Cinco rutas y cinco coches de alquiler para descubrir España

  • España tiene más de 150.000 kilómetros de carreteras
  • Alquilar el coche adecuado para cada ruta es clave

España tiene una superficie que supera los 500.000 kilómetros cuadrados y atesora más de 150.000 kilómetros en sus carreteras. Éstas descubren al viajero paisajes únicos, pueblos y aldeas mágicas y restaurantes desconocidos en los que comer como en casa. Teniendo en cuenta esto, una de las mejores maneras para conocer el país a fondo es poniéndose al volante para olvidarse del tradicional trayecto que va de un punto a otro. Descubrir España va sobre rechazar casi todas las rutas oficiales y moverse por carreteras secundarias que conducen a sitios de los que no se oye hablar normalmente y que se convierten en lugares a los que volver.

Se trata de disfrutar de un viaje que no vaya a hacia ninguna parte y que, al mismo tiempo, se dirija a todos los destinos. Y no disponer de un vehículo propio ha dejado de ser un inconveniente. Te proponemos cinco rutas alternativas y elegimos el coche de alquiler perfecto para cada una de ellas.

 

 

Una ruta de playa por la Costa Brava

Si algo tiene a su favor la Costa Brava para enamorar al viajero son sus carreteras: desde algunas reviradas que recorren el litoral hasta el Camino de Ronda, que conecta varias poblaciones de la costa sin perder el Mediterráneo de vista. A medida que se recorren kilómetros, se pasa de la playa a la montaña, se descubren vistas indescriptibles, acantilados infinitos, parajes envidiados y, sobre todo, una gran cantidad de calas pequeñas que salpican estas carreteras y que, muchas veces, tienen cierto aire de misterio por su difícil acceso. Entre semejante oferta, destacamos cinco paradas obligadas y un bonus track para recorrer con un cabrio como el Fiat 124 Spider:

Tossa del MarAlquiler coche para rutas por carreteras en España

Es una pequeña población pesquera situada en un enclave único. Las villas romanas de Tossa del Mar son testigos del paso del tiempo, igual que sus antiguas murallas del siglo XII. En lo alto del monte Guardí permanece como un vigía el faro, que, antiguamente, fue un castillo y un molino de viento.

San Feliu de Guíxols

Lo más interesante de San Feliu de Guíxols es el camino que conduce hasta allí. La carretera que va desde Tossa bordea, al mismo tiempo, el litoral y la montaña. Y por si esto fuera poco, entre sus curvas, colecciona calas con unas vistas únicas del Mediterráneo. Al llegar a San Feliu, espera el monasterio benedictino conservado, casi, a la perfección.

Parque Natural Aiguamolls de l’Empordà y Roses

La Costa Brava también tiene espacio para la naturaleza en este parque cuajado de zonas de marismas y habitado por multitud de especies vegetales y animales. Roses y Sant Pere Pescador son dos poblaciones en las que merece la pena parar, sobre todo en la última porque su verdadero encanto nace de su naturaleza nada turística.

Cadaqués

Alquiler coche para rutas por carreteras en EspañaCadaqués es Dalí. No en vano, la casa del artista se encuentra en la bahía de Port Lligat. También es mar porque el viajero no se puede ir de allí sin llegar a Cap de Creus, el punto más al este de la Península Ibérica, sin pasear por los acantilados, calas e islotes del parque natural y, sobre todo, sin ver un atardecer desde este pueblo.

Figueres

La presencia de Dalí en la Costa Brava no pasa desapercibida. En ese contexto, su museo en Figueres es una razón de peso para ir allí, detenerse y sumergirse en el particular universo de este artista que no dejó indiferente a nadie.

Bonus track: la Edad Media

Si el viajero se queda con ganas de más, puede terminar la ruta en los pueblos medievales de Peratallada y Pals o en el pequeño, pero precioso: Calella de Palafrugell.

Una ruta gastronómica por el País Vasco

Hay un lugar que puede presumir de tener una de las concentraciones más altas de restaurantes con tres Estrellas Michelín. El País Vasco no se entiende sin su excelsa gastronomía que se extiende a través de sus tres provincias con especial incidencia en las capitales: Vitoria, San Sebastián y Bilbao. Esta parte del norte de España acompaña el buen comer con paisajes que dejan sin palabras. Recorrer sus carreteras a bordo de un compacto como el Opel Astra es una experiencia inolvidable para la que, eso sí, es necesario apostar por el romanticismo de antes: un buen mapa y conducir sin pensar mucho. Entre esos caminos, el viajero podrá parar y ‘saborear’ algunas localidades como estas:

GuernicaAlquiler coche para rutas por carreteras en España

La historia de España la hizo famosa por los bombardeos sufridos durante la Guerra Civil por parte de los aviones alemanes y Pablo Picasso la convirtió en eterna con una de sus obras más famosas, el Guernica. En este enclave, la historia y el arte se dan cita con la cocina tradicional vasca. La variedad es una de sus señas ya que se pueden degustar productos tan típicos de la zona como las alubias y los pimientos de Guernica, entre otros platos.

Larrabezúa

El Camino de Santiago está plagado de pueblos medievales como Larrabezúa. Se encuentra en el Valle de Txorierri y, además de celebrar el Día del Txacoli en abril, ofrece a todo el que pasa por allí uno de sus productos más típicos: el foie gras. Una buena opción de degustarlo es hacerlo a través de sus cenizas. Las hacen con sal volcánica, a la brasa, ralladas y con un toque de humo.

La comarca del Goierri

En este paisaje de tierras altas lleno de caseríos y ovejas, desde el puerto de Etzegarate hasta el valle, los pastores ofrecían sus quesos a todo aquel que recorría sus carreteras. Y es que en cualquiera de estos enclaves, el conductor podrá degustar un queso de leche cruda de oveja latxa, prensado y con una maduración de 60 días, como mínimo, que responde a la Denominación de Origen Idiazábal.

Bilbao

Alquiler coche para rutas por carreteras en EspañaLa gastronomía de Bilbao es tan rica que las opciones para elegir se multiplican, pero centrándose en los platos más tradicionales de la ciudad del Museo Guggenheim se puede probar desde el bacalao al pil pil hasta las kokotxas pasando por el txangurro, la purrusalda o la merluza a la koxkera. Además, si se para en Bilbao hay que perderse por el Casco Viejo o las Siete Calles. En ellas, a última hora de la tarde, se practica el noble arte del ‘poteo’: cerveza, vino y pintxos de bar en bar.

San Sebastián

Igual que sucede en Bilbao, la Parte Vieja de esta elegante y señorial ciudad esconde una multitud de bares que dan forma a la famosa Ruta del Pintxo. Las calles Fermín Calbetón, Pescadería y 31 de Agosto son las que marcan el ritmo de unas tapas tan sabrosas como elaboradas. Eso sí, hay vida más allá de la Parte Vieja. El Centro de San Sebastián, con la Calle Marcial a la cabeza, y la zona de Gros, donde el viajero puede moverse entre el Kursaal y la playa de Zurriola o por la parte interna. Una zona lejos del turismo que se ha revitalizado gracias a los jueves de pintxopote.

Bonus track: La ruta del Pescado

En el País vasco siempre hay hueco para un poco más. Ese sitio bien podría ser para La ruta del Pescado. Arranca en el puerto de Zierbena (Cantabria), donde el marisco es el gran protagonista, y sigue hacia Santurce, Bermeo, Ondarreo e, incluso, Mutriku parando en puntos como Bergara, Guetaria o Zarautz. Estas localidades costeras ofrecen la posibilidad de degustar grandes platos a base de productos del mar como el bacalao a la Vizcaína, las sardinas asadas o el marmitako, un guiso hecho a base de bonito.

Una ruta literaria por Castilla-La Mancha

Si hay comienzo famoso en el mundo de la literatura, ese es el de la obra clave de Miguel de Cervantes: El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha. La literatura patria puso a esta región de España en el mapa y creó una serie de rutas que llevan al viajero por los lugares que, supuestamente, recorrió junto a su inseparable Sancho. Los caminos de este caballero fueron variados porque dejó su huella en muchos pueblos manchegos. Por ello, hemos elegido cinco (y una pequeña propina que nada tiene que ver con Cervantes) para que el viaje a bordo de un familiar como el Volvo V60 Cross Country sea de lo más instructivo.

Campo de CriptanaAlquiler coche para rutas por carreteras en España

Una de las imágenes más asociadas a Don Quijote es la de los molinos. Campo de Criptana es el pueblo que los alberga. En su cima, el viajero podrá imaginarse al ingenioso hidalgo luchando contra estos gigantes. Es más, con el que supuestamente batalló está en la Sierra de los Molinos y se llama Burleta. Es uno de los más antiguos de España y conserva su maquinaria original, que funciona después de haber sido renovada.

El Toboso

El amor de Don Quijote, Dulcinea, era de este pueblecito y en él se pueden recorrer varios puntos clave. Uno de ellos es la casa que, en realidad, era de Ana de Zarco de Morales, la mujer de quien Cervantes estaba enamorado. Otro es la iglesia que dio lugar a una de las famosas frases de Don Quijote: “Con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho”.

Argamasilla de Alba

En esta localidad y, más concretamente, en la cueva de la Casa de Medrano, supuestamente, estuvo preso Miguel de Cervantes. Durante su cautiverio escribió su obra clave y se dice que Argamasilla de Alba es el lugar de La Mancha del que Cervantes no quería acordarse.

Almagro

Alquiler coche para rutas por carreteras en EspañaAntes de llegar a Las Lagunas de Ruidera, es obligatorio parar en Almagro para visitar su Corral de Comedias. Se encuentra en la Plaza Mayor, conserva su estructura original y es el único ejemplo de este tipo de teatros conservado íntegramente.

Toledo

La ciudad en la que vivió Miguel de Cervantes merece un alto en el camino. Allí, además de recorrer los putos turísticos más importantes como el Alcázar, la Catedral, el Monasterio de San Juan de los Reyes, la Mezquita del Cristo de la Luz o el Puente de San Martín, hay que subir al Mirador del Valle para apreciar una de las mejores vistas de la ciudad.

Bonus track: Castillo de Chinchilla de Monte-Aragón

En esta localidad, cercana a Albacete, estuvo preso César Borgia, hijo del Papa Alejandro Borgia, después de ser acusado de la muerte del Duque de Gandía. Se trata de una construcción declarada Bien de Interés Cultural cuya última configuración data de mediados del siglo XV. A medio camino entre fortificación medieval y posición de artillería, tiene un enclave estratégico. Por ello, en sus muros se han encontrado características romanas, godas, árabes y cristianas.

Una ruta cultural por Andalucía

Andalucía es mucho más que playa, buen tiempo y flamenco. El viajero podrá encontrar en ella una amplia gastronomía, diversidad paisajística que va desde las sierras hasta las dehesas pasando, cómo no, por la costa o pueblos donde predomina el blanco y un aura especial. Andalucía ha sido una fuente de inspiración para todo tipo de artistas y sus ciudades atesoran un amplio legado que cuenta la historia de las distintas civilizaciones y culturas que por ellas han pasado. Para no perderse ni un solo detalle, lo más recomendable es subirse a un eléctrico con suficiente autonomía para ir de un punto a otro como el Renault Zoe y dejarse llevar.

CádizAlquiler coche para rutas por carreteras en España

Es una de las ciudades más antiguas de España y de las andaluzas, la que tiene la suerte de poder asomarse al Mediterráneo y al Atlántico. Dicen los gaditanos que allí el sol no se pone, sino que se rinde sobre un rincón que presume de tener uno de los atardeceres más bonitos. Eso sí, Cádiz es mucho más. Allí, en 1812, fue promulgada la Constitución por parte de las Cortes Generales españolas reunidas de forma extraordinaria.

Sevilla

Sevilla ha sabido adaptarse al paso del tiempo sin perder su esencia. En el corazón de la capital andaluza, tres de sus monumentos han sido nombrados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Uno de ellos son Los Reales Alcázares, situados junto a la catedral. Se construyeron sobre una alcazaba árabe del siglo X y aquel primer recinto Abbadí recibió posteriores influencias del mudéjar, del cristianismo y del renacimiento con las sucesivas construcciones que se llevaron a cabo. Destaca entre todas ellas el palacio de Pedro I El Cruel y sus extensos jardines.

Córdoba

En Córdoba hay que perderse por las estrechas calles de la Judería. Las mismas que huelen a naranja y azahar. Las que dan forma a un laberinto en el que la orientación es un reto constante y en el que todas las salidas van a dar al mismo lugar: el Guadalquivir. Algunas de ellas detienen el paso en la Mezquita, un edificio histórico y un emblema que recuerda al viajero la importancia de Córdoba en el pasado musulmán de España.

Málaga

En Málaga hay un nombre propio ligado a la cultura: Pablo Ruiz Picasso. En esta ciudad costera nació, en 1881, uno de los artistas más influyentes del siglo XX y en ella está parte de su legado. Éste se encuentra en el museo que lleva su nombre y que está situado en el mismo lugar donde residieron sus padres: las Casas de Campos de la Plaza de la Merced y más concretamente, en el palacio de Buenavista, un edificio renacentista del siglo XVI. El viajero podrá recorrer la colección permanente de Picasso, que cuenta con más de 200 obras. Junto al museo se encuentra la Fundación Picasso, ubicada en la casa natal del artista, que tiene como misión promocionar y difundir la obra del malagueño.

Granada

Al pie de Sierra Nevada surge la ciudad que domina la vega que lleva su mismo nombre: Granada. Bautizada por muchos como la ‘Joya Mora’, entre su amplio tesoro cultural destaca uno de los palacios más grandes del mundo. Vigilando la ciudad se erige La Alhambra y sus Jardines del Generalife, allí donde se para el tiempo. No son las únicas joyas arquitectónicas de las que podrá disfrutar el viajero: el Cuarto Real y la Casa de Zafra son dos paradas destacadas entre tapeo y tapeo. Algo que en Granada es más que un arte.

Bonus track: las playas de Almería

Con más de 100 kilómetros de playas y bahías, Almería ofrece rincones de difícil acceso y belleza indescriptible. Muchos son reconocidos por haber sido escenarios de algunas películas. Lo más recomendable es perderse en cualquiera de estas playas entre las que el viajero se encontrará con la de Mónsul y los Genoveses en San José, Los Muertos en Carboneras, las Salinas en Cabo de Gata o la Cala de Enmedio en Níjar, entre otras.

Una ruta por la naturaleza en el Pirineo Aragonés

La vertiente aragonesa de los Pirineos es mucho más que esquiar. Si dejamos las pistas que forman parte de Aramón a un lado, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido pone al alcance del viajero la naturaleza más pura. Y no sólo eso, multitud de pequeños pueblos con un encanto especial que le invitarán a perderse por sus calles en las que impera el silencio, la paz y la auténtica desconexión. Llegar a ellos será coser y cantar a bordo de un todoterreno como, por ejemplo, el Subaru Forester.

Cañón de Añisclo

En torno al Cañón de Añisclo se acumulan las rutas que dan la oportunidad de conocerlo con mayor o menor detalle. Para acceder a ellas hay que dibujar una carretera que deja sin palabras: recorre parte del cañón por una vía de sentido único. Desde ahí parten los diferentes senderos para conocer Añisclo. La variedad hace que, prácticamente, haya uno para cada tipo de viajero: desde los más breves como el Circuito de San Úrbez hasta rutas de todo un día como la de Fon Blanca.

Aínsa

Tiene el honor de poseer el título de uno de los pueblos más bonitos de España. Y razones tiene para ello. Éstas residen en sus monumentos, en sus miradores y, sobre todo, en su casco histórico. Un recinto amurallado en el que el viajero se topará con la iglesia de Santa María, la Cruz Cubierta, el Castillo y la Plaza Mayor.

Boltaña

Boltaña es un lugar al que ir sin hora para pasear con tranquilidad entre sus casas centenarias de piedra, sus plazas y su centro histórico bastante bien conservado. Eso sí, las mejores vistas de este pueblo se obtienen desde el Castillo de los Condes de Sobrarbe. A esto hay que añadir la eterna presencia del río Ara, que en Boltaña tiene una especial incidencia porque ha creado la piscina natural de La Gorga. Si el viajero se queda con ganas de más, cerca está el Mirador de Jánovas que le regalará unas magnificas vistas al pueblo deshabitado del mismo nombre y a la cuenca del río.

Broto

Alquiler coche para rutas por carreteras en EspañaSin abandonar la senda marcada por el río Ara surge Broto, la localidad que da nombre al Valle. Si por algo se reconoce este pueblo es por su apuesta tradicional en todos los edificios siguiendo la línea marcada por la Iglesia de San Pedro, la Casa del Valle o la antigua cárcel. Uno de los grandes tesoros de Broto es la Cascada de Sorrosal. Se encuentra a cinco minutos caminando desde la propia localidad. Allí se pueden contemplar 80 metros de caída que han excavado pozas de agua cristalina.

Torla

Es uno de los enclaves más famosos de la zona, quizás porque es la puerta de entrada al Valle de Ordesa y, sobre todo, a la ruta que conduce hasta la mítica cascada de la Cola de Caballo. Torla está rodeada por picos de más de 2.000 metros de altitud aunque la imagen que más se ha grabado en las cámaras y smartphone de los visitantes es su iglesia del siglo XVI. Siguiendo la estética reinante en el Pirineo, abundan sus casas de piedra con balconadas plagadas de flores que colorean esta localidad.

Bonus track: Canfranc y Celtas Cortos

Fuera del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Pirineo Aragonés ofrece visitas muy pintorescas. Una de ellas pasa por la Estación de Canfranc. Hoy en día está abandonada y parece que se convertirá en un hotel de lujo, pero antaño fue un lugar de paso para el oro español y también para nazis o espías. El último tren salió de allí en 1970.

Para los más nostálgicos, el Valle de Benasque ofrece la posibilidad de visitar la mítica cabaña de Turmo que formaba parte de la famosa canción ’20 de abril del 90’ de Celtas Cortos. Se encuentra en medio del monte, cerca del Refugio de Estós, y está siendo rehabilitada y acondicionada para hacerla más accesible.

Febrero 2018


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Elena SanzRastreator.com