Carné para coches automáticos

  • Es obligatorio para aquellas personas con una minusvalía que les impida usar la pierna izquierda
  • El examen teórico es igual mientras que el práctico se hace con un vehículo automático
  • Conducir un manual con este permiso puede acarrear una multa económica y pérdida de puntos

Hay vida más allá del carné Tipo B que se necesita para poder conducir todo tipo de turismos, cuadriciclos, quad, remolques, algunas furgonetas… A la sombra, abrazado al anonimato, permanece el que podría ser su hermano pequeño: el permiso específico para conducir coches automáticos. Única y exclusivamente. Una restricción de doble filo pues beneficia a aquellos conductores que no terminan de llevarse con la transmisión manual y también limita su ámbito de actuación.

En España, este tipo de vehículos supone un 10% del mercado. Una cifra pequeña si se tiene en cuenta que, con el paso del tiempo, se han ido desmitificando poco a poco mientras ganaban terreno. No en vano, los coches que equipan la transmisión manual no consumen tanto como antes, un factor que va en función de la tecnología que use el fabricante. Por otro lado, ha aumentado la oferta de automáticos aunque todavía es un poco complicado encontrarlos en gamas de acceso porque las marcas los reservan para sus motores más potentes o los acabados más altos. Además, el mecanismo ha aumentado su eficiencia con las cajas automáticas de dos embragues y ha limado su brusquedad encaminándose hacia una conducción más confortable.

Y es que los coches automáticos se han convertido en la solución idónea para aquellos conductores que tiene cierto miedo a conducir un vehículo manual y, sobre todo, al temido momento en el que hay que cambiar de marcha o calibrar el punto de la maniobra embrague-acelerador. Más aún si el usuario en cuestión tiene una edad avanzada en la que la capacidad de concentración disminuye o está en pleno examen práctico para sacarse el carné de clase B. No en vano, conducir un coche automático es más sencillo y cómodo porque libra al conductor del pedal izquierdo y del embrague dejando que el coche cambie solo. En consecuencia, el usuario tiene las dos manos en el volante y no debe pensar qué relación es más adecuada… pero también incrementa el precio del vehículo.

Así las cosas, la Dirección General de Tráfico dio forma a un carné exclusivo para coches automáticos. Un tipo de permiso que, desde hace muchos años, está vigente en países como Estados Unidos o el Reino Unido y que también tiene su versión en el mundo de las motocicletas. Existe una licencia específica para conducir motos de transmisión automática, que suelen ser, en su mayoría, scooters. Sea para el vehículo que sea, este tipo de permiso es desconocido para la mayor parte de conductores noveles que deciden sacarse el carné de conducir.

Una variante del Tipo B

Lo cierto es que no acumula un gran número de diferencias respecto al Tipo B, es más su base está infundada en él. Los matices que marcan las diferencias se observan en la definición que figura en el Real Decreto 818/2009, que aprueba el Reglamento General de Conductores. Y es que para la Dirección General de Tráfico (DGT) es un permiso específico que habilita para la conducción de cualquier coche sin embrague. Es más, la DGT obliga a aquellas personas que tienen algún tipo de minusvalía que les impide emplear la pierna izquierda a obtener su licencia de conducir a través de este carné.

Sabiendo, entonces, que su origen está en el permiso de conducir Tipo B, conviene especificar que, a la hora de obtenerlo, las distinciones no están en la prueba teórica. Esta es común para todos los conductores independientemente de si han optado por el carné general o el específico. Algo que, en principio tampoco debería variar, es el precio porque las tasas de la DGT son iguales para ambos permisos… y las autoescuelas no suelen aplicar un sobrecargo.

Examen práctico y clases con un coche automático

La diferencia llegará en el examen práctico que se hará, únicamente, con un vehículo automático previo aviso a la Jefatura de Tráfico. Eso sí, las clases previas han tenido que ser impartidas en este tipo de coches así que la autoescuela debe contar con un automático dentro de su flota. Una vez obtenido el permiso, la restricción figurará en el carné de conducir.

El conductor que obtenga un permiso específico para manejar vehículos automáticos deberá olvidarse del resto de coches. La razón es sencilla: si conduce uno manual puede ser sancionado tanto con una multa económica como con la pérdida de puntos. Claro que, como en toda norma, hay una excepción: la legislación les permite ponerse al volante de aquellos coches con levas en el volante o palanca secuencial porque lo obligatorio es que no exista el pedal del embrague. Además, si se tiene un accidente, su seguro de coche podría no cubrir los gastos corriendo todo por parte del conductor.

Marzo 2017


COMPARAR COCHES DE SEGUNDA MANO

Elena SanzRastreator.com