Cómo vender tu coche

Hay algunos momentos inevitables en la vida de los propietarios de un coche: la despedida del vehículo que les ha acompañado durante un tiempo determinado. Su siguiente destino dependerá del estado en el que se encuentre. Si acumula demasiados años o no está en buen estado, lo lógico es que acabe en un desguace. Sin embargo, hay coches que aún pueden prestar un último servicio a su dueño: un reporte económico por su venta.

Vender un vehículo es una forma rápida de obtener liquidez, pero también de ahorrar ya que ser dueño de uno conlleva muchos gastos. No en vano, según datos de la OCU, sólo en mantenimiento y del seguro del coche se pueden ir unos 1.000 euros anuales. Por ello, si has decidido vender tu vehículo debes tener en cuenta que su aspecto exterior no es lo más importante. Teniendo en cuenta que no es proceso que se suele llevar a cabo habitualmente, conviene tener claro qué es lo necesario para hacer las cosas de forma legal y evitar riesgos: desde la documentación hasta el contrato pasando por el tipo de comprador.

 

Documentos para la venta de un coche:

  • Permiso de Circulación
  • Tarjeta de Inspección Técnica
  • Certificado de inspección de la ITV
  • Recibo del Impuesto de Circulación
  • Cambio de titularidad o transferencia
  • Notificación del cambio de titular

¿A quién se lo vendo?

Una vez tomada la decisión y si la idea es adquirir un vehículo nuevo que sustituya al antiguo, la vía más rápida y más simple es vender el coche al concesionario. Si este no es el caso, hay otras opciones que se pueden barajar como las empresas de vehículos de segunda mano o un profesional. Eso sí, hay que tener en cuenta que en estos casos, normalmente, la cantidad que se suele obtener de la venta es inferior a lo que se puede ganar vendiendo el coche a un particular.

Vender el coche a un particular

Su principal ventaja es que el precio de venta estará más cerca de su valor real, pero los trámites no son fáciles. Teniendo esto en mente, hay que intentar evitar los posibles riesgos y simplificar, en la medida de lo posible, la operación para evitar que se convierta en un proceso engorroso y caro.

Un precio de venta razonable

El primer paso es pararse a pensar por cuánto se quiere vender el coche y determinar un precio… razonable. Obviamente, la persona que se deshace del vehículo va a intentar sacar la mayor cantidad posible y el conductor que pretender comprarlo, la mínima. Por ello, conviene ser justo y para conseguirlo hay que estudiar el mercado para saber qué valor tiene el coche que se quiere vender.

Para obtener esta referencia lo mejor es consultar tablas de precios de vehículos de segunda mano o los anuncios de coches similares. Además, existe la posibilidad de preguntar a la aseguradora el valor que cree que tiene el vehículo o, incluso, acudir a un tasador profesional. Sea como sea, lo más valorado siempre suele ser la marca, el modelo, el motor, el equipamiento opcional, la edad, el kilometraje, el estado de conservación y el mantenimiento.

Tipo de comprador

Otro punto que merece una reflexión previa es pensar en el tipo de comprador al que se va a dirigir el vendedor. Conociendo el segmento de la población al que va destinado el coche, se puede intuir cuáles son sus deseos y preferencias ya que no es lo mismo poner a la venta un coche familiar que un vehículo de lujo o un SUV.

De esta forma, el comprador sabrá qué es lo que debe destacar en su coche y también qué debe corregir para generar un interés mayor. Eso sí, lo general es que el conductor que esté interesado en el coche tenga muy en cuenta cuestiones como el estado de los neumáticos, el mantenimiento continuado y al día o la sustitución de los elementos de desgaste más típicos.

Información ante todo

Los posibles compradores van a demandar la mayor cantidad de información posible. Con el objetivo de favorecer la confianza, la seguridad y la transparencia del proceso, no sólo habrá que responder de forma clara y veraz a sus dudas y preguntas, también habrá que dar los mismos pasos a la hora de diseñar el anuncio del vehículo que se quiere vender. El objetivo es presentar un producto atractivo, interesante y bonito para que la venta sea fácil y se pueda pedir más dinero por él, pero hay que hacerlo sin engaños.

El anuncio ideal debe contener información útil y concisa para un comprador como, por ejemplo, la marca del coche, modelo, versión, motor, edad y kilometraje sin trucaje de por medio. Un complemento perfecto a estos datos pueden ser los extras del vehículo, la fecha de matriculación o si ha dormido siempre en garaje. Eso sí, se recomienda no aportar información específica de la matrícula. Las posibles imperfecciones de chapa, abollones y ralladuras restan bastante valor al vehículo, por lo que suele ser rentable para el vendedor repararlas antes. Si responden a un siniestro, por pequeño que sea, y se dispone de una póliza de seguro a todo riesgo, la aseguradora puede correr con los gastos de pintar el vehículo.

Respecto a la parte mecánica, el comprador sabrá valorar que el coche tenga un mantenimiento adecuado de forma puntual y para ello las facturas de las revisiones o el libro de mantenimiento son de gran utilidad. En éste último se reflejan, debidamente selladas, las sustituciones de los diferentes elementos de desgaste o el cambio de neumáticos. No hay que olvidar que si alguna de las partes del vehículo está a punto de alcanzar la fecha de renovación, no debería ser un impedimento para la venta. Siempre que se incluya una cláusula en el contrato de compraventa que lo indique, no habrá problema alguno.

Finalmente, si un posible comprador solicita ver el coche en persona, lo normal es no negarse. Incluso puede pedir probar el vehículo para comprobar cómo funciona. En este caso, el vendedor puede elegir entre conducir él con el cliente de copiloto o ceder el volante al que puede ser el futuro propietario aunque siempre acompañándole ya que el coche sigue siendo suyo.

Evita los engaños

Las reticencias en estos procesos de venta se derivan de las formas poco ortodoxas de algunos vendedores. Ocultar información del coche, maquillarla o, incluso, engañar a los posibles compradores tiene consecuencias. Además de la parte ética, no hay que olvidar lo que dictamina la Ley: el vendedor, profesional o particular, se responsabilizará de los vicios ocultos del vehículo vendido hasta 6 meses después de la fecha de venta a no ser que en el contrato de compraventa se estipule lo contrario.

Una imagen vale más que mil palabras

Teniendo en cuenta que el vendedor va a competir con muchas personas y que la primera impresión es la que cuenta, la redacción del anuncio no sólo debe ser atractiva. Las fotos deben ir por la misma línea y para ello hay que elegir las que más favorezcan al vehículo; deben ser de calidad, tener un buen enfoque y estar complementadas con un fondo limpio y agradable.

No es necesario contratar a un profesional para ello, basta con dedicar algo más de tiempo a lograr unas instantáneas bonitas. Si éstas son atrayentes, el coche se venderá mejor. Para lograrlo, lo más adecuado es hacer fotos desde distintos ángulos tanto del exterior como del interior sin olvidar el maletero o el motor. Y, por supuesto, no hay que olvidar mostrar el coche limpio y ordenado.

La documentación y los trámites necesarios

Antes de conocer los trámites y los documentos que son necesarios para vender un coche, no está de más tener claras algunas premisas. Lo más adecuado es especificar en el contrato de compraventa la fecha y hora a partir de las cuales el vendedor deja de ser propietario y responsable del vehículo. De esta forma se puede evitar que le atribuyan gastos que no le corresponden como, por ejemplo, multas posteriores a la venta.

Además, se recomienda que ambas partes hagan juntas determinados trámites porque si falta algún documento o firma se puede solucionar en el momento. Finalmente, el coche y las llaves sólo se entregaran cuando el pago sea efectivo, ni antes ni después.

Impuestos y documentación

  • Permiso de Circulación
  • Tarjeta de Inspección técnica
  • Impuesto de Circulación
  • ITV

A la hora de hacer efectiva la venta hay una serie de documentos e impuestos que deben estar al día. El comprador deberá recibir el permiso de circulación del vehículo junto con su correspondiente tarjeta de inspección técnica. Al hilo de esto y siempre que el coche supere los 4 años de edad (2 si procede de alguna modalidad de leasing o renting), hay que aportar el certificado de la ITV superada. Además hay que añadir el recibo del impuesto de circulación del año anterior al de la venta convenientemente pagado. Hay una serie de casos en los que no habrá que abonar dicha tasa y será obligatorio presentar el justificante:

  • Cambio de titularidad de coches de autoescuela
  • Vehículos de alquiler sin conductor
  • Taxis
  • Cambios de residencia que, en su momento, estuvieron exentos y se hagan antes de que se cumplan los plazos legales

Contrato de compraventa

  • Identificación del vendedor y del comprador: nombre, apellidos, DNI y dirección de ambos
  • Identificación del coche: todos los datos (marca, modelo, matrícula, etc.), cargas y gravámenes, precio, plazo de entrega del vehículo y forma de pago
  • La firma de ambas partes

Teniendo en cuenta que es una operación entre dos particulares, tendrá carácter civil y no mercantil como ocurre en el caso de la venta a un profesional. Es una variante del contrato de compraventa de bienes muebles recogida en el Código Civil y que consta de 3 partes. En la primera se incluyen los datos de las partes intervinientes. En la segunda se define el objeto del contrato, qué se vende, el estado en el que está, la descripción, características y todo lo necesario para acotar el coche. Y, finalmente, en la tercera figuran las condiciones y obligaciones que se deben cumplir para llevar a cabo la compraventa.

Cambio de titularidad

  • Original y fotocopia del DNI o documento acreditativo para extranjeros (tarjeta de residencia y pasaporte más NIE)
  • Documentación del coche: permiso de circulación e ITV
  • Último recibo del Impuesto de Circulación y en caso de estar eximido, el justificante de dicha exención
  • Contrato de compraventa

En la venta de un coche, la persona que se desprende de él tiene que tener claro que el encargado de pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en la Agencia Tributaria es el comprador excepto si está exento.

Con el justificante de este pago y el de la tasa correspondiente, hay que dirigirse a la pertinente Delegación de Tráfico para pedir el cambio de titularidad del coche. Es un procedimiento para el que se necesita la presencia de vendedor y comprador o, en su defecto, un documento firmado por él y una fotocopia de su DNI. Por último, hay que tener en cuenta los plazos. El comprador tiene 30 días para solicitar la transferencia o renovación del permiso de circulación y el vendedor dispone de 10 días para comunicar la transmisión del vehículo excepto en estos casos:

  • Si el vendedor ha muerto hay que presentar una declaración de herederos, el testamento junto al certificado de últimas voluntades o el cuaderno particional en el que figura la adjudicación del vehículo y el Impuesto de Sucesiones
  • En Canarias, Ceuta y Melilla es necesario el Certificado de Aduanas que asegure el correcto cumplimiento de las obligaciones tributarias

Septiembre 2017


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Elena SanzRastreator.com