Los impuestos del coche

  • Existen dos tipos de tributos: directos e indirectos
  • Los más conocidos son el de Matriculación y Circulación, pero a éstos hay que sumar el IVA y el IRPF o los que se aplican sobre las Transmisiones Patrimoniales o sobre el Patrimonio
  • En muchos de ellos existen reducciones o exenciones

Para muchos, el coche es una herramienta que ha adquirido un carácter imprescindible aunque lo cierto es que, hoy en día, ser propietario conlleva muchos gastos. Entre todos ellos, se encuentran los impuestos que no sólo se desprenden de la compra de un coche, también del hecho de ser dueño de uno o de mantenerlo. Clasificados en directos e indirectos, hay dos que por importancia son los más conocidos: matriculación y circulación. Eso sí, hay más tasas intrínsecamente ligadas al coche.

Impuestos directos

Matriculación

Es un tributo que se paga solo una vez y que, como su nombre indica, grava la matriculación del coche en cuestión. Al contrario de lo que se pueda pensar, no está ligado exclusivamente a los vehículos nuevos. Éstos deben pagarlo, pero también aquellos de segunda mano que se matriculan por primera vez en el país. Es una tasa gestionada por las Comunidades Autónomas aunque es Hacienda la que fija los diferentes tramos de emisiones para determinar la cantidad final. Además, hay que tener en cuenta que algunos componentes extra en la carrocería o en el equipamiento del coche pueden incrementar este tributo.

La cantidad que deben abonar depende de dos factores. El primero de ellos son las emisiones de CO2 que emite y que serán las encargadas de establecer el tipo a pagar. En el caso de los vehículos nuevos, la cantidad se calcula en función de la base imponible empleada para calcular el IVA conforme al Artículo 78 de la Ley de IVA. Cuando se trate de un coche usado, el importe se basará en el valor de mercado del vehículo aunque se aplicarán descuentos en función de su antigüedad.

El segundo es el tipo de coche y determina la base imponible, o lo que es lo mismo: el importe sobre el que se van a pagar los impuestos. Esta cifra se extrae del valor del vehículo: la proporción que corresponda se pagará sobre el precio de compra y lo determinará la Ley de Calidad del Aire. Ésta es la encargada de determinar el porcentaje basándose en las emisiones de dióxido de carbono aunque lo cierto es que las Comunidades Autónomas tienen libertad para subirlos hasta un 15%. Cuanto más contamine un coche, más alto será el impuesto de matriculación que deba pagar.

Emisiones de CO2
Porcentaje
Menores o iguales a 120 g/km
0
Entre 120 y 160 g/km
4,75
Entre 160 y 200 g/km
9,75
Mayores de 200 g/km
14,75

Este impuesto es de carácter general aunque hay algunos casos en los que hay coches que estarán exentos de abonar este impuesto. Tanto que, según el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA), entre el 70 y el 80% de los vehículos que se venden no tienen que pagarlo.

Aquellos coches que se matriculen a nombre de personas que tengan una minusvalía igual o superior al 33% también están exentos de este desembolso. En el mismo caso están los remolques, semirremolques y maquinaria para agricultura que tenga la Cartilla de Inspección Agrícola, los vehículos especiales como embarcaciones o aeronaves y los profesionales: taxis, los matriculados para el ejercicio de actividades de alquiler y los destinados a la enseñanza de conductores. Por otro lado, si se van a destinar a vivienda (autocaravana) tendrán un descuento del 30% y las familias numerosas podrán disfrutar de una rebaja del 50%.

Circulación

Conocido popularmente así, su nombre técnico es Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) y es un tributo que deben pagar todos los conductores que tengan un coche en propiedad. Igual que el de Matriculación, tiene carácter general aunque en este caso está cedido a los ayuntamientos. La ley que regula las Haciendas Locales determina la tarifa del impuesto, pero se puede modificar a través de la Ley de Presupuestos Generales y por ello, cada consistorio puede ajustarla con un límite máximo. Teniendo en cuenta la influencia de estas alteraciones, el importe final dependerá del tipo de vehículo:

Tipo de vehículo
Se calcula en función de…
Turismos
La potencia en caballos fiscales (CVF)
Autobuses
El número de plazas autorizadas
Camiones
Los kilos de carga útil
Tractores
La potencia en caballos fiscales
Remolques y semirremolques
Los kilos de carga útil
Motocicletas y ciclomotores de menos de 50 cc
Los centímetros cúbicos

En el caso de los coches, cuando son nuevos se abona lo que resta de año prorrateado en trimestres naturales incluyendo en el que se ha producido la adquisición, mientras que si se trata de un vehículo de segunda mano dependerá de cuando se haga la operación. El devengo se lleva a cabo el 1 de enero de cada año así que la persona que sea titular ese día será el que tribute.

Igual que los ayuntamientos tienen la última palabra para ajustar las cantidades finales, también tienen potestad para designar las exenciones, aunque éstas también están reguladas por el Real Decreto 2/2004 y hacen referencia a los coches considerados de colección, a aquellos en situación de baja y que no estén aptos para circular o a los que gocen de un permiso puntual para circular en carreras u otros eventos deportivos o festivos. A estos hay que añadir los vehículos oficiales de las administraciones públicas adscritos a la defensa nacional o a la seguridad ciudadana, los correspondientes a organismos consulares, representaciones diplomáticas y los extranjeros acreditados para circular por España.

Finalmente, también gozan de esta exención las ambulancias, autobuses, microbuses y los vehículos destinados al transporte público con más de nueve plazas y los que transportan personas con movilidad reducida, así como los tractores, remolques y semirremolques que tengan la Cartilla Agrícola.

IVA

A la hora de comprar un coche, hay un impuesto que formará parte de esta operación: el IVA. A los vehículos se les aplica el de carácter general (21%) aunque lo cierto es que hay algunas excepciones como los coches del cuerpo diplomático o de las Fuerzas Armadas.

Por otro lado, la Ley 6/2006 del 24 de abril establece que los vehículos que están matriculados a nombre de minusválidos con un grado igual o superior al 33% sólo pagarán el 4% del IVA. En el caso de los autónomos y de las empresas, podrán aplicar el IVA que hayan pagado como soportado en su declaración trimestral siempre que tenga una afección total a la actividad económica; en caso contrario, sólo podrán deducir el 50% de las cuotas soportadas.

Transmisiones Patrimoniales

Este tributo sólo es aplicable a los coches de segunda mano puesto que es el que se aplica sobre la compra de este tipo de vehículos. El encargado de abonarlo es el comprador y la cantidad se calcula en función de unas tablas oficiales que determinan el valor del coche, tal y como establece el Real Decreto 1/1993.

Esta operación tiene varios pasos. En primer lugar se toma como valor del coche el mayor entre el estipulado en la compraventa o el fijado por el Ministerio de Industria en unas tablas que publica cada año. Sobre la cantidad resultante, se aplica un multiplicador que depende de los años que tiene el coche. Finalmente, se obtiene una cifra que será la base imponible sobre la que se aplica el porcentaje del impuesto, una proporción que oscila entre el 4 y el 8% (dependiendo de la edad del vehículo y de su potencia) y que, además, varía en función de la comunidad autónoma.

IRPF

El coche también tiene hueco en la Declaración de la Renta aunque con ciertos matices que evitan que sea algo generalizado. Sólo entrará si un usuario vende su vehículo porque será entonces cuando deba declarar la ganancia patrimonial en las rentas del ahorro. La cantidad a abonar será la diferencia entre el precio de compra y el de venta, pero hay que hacer una puntualización porque, la mayor parte de las veces, el vendedor no obtiene beneficio alguno ya que los coches son bienes que pierden valor rápidamente (a excepción de los clásicos). Sea como sea, lo que no se podrá imputar es pérdida patrimonial como ocurre con las inversiones ya que en el caso de los vehículos está relacionado con el paso del tiempo.

Impuesto de Patrimonio

Por último y al ser un bien, los coches deben figurar en el Impuesto sobre el Patrimonio. Como sucede con el IRPF, no es un tributo de carácter general. Es más, la mayoría de los contribuyentes están exentos de pagar esta tasa por los requisitos necesarios: el patrimonio que se posea debe ser, como mínimo, de 700.000 euros excluyendo la vivienda habitual hasta los 300.000. Si no se alcanza la citada cifra, no tributarán.

Impuestos al combustible

Existe un tributo que afecta a los vehículos de manera indirecta. Se trata del Impuesto Especial que existe sobre los Hidrocarburos y que está regulado por la Ley 38/1992 de 28 de diciembre. Esta tasa tiene dos tipos de gravamen: uno estatal (formado, a su vez, por uno general y uno especial) y uno autonómico que establecen las comunidades autónomas. Así las cosas, el conductor paga cada vez que pasa por una estación de servicio para repostar. Una tasa a la que hay que sumar el IVA que se aplica al combustible y que es el de carácter general: 21%. También, aunque de momento haya pocos en las carreteras, los coches eléctricos pagan impuestos por cada recarga. Y es que al igual que los hidrocarburos, al consumir electricidad también se pagan tributos especiales.

Mayo 2017


COMPARAR COCHES DE SEGUNDA MANO

Elena SanzRastreator.com