La nueva normativa para sillas infantiles

  • Los accidentes de tráfico son la primera causa de mortalidad infantil
  • En España existen dos normativas que homologan los sistemas de retención infantiles: la R44/04 y la R129
  • La R129 no sustituirá a la R44/04; ambas convivirán en el tiempo hasta que la primera termine imponiéndose

Los niños son los viajeros más frágiles y por ello garantizar su seguridad es un objetivo prioritario en cualquier viaje en coche. Elegir el sistema de retención infantil (SRI) perfecto no es un proceso fácil, no en vano las leyes que lo regulan han sufrido múltiples modificaciones para que su efectividad sea la máxima posible. En la continua búsqueda de la protección de los menores, las autoridades han dado un paso más con una nueva normativa que endurece la ley para todos: marcas y progenitores. Este es el escenario actual y el que está por llegar.

Las dos normativas

En España existen dos normativas encargadas de homologar los sistemas de retención infantiles: la R44/04 y la i-Size, conocida también como R129. La primera de ellas divide a los niños por peso, es la más antigua y por ello es la que está más extendida, mientras que la segunda se basa en la estatura y es el futuro ya que terminará sustituyendo a la R44/04.

 

Grupo
Peso
Edad aproximada
0
10
9 meses
0+
13
15 meses
1
9 – 18
8 meses – 3 o 4 años
2
15 – 25
3 – 7 años
3
22 – 36
6 – 12 años

La R129 es mucho más exigente y está adaptada a los crash test haciendo especial incidencia en los choques laterales, mientras que la otra normativa sólo analiza las consecuencias de impactos frontales. A esto hay que añadir que la i-Size obliga a que los niños vayan en el sentido contrario de la marcha hasta los 15 meses, como mínimo, y homologa las sillas basándose en la talla dejando a un lado el peso que delimita los actuales grupos.

Ambas normativas tienen como objetivo primordial la seguridad de los más pequeños. Y es que las cifras que maneja la DGT no dejan lugar a las dudas: los accidentes de tráfico son la primera causa de mortalidad infantil. A lo largo de 2016, 3 de cada 18 menores de 12 años que fallecieron en las carreteras no llevaban puesto el cinturón de seguridad o el correspondiente sistema de retención infantil. Y es que el uso de éstos reduce en un 75% las muertes y en un 90% las lesiones.

Al hilo de esto, las más comunes son:

  • Hasta los 2 años: de cuello, generadas por el tamaño de la cabeza y la fragilidad de la columna vertebral.
  • Entre 2 y 4 años: de cabeza, debido a que las vértebras no son suficientemente fuertes para soportar las desaceleraciones bruscas.
  • De 4 a 10 años: de abdomen porque tienen mayor riesgo de sufrir hemorragias internas o lesión abdominal ya que los órganos no están suficientemente fijados a su estructura abdominal.

Es importante recordar que, independientemente de la normativa que homologue las sillas infantiles, no llevar a los menores correctamente en el habitáculo interior es una infracción grave castigada con una sanción económica de hasta 200 euros y la retirada de 3 puntos.

La normativa R44/04

En la Unión Europea, los fabricantes tienen que demostrar que el sistema de retención cumple los requisitos que figuran en la R44. Un análisis que está formado por varias pruebas:

  • Prueba de choque frontal a 50 km/h
  • Prueba de alcance trasero a 30 km/h
  • Pruebas sobre la hebilla de cierre del arnés del asiento
  • Análisis del diseño del asiento
  • Estudio del cinturón o arnés del asiento

Superados estos test, las sillas homologadas por la R44 se dividen en diferentes grupos en función del peso del niño ya que éste es el factor que determina resistencia que tiene que ofrecer el asiento.

Grupo 0

Son sistemas destinados a bebés cuyo peso no supera los 10 kilos. En este grupo se encuentran los cucos o capazos homologados para coche. Se colocan horizontalmente en los asientos traseros con el bebé orientado al sentido contrario de la marcha.

Grupo 0+

Son las sillas destinadas a bebés que no pesan más de 13 kilos. Dentro del vehículo pueden ocupar el asiento delantero con el airbag desactivado o los traseros, la opción preferente. En cualquiera de los casos, el menor tendrá que viajar a contramarcha.

Grupo 1

Estos sistemas de retención son idóneos para los menores que pesan entre 9 y 18 kilos y se sitúan siempre en el sentido de la marcha. Ahora bien, hay excepciones como las que engloban a las sillas que comparten grupo como las del 0+/1 o las del 1/2; en estos casos pueden ir en sentido contrario u orientarlas hacia el frente cuando el niño supere los 9 kilos de peso.

Al hilo de esto, conviene saber que hay sillas que cumplen los requisitos para ir adaptándose al crecimiento de los niños y están homologadas para los Grupos 1, 2 y 3. No obstante, es recomendable revisar las valoraciones existentes sobre ellas porque suelen obtener notas bajas en las pruebas de seguridad.

Grupo 2

Dentro de este grupo están los niños cuyo peso oscila entre los 15 y los 25 kilos. Para viajar tendrán 2 opciones: silla o elevador con respaldo. Irán en el sentido de la marcha y tendrán que llevar una guía que adapte el cinturón del coche a la altura del hombro del menor para que la banda horizontal pase por las caderas y no por el estómago.

A esto hay que añadir la especial atención que hay que prestar a la zona cervical: no sólo es la más frágil en caso de accidente, también hay que proveerla de aquellos sistemas con los que la columna vertebral esté recta incluso cuando el niño esté dormido.

Grupo 3

Son los sistemas de retención para menores que pesan entre 22 y 36 kilos y que deberán viajar en elevadores sin respaldo aunque complementados con el cinturón de seguridad del coche.

La normativa R129

La R129 o i-Size es la nueva normativa que regula y homologa las sillas infantiles para que los bebés y los niños de hasta 4 años. Entró en vigor en 2013 y su implantación se diseñó para hacerla por fases.

La nueva norma se ha elaborado basándose en los estudios más avanzados en temas de seguridad. El objetivo es que las sillas del mercado aporten la mayor protección en cabeza y cuello y para ello, los menores de 15 meses irán, obligatoriamente, en el sentido contrario a la marcha. De esta forma, la protección será máxima porque, en caso de impacto frontal, distribuyen la fuerza.

Isofix

No es la única novedad ya que el sistema de instalación de las sillas será ISOFIX. El objetivo de usar este método es evitar que un SRI retenido con el cinturón de seguridad esté mal montado y, en consecuencia, no sea efectivo en caso de accidente.

Respaldo obligatorio

De momento, el alzador sin respaldo no ha sido prohibido aunque sí limitado: no se podrá emplear hasta que el niño supere los 125 centímetros de altura. Y es que desde febrero de 2017, los sistemas que hayan sido homologados bajo la R44 sólo podrán eliminar el respaldo si están dentro del Grupo 2/3. Sin embargo, las sillas que se están vendiendo desde el verano de 2017 incorporarán de forma obligatoria la protección de la espalda.

Nuevo sistema de homologación

La principal novedad que introduce la normativa R129 es que las sillas no se dividirán en grupos clasificados por el peso de los niños ya que es una medida un tanto intuitiva que ha llevado a muchos menores al siguiente grupo muy pronto viajando en sillas inadecuadas para su desarrollo. A partir de ahora, se hará en función de la estatura.

Primera fase

Teniendo en cuenta que la nueva norma está compuesta por fases, el proceso también afecta al nuevo sistema de homologación. La primera parte, en vigor desde julio de 2013, engloba los SRI integrales (aquellos con arnés de cinco puntos o cojín de sujeción) con Isofix para niños que midan, como máximo, 105 centímetros. Serían los correspondientes a los Grupos 0, 0+ y 1 de la R44.

Las categorías de las sillas serán:

  • i-Size (Sistemas de retención infantil Isofix universales e integrales)
  • Sistemas de retención infantil Isofix integrales para vehículos específicos

Segunda fase

La segunda parte, activa desde junio de 2017, incluye los SRI no integrales (en los que el menor va sujeto con el cinturón de seguridad del coche) para niños que midan, como mínimo, 1 metro y equivaldrían a los Grupos 2 y 3 de la R44. Igual que en la primera fase, hay 2 categorías:

  • Elevadores i-Size (SRI no integrales universales): tienen respaldo integrado y el Isofix es opcional, en caso de incorporarlo tiene que poder esconderse en el propio dispositivo. Están destinados a niños que no sobrepasen los 135 cm de estatura ni los 44 centímetros de anchura de cadera a cadera determinados en el patrón ISO/B2.
  • Elevadores o SRI no integrales para vehículos específicos: disponen de respaldo integrado y se pueden usar en vehículos específicos. Son los sistemas para niños que midan más de 135 cm de estatura o que tengan una anchura máxima superior a los 44 centímetros.

Tercera fase

La tercera y última parte hará referencia a los SRI integrales sin Isofix y, a día de hoy, aún está en desarrollo. Son sistemas integrados en el propio dispositivo (como el arnés o el cojín), pero instalados con el cinturón de seguridad del coche.

Convivencia y transición

La R44/04, de momento, no será sustituida por la R129. El objetivo de las diferentes autoridades es que ambas convivan en el tiempo hasta que ésta última termine imponiéndose. Hasta ese momento, el mundo de las sillas de niños vivirá una transición con varias fechas señaladas en el calendario. Los fabricantes podrán homologar sus sillas bajo cualquiera de las dos normativas indistintamente hasta el último día de 2017 ya que con la llegada de 2018, las marcas sólo tendrán la oportunidad de verificar sus nuevos modelos a través de la normativa R129.

Eso sí, los fabricantes podrán seguir haciendo aquellos sistemas de retención que cumplan la R44 y que ya estuvieran presentes en el mercado. Esto cambiarán en 2020 cuando está previsto que cese la venta de las sillas homologadas bajo la normativa R44 aunque no su uso, que cesaría 10 años después.

Cómo y dónde instalar un SRI

Independientemente de la silla que se elija para viajar con los más pequeños de la casa, la DGT es la encargada de especificar dónde y cómo ubicar estos sistemas. Para ello, se basa en el Real Decreto que modificó el Artículo 117 del Reglamento General de Circulación.

Éste indica que los menores de edad que midan 135 centímetros o menos y empleen una silla homologada y adaptada a su talla y peso, tendrán que ir en los asientos traseros del habitáculo interior. Existen 3 casos en los que se harán excepciones:

  • Cuando el coche no tenga asientos traseros.
  • Cuando estén todos ocupados por menores en las mismas condiciones.
  • Cuando, por las razones que sean, no sea posible instalar el sistema.

Teniendo en cuenta esto, el conductor debe tener en cuenta un factor más: el airbag delantero. Si el menor va situado en el sentido de la marcha deberá ir activado mientras que si va al contrario, tendrá que ser desactivado. Al hilo de esto, el Real Decreto establece la obligación de colocar las sillas deberán colocarse tal y como indiquen las instrucciones del fabricante.

Vehículos especiales

La normativa también recoge algunos casos diferentes. Uno de ellos es el que hace referencia a los coches con más de 9 plazas. En esta situación el conductor será el responsable de informar de la obligación de ponerse el cinturón o el sistema de retención homologado; lo hará a través de medios audiovisuales, letreros o pictogramas situados en puntos visibles de los asientos.

Por otro lado, en un taxi los niños cuya altura esté por debajo los 135 centímetros podrán situarse en los asientos traseros sin un sistema de retención adecuado a su talla y peso siempre y cuando el trayecto transcurra, exclusivamente, por la ciudad. Más allá de los límites urbanos, el responsable de su seguridad será el padre, madre o la persona que esté a su cargo en ese momento. Por ello, lo adecuado es pedir una silla o llevar una propia.

Agosto 2017


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Elena SanzRastreator.com