La Guardia Civil cambia sus protocolos para aumentar la efectividad de sus controles

5 de junio de 2017

Más dureza para aumentar la efectividad. Esta es la estrategia que está siguiendo la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil para cambiar sus protocolos de actuación. Aunque la gran mayoría están centrados en el control de velocidad en las vías nacionales, también van a modificar su manera de proceder en la vigilancia del consumo de alcohol y drogas, el estado de los vehículos, las distracciones y el uso del cinturón, entre otros.

Teniendo en cuenta que de los 28 millones de controles que la Guardia Civil realiza, 23,3 son de velocidad, el principal foco está puesto en este factor. A partir de ahora estarán ubicados en distintos puntos intentando evitar los de larga duración para que los usuarios no informen de su localización. Para ello pretenden que su presencia se haga extensible a todas las franjas horarias a lo largo de los 7 días de la semana incluyendo festivos. Además, nunca estarán junto a las señales de prohibición aunque habrá distancia suficiente para que los conductores adapten su velocidad.

Control de los límites

Por otro lado, los controles en aquellas vías con alta capacidad se situarán preferentemente en los tramos con una siniestralidad mayor. Éstos se llevarán a cabo con vehículos uniformados equipados con radares portátiles y con coches camuflados con un cinemómetro dinámico. En caso de haber notificaciones, éstas se harán en el acto. Finalmente, los controles que vigilen los límites de velocidad estarán situados visiblemente y advirtiendo de su presencia. Un requisito que se podrá obviar cuando el objetivo sean los grandes excesos: podrán ubicarse discretamente y no hará falta señalización.

Colaboración con la Policía Local

Respecto a los controles de alcohol y drogas, la Guardia Civil trabajará junto a la Policía Local. Los controles serán visibles en las zonas de riesgo y éstos se combinarán con otros aleatorios. Además, su frecuencia irá de la mano con la que tengan los de velocidad. El estado del coche también será sometido a examen comprobando tanto ITV como luces, intermitentes y neumáticos. Si es un vehículo comercial se tendrá en cuenta el reparto de masa máxima autorizada inferior a 3.500 kilos y la de tarjeta de transporte.

Las distracciones y el uso del teléfono móvil sin manos libres se controlarán tanto con coches uniformados como camuflados. Éstos, además, se encargarán de vigilar maniobras antirreglamentarias, la distancia de seguridad, el uso del cinturón de seguridad o el de los sistemas de retención infantil.


COMPARAR COCHES DE SEGUNDA MANO

Elena SanzRastreator.com