Las “listas de morosos”, imposible escaparse de las deudas

  • Una de las consecuencias más temidas de tener deudas y no pagarlas es pasar a formar parte de una lista de morosos.
  • ASNEF, RAI, o CIRBE son 3 de las listas de morosos más representativas y en las que se encuentran la mayoría de los “morosos” españoles.
  • Entrar es muy fácil, basta con no pagar una factura de 100 euros, pero salir ya es más complicado.

El Banco de España (BdE) ha publicado recientemente los datos sobre la morosidad de los créditos concedidos tanto a empresas como a particulares por los bancos, cajas de ahorro, cooperativas de ahorro y los establecimientos financieros de créditos (EFC). La cifra de impagos se ha disparado hasta el 13% en el pasado mes de octubre, lo que ha sentado un récord histórico desde que el Banco de España trabaja con estos datos.

Pero hablar de morosidad no sólo se refiere a los meses de hipoteca que no has pagado o a las cuotas de un préstamo que has dejado de abonar. No pagar la factura eléctrica o de agua, devolver un recibo determinado o no pagar una mensualidad del contrato de teléfono por considerar que la compañía te ha cobrado de más o es incorrecto es considerado también un tipo de morosidad.

En ocasiones, ocurre que, la cantidad es tan ridícula o estás tan convencido de que no “tienes por qué” abonar algo que te parece injusto o desproporcionado que optas por “devolver” el recibo al banco y negarte a pagar. Se trata de una decisión que puede carecer de importancia, pero que en ocasiones puede acarrearte más de un perjuicio como es el que te incluyan en una lista de morosos.

¿Qué es una lista de morosos?

El registro de morosos es una herramienta que aporta información sobre los impagos tanto de una persona física como jurídica. Se trata de una base de datos automatizada en la que se incluyen aquellas personas que tengan impagos, es decir, sirve para clasificarlas en personas que pagan sus deudas y en aquellas que no las pagan.

La incursión de cualquier persona en un registro de morosos no se puede hacer de la noche a la mañana. Debe transcurrir un tiempo prudencial, que para la Agencia Española de Protección de Datos debe ser de 4 meses de impagos acumulados, tal y como informa el portal web Infomorosos aunque hay compañías que al tercer recibo devuelto proceden a introducir a su cliente en estas listas negras.

Principales listas de morosos

En España existen varios registros de este tipo y sus gestores tienen el deber de informar a las nuevas personas incluidas en ellas en un plazo de 30 días. Entre las más importantes se encuentran la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF- EQUIFAX), el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) y CIRBE.

ASNEF

ASNEF son las siglas para referirnos a Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito, fichero de morosos más representativo de España que fue creado en 1967 y gestionada por Equifax. La información de la base de datos la aportan sus socios, que son desde bancos y entidades financieras de crédito hasta editoriales, aseguradoras o compañías de gas, electricidad y teléfono.

CIRBE

La Central de Riesgos (CIRBE), también conocida como Central de Información de Riesgos (CIR), es la base de datos que pertenece al Banco de España que recoge los riesgos que las entidades de crédito tienen con sus clientes. En otras palabras, es un servicio público que gestiona un registro en el que aparecen casi todos los préstamos, créditos y avales que forman los activos de las entidades financieras.

RAI

El Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) está destinado a recoger la información sobre impagos y deudas iguales o superiores a los 300 euros de las personas jurídicas. La información que aparece en este registro de morosos la facilitan los Bancos, las Cajas de Ahorro y Rurales y las Cooperativas de Ahorro. En el momento en el que un pago no es aceptado se produce de manera automática el alta de la persona jurídica en la base de datos, cuya información no podrá permanecer más de 30 meses.

Legislación sobre protección de datos

Los ficheros de morosos tienen que acogerse a la legislación española vigente actualmente, que en este caso se trata de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal. En su artículo 29 la ley establece que una vez incluido en uno de estos registros, el afectado debe ser avisado en un plazo máximo de 30 días y “se le informará de su derecho a recabar información de la totalidad de ellos, en los términos establecidos por la presente Ley”.

Además, según el mismo artículo “sólo se podrán registrar y ceder los datos de carácter personal que sean determinantes para enjuiciar la solvencia económica de los interesados”. Y de no pagar la deuda, tus datos sólo podrán permanecer un máximo de 6 años “siempre que respondan con veracidad a la situación actual de aquellos”.

Motivos para aparecer en un registro de morosos

Pasar a formar parte de estos registros no es nada complicado, al contrario, es relativamente fácil. El caso más habitual es el de tener varios recibos o mensualidades pendientes tanto con una entidad bancaria como con una empresa de prestación de servicios.

Pero también se puede llegar a engrosar una de estas bases de datos si has sido víctima de un “robo de identidad” a la hora de pedir un préstamo o de darse de alta den en algún servicio del tipo telefónico o suministro eléctrico.

En otras ocasiones, es posible, aunque poco habitual, que el proveedor de un servicio haya seguido cobrándoselo a su cliente una vez que este ya lo había dado de baja o incluso suele darse el caso en el que el deudor haya zanjado su deuda pero sus datos sigan presentes en el registro de morosos.

¿Qué pasa si estoy dentro?

Formar parte de una base de datos de morosos puede ser muy perjudicial para el deudor o afectado sobre todo a la hora de querer obtener financiación o contratar algún servicio.

Las listas de morosos son herramientas muy útiles usadas por diferentes empresas a la hora de estudiar si comenzar o no una relación comercial con otra compañía, por los bancos y otras entidades a la hora de aprobar la concesión de un crédito, préstamo o incluso ciertas tarjetas y de compañías telefónicas a la hora de firmar un contrato con un cliente.

Además, estar en una lista de morosos suele ser un excluyente a la hora de comprar una televisión, un ordenador o una lavadoras a plazos imposibilitando así la financiación de estos por parte de las tiendas o supermercados.

¿Cómo puedo salir de ella?

Aún puestos al día con los pagos y con el apartado de deudas a 0 es común seguir apareciendo en las listas de morosos. Esto se debe a que en muchas ocasiones los acreedores no actualizan sus datos o no envían a la gestora del registro los nuevos cambios que atañen a sus ya antiguos deudores.

En la mayoría de los casos tiene que ser el propio afectado el que solicite expresamente salir de la lista de morosos, por lo que para ello tendrá que aportar la documentación que acredite que ha pagado la deuda y su documento de identidad. En un plazo de 10 días, el responsable del registro debe responder sobra la eliminación de los datos personales del afectado en cuestión.

En caso de que la respuesta no sea del agrado del solicitante, éste deberá poner una reclamación frente a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) donde deberá adjuntar la documentación que muestre que ha solicitado la baja en el registro de morosos. Además, todos aquellos que hayan sido víctimas de una vulneración de su derecho a la protección de datos deben ser indemnizados.

Por tanto, para salir de una lista de moroso se debe:

  • Pagar la deuda.
  • Demostrar que ésta no existe.
  • Que hayan transcurridos 6 años, plazo máximo fijado por ley.

Derechos existentes

Los que se encuentren en una lista de morosos pueden hacer uso de 4 derechos. Derechos de acceso para obtener la información referente a los acreedores, los importes y sus teléfonos y a las entidades que han consultado los datos de una persona en los últimos 6 meses. Derecho de cancelación para corregir o cancelar las anotaciones erróneas, derecho de oposición que garantiza no volver a ser incluidos en un registro de este tipo y derecho de modificación para cambiar los datos personales que el afectado vea oportuno.

Estar en una lista de morosos no es ninguna broma. Pero llegado el caso de aparecer en una de ellas, es importante saber que el afectado cuenta con una serie de derechos y que existe un ley que asegura la protección de sus datos.

Enero de 2014


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María TorralboRastreator.com


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