Contratar un depósito a largo plazo, ¿cuándo interesa?

Noviembre de 2014

Tener dinero ahorrado no es lo mismo que invertido. Es posible tener la cuenta corriente creciendo cada mes, una hucha en la que se van metiendo los ahorros o un Plan de Pensiones, pero ¿y si ese dinero creciera por sí sólo? Existen muchos productos de ahorro que “premian” a sus usuarios con intereses para que el dinero que tienen invertido vaya aumentando con el paso del tiempo. Entre ellos se encuentran los depósitos bancarios, productos financieros que se caracterizan por ser un contrato por el cual el ahorrador pone a disposición de una entidad su dinero a cambio de que ésta lo custodie y lo reintegre con intereses.

Si optas por esta manera de invertir puedes elegir entre depósitos a la vista o a plazo, siendo estos últimos los más interesantes si lo que quieres es que tu capital crezca. Normalmente su contratación se puede firmar por un mes o más, estando el máximo entorno a los 3 años. La elección entre un depósito a corto o a largo plazo, por eso Rastreator.com ha elaborado esta guía. ¿Quieres saber cuándo interesa contratar un depósito a largo plazo?

Depósitos bancarios a corto y largo plazo

Los depósitos a corto y a largo plazo cuentan con una esencia común, ya que sus características generales son las mismas. En ambos casos es posible encontrarlos con estructurados o bien combinados, es decir, que sus intereses pueden depender de la rentabilidad de otro activo financiero o riesgo, o bien tener una parte de intereses fija y otra vinculada. Asimismo, en ambos casos las entidades financieras pueden aplicar comisiones o penalizaciones en el caso de que no cumplas con el plazo marcado, es decir, que te pueden cobrar si contratas un depósito a 3 meses y decides que quieres recuperar el dinero unas semanas antes.

Elegir un depósito a largo plazo para invertir

Si tanto a corto como a largo plazo el producto consiste en lo mismo, ¿cómo decidir qué plazo te conviene más? La decisión depende del propio inversor y sus circunstancias. Quizá en algunas épocas de tu vida puedas contratar un depósito a largo plazo pero en otras tengas que optar por el corto plazo. Para decantarte por uno de más de un año debes tener en cuenta: el capital del que dispones y el que quieres invertir, además de los intereses.

Necesidad del capital depositado

Cuando se mete el dinero en un depósito a plazo lo que se está haciendo es ponerlo a disposición de la entidad financiera con la que se contrata durante el tiempo que se fija. Es decir, que necesitas poder contar con otro dinero porque ese “deja de ser tuyo” durante ese plazo. No es que pierdas esa cantidad, sino que no la vas a poder utilizar.

Teniendo esto en cuenta, si consideras que existe una cantidad de dinero sin la que puedes pasar el día a día puedes plantearte contratar un depósito, en caso contrario será mejor una cuenta corriente que te permita acceder a tus ingresos en todo momento. Sin embargo, para contratar un depósito a largo plazo no sólo es requisito tener esa cuantía monetaria, sino que además tienes que tener la convicción de que no vas a necesitar el capital depositado durante el periodo en el que esté dentro de ese producto financiero. Es decir, que el plazo depende directamente del tiempo que puedas prescindir de tus ahorros.

Penalizaciones en los depósitos a plazo

Este requisito de no necesitar extraer el capital del depósito es algo básico si de verdad quieres que tu dinero dé frutos. Las entidades financieras te ofrecen determinados intereses a cambio de tener tu dinero, pero si decides retirarlo de manera apresurada existen 2 opciones, que te dejen sacar parte del dinero o bien que tengas que cancelar la totalidad del depósito aunque sólo quisieras parte de la rebaja. Eso sí, independientemente de cuál sea la cuantía de la que quieres disponer, cancelar un depósito antes de tiempo supone una penalización por parte de la entidad, aunque ésta no puede tener un coste superior al interés devengado en el plazo de tiempo que ha estado activo el depósito. Dicho con otras palabras, aunque te vayas antes de tiempo no podrás estar perdiendo dinero, si depositaste 1.000 euros y hasta el momento en el que decides cancelar el depósito ese capital ha generado 200 euros de beneficios, la penalización no puede ser mayor que ese par de centenares de euros.

Se trata de una penalización que podríamos equiparar a las que imponen las compañías telefónicas, en su caso si te vas antes de que acabe tu permanencia con ellos te cobran, pues en los depósitos ocurre lo mismo, si te vas antes de tiempo tendrás que pagar. Por eso es importante saber que no vas a tener que retirar el dinero, y que si tienes que hacerlo será por causas de fuerza mayor. Y no sólo porque puedes terminar perdiendo todo el interés que te han dado, es decir, todo lo que has ganado con tu dinero, sino que incluso algunas entidades no te permiten poner fin al depósito a no ser que sea una causa justificada, dentro de lo que ellas consideren como tal.

El tipo de interés

Otro de los puntos a tener en cuenta a la hora de decantarse por un depósito a largo plazo es el tipo de interés que tiene. Los tipos de interés actuales se sitúan entre las centésimas y el 3%. Cuánto te pagarán por la inversión de tu dinero depende del plazo por el que lo contrates, pero también de la entidad, y es que aunque hace tiempo la diferencia entre un corto y un largo plazo también radicaba en los intereses ahora ésta no es tan grande.

En la actualidad contratar un depósito a largo plazo no quiere decir que vayas a cobrar unos intereses mucho mayores que si es uno a 3 meses, la diferencia está en el tiempo a lo largo del cuál vas a recibirlos. Si la entidad te ofrece unos intereses del 2% para 3 meses tu dinero crecerá durante ese periodo, pero si es a un 2% durante un año lo hará durante 12 meses. Puedes pensar que al fin y al cabo puedes contratar uno de 3 e ir renovándolo si no necesitas el dinero, pero los intereses no tienen por qué permanecer inmóviles, por lo que es viable que cuando llegue la fecha te ofrezcan más rentabilidad, pero también cabe la posibilidad de que sea menor. Debes tener en cuenta que la oferta de depósitos puede variar y que en muchas ocasiones te ofrecen mayor rentabilidad cuando eres nuevo en la compañía.

T.A.E. o T.I.N.

Cuando elijas el depósito a largo plazo ten en cuenta que es posible que el interés que obtienes puede estar unido a la Tasa Anual Equivalente (T.A.E.) o al Tipo de Interés Nominal (T.I.N), aunque éstos sólo coincidirán si los intereses producidos por el depósito se entregan sólo al final de la vida del producto financiero.

El T.A.E. se aplica cuando sólo se reciben los beneficios una vez, al finalizar el contrato, mientras que el T.I.N lo puede hacer en varias ocasiones a lo largo del mismo. Si se reciben los beneficios mensual o trimestralmente se aplica un T.I.N. del 1% la primera vez que recibas beneficios recibirás ese porcentaje sobre el capital invertido, pero en las ocasiones siguientes ese 1% se aplica al capital más los beneficios, por lo que obtendrás una mayor rentabilidad. Algunos depósitos te ofrecen unos meses de alta rentabilidad y los siguientes con nominal, tenlo en cuenta la hora de elegir.

Capital invertido

El capital que puedes depositar en la entidad financiera es otro de los puntos a tener en cuanta cuando buscas un producto de este tipo. Es posible que cuanto más dinero inviertas mayores intereses te ofrecerán, pero esto no siempre funciona así y la diferencia suele ser pequeña. En lo que si se aprecia un capital mayor es en los beneficios. Piensa que si inviertes 100 euros a un 2% obtendrás 2 euros, pero que si depositas 10.000 a ese mismo porcentaje obtendrás un beneficio de 200 euros.

Elige un depósito a largo plazo

Si dispones de capital para invertir, no tienes, previsiblemente, una necesidad futura de tener que disponer de él y quieres obtener beneficios la mejor opción es contratar un depósito a largo plazo. Verás crecer tus ahorros mientras están seguros. Aunque no por ser a largo plazo obtendrás mayor rentabilidad, los verás crecer a lo largo de más meses, por lo que tendrás un beneficio mayor que si contratas un producto financiero de este tipo para un periodo más corto. Conoce la oferta de depósitos bancarios a la que puedes acceder en la actualidad, contrata el que más te convenga y comienza a ver cómo tus ahorros crecen seguros.


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Eva GonzálezRastreator.com


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