Fiscalidad de los seguros de Vida Ahorro y los Planes de Pensiones

Noviembre 2014

El futuro es algo que inquieta a muchos españoles, y es que la mayoría se muestran preocupados por una posible falta de recursos tras la jubilación. Si la única entrada de capital llegado el momento de jubilarse es la pensión de la Seguridad Social el nivel de vida desciende, ya que el poder adquisitivo se reduce al dejar de recibir un salario. Por eso, cada vez son más los que optan por ser previsores y ahorrar para cuando llegue etapa de su vida. Las maneras de hacerlo son muy variadas. Desde seguros de Vida y Planes de Pensiones hasta Planes de Previsión Asegurados (PPA), Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS) y Planes Colectivos de Empresa.

La renta que se quiere obtener cuando se alcance la jubilación, el dinero disponible para ahorrar o la aversión al riesgo son algunos de los factores que se tienen en cuenta a la hora de decantarse entre un producto financiero u otro. También cobra importancia la fiscalidad, porque aunque existen semejanzas entre algunos de estos productos, la manera de tributar es distinta dependiendo de cuál se elija. Con los Planes de Pensiones, por ejemplo, es posible obtener ventajas fiscales por la cuantía que se ahorre al año en este tipo de Plan. En cuanto a las prestaciones, es diferente según quién sea el tomador y el beneficiario y cómo quiera recibirse el capital ahorrado. Eso sí, un punto en común es que, salvo excepciones, lo normal es no poder recuperar el dinero hasta la fecha de vencimiento o jubilación.

Si estás pensando asegurar tu futuro para que tu nivel de ingresos no disminuya cuando te jubiles te interesará esta guía. Rastreator la ha elaborado para que puedas saber qué trato fiscal reciben exactamente los seguros de Vida y los Planes de Pensiones y así puedas elegir el modo de ahorrar que más te convenga.

Seguro de Vida

El régimen fiscal de un seguro de Vida depende de quién sea el beneficiario de la póliza. Los rendimientos dinerarios o en especie que genera un seguro de Vida, al igual que el de Invalidez, se consideran Rendimiento de Capital Mobiliario, es decir, en la base imponible del ahorro del IRPF en el caso de que la persona que paga la prima sea la misma que recibe sus beneficios. No ocurre lo mismo cuando la persona que la abonó es distinta que la que lo recibe (por ejemplo, seguro de Vida por fallecimiento). Cuando el tomador del seguro y el beneficiario del mismo no son la misma persona, la cuantía no es tenida en cuenta para el IRPF sino que sus rendimientos tributan por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Por lo tanto, un seguro de Vida Ahorro cuyo importe recibe el tomador del seguro tributa, al igual que si éste decide rescatarlo total o parcialmente. La ley establece distinciones en función de la forma en la que se perciba la prestación, es decir, que no se tributa igual si se recibe como renta que si se hace como capital o de una manera mixta combinando ambos modos ya que el importe varía mucho al cambiar la manera de cálculo de las cantidades que se tienen que incluir en la Declaración de la Renta.

Primas de la póliza no deducibles

Al contrario que en los Planes de Pensiones privados, en el caso de las primas pagadas en concepto de seguro de Vida individual éstas no conllevan ningún gasto deducible en la base imponible de la Declaración de la Renta y por lo tanto no tiene incidencia en el IRPF.

El único modo de poder desgravarte las primas aportadas a un seguro de Vida es que lo hayas contratado para poder adquirir una vivienda.

Ventajas fiscales del capital del seguro de Vida

En todos los casos el impuesto se aplica sobre el rendimiento del capital mobiliario, es decir, a la diferencia entre el capital que recibes y el importe de las que has pagado.

Seguro de Vida en forma de capital

Cuando recibes el capital de manera diferida, el rendimiento mobiliario por el que tributarás se determina por la diferencia entre el capital que recibes y el importe de las primas que has pagado.

Desde el 1 de enero del año 2010 la base liquidable del ahorro del IRPF tributa al 21% cuando se recibe en forma de capital y es inferior a los 6.000 euros, al 25% para cantidades entre 6.000,01 y los 24.000 euros y al 27% para cuantías superiores. Como ejemplo, si una persona recibe como renta de un seguro 5.000 euros, se le retendrá 950 euros, mientras que si es de 10.000 serán 2.100 euros los que dejará de percibir.

Seguro de Vida Ahorro en forma de renta

Si se recibe el importe del seguro de Vida en forma de renta la tributación cambia ya que el capital mobiliario se obtiene según porcentajes fijados por ley. Eso sí, tanto si es una renta vitalicia como si es temporal, este capital se incrementa con la rentabilidad generada hasta el momento en el que se comienza a recibir dicha renta y en ambos casos al capital mobiliario resultante se le aplica la retención. Ésta será igual que en el caso de recibirlo en forma de capital: un 21% hasta los 6.000 euros, del 25% entre esa cuantía y los 24.000 euros y un 27% cuando se supere dicha cantidad.

La diferencia entre recibirlo de forma vitalicia o temporal es la forma en que se reparte dicha rentabilidad:

  • Renta vitalicia: se reparte durante los 10 primeros años de cobro de la misma.
  • Renta temporal: se distribuye linealmente entre los años de duración de la renta, con el máximo de 10 años.

Si el beneficiario fallece sin haber agotado los diez años de percepción de la renta (o el periodo menor correspondiente, si es que la renta era temporal e inferior a 10 años), se interrumpe la tributación del mismo en todo caso.

Renta vitalicia

Si es renta vitalicia se considera capital mobiliario el resultado de aplicar a la anualidad de la póliza un determinado porcentaje que se corresponde con la edad en el momento en el que comienzas a percibir la renta y se mantiene constante a lo largo de todo el tiempo que la estás recibiendo:

  • 40% si tienes menos de 40 años.
  • 35% si tienes entre 40 y 49 años.
  • 28% entre 50 y 59 años.
  • 24% para edades entre los 60 y los 65.
  • 20% cuando tienes entre 66 años y 69.
  • 8% con más de 70 años.

Por ejemplo, una persona que paga cada año una prima de 6.000 euros y a los 68 años comienza a recibir una renta vitalicia de 10.000 euros anuales se le aplicaría un 20% a la diferencia entre las primas aportadas y la renta obtenida, es decir, a los 4.000 euros de beneficios recibidos. Esa tributación del 20% se aplica a cada anualidad mientras se perciba la renta, independientemente de la edad que tenga el usuario el último año que la reciba.

Renta temporal

Si eliges recibir una renta temporal de tu seguro de Vida Ahorro se considera rendimiento del capital mobiliario el resultado de aplicar a cada anualidad el porcentaje siguiente:

  • 12% si la renta tiene una duración de 5 años o menos.
  • 16% si es para entre 5 y 10 años.
  • 20% si la vas a recibir a lo largo de 10 a 15 años.
  • 25% en el caso de que la renta tenga una duración superior a los 15 años.

Cambios a partir de 2015

A partir de 2015 la tributación que se aplica a las ganancias obtenidas de seguros de Vida se modifica. En el caso de que los beneficios (diferencia entre primas pagadas y renta o capital obtenido) sean inferiores a los 6.000 euros el porcentaje aplicable pasa del 21% de 2014 a un 20%, que disminuirá en 2016 al 19%. Si los rendimientos son inferiores a los 50.000 euros pero superiores a los 6.000 la tributación aplicable en 2015 será del 22% y del 21% en 2016, por lo que en este caso cambia el porcentaje pero también el tramo. Si las ganancias superan los 50.000 euros el gravamen será de 24% en 2015 y un punto porcentual menos un año después.

Tarifa aplicable a la base de ahorro Año 2014
Menos de 6.000 euros 21%
De 6.000 a 24.000 euros 25%
Más de 24.000 euros 27%
Tarifa aplicable a la base de ahorro Año 2015 Año 2016
Menos de 6.000 euros 20% 19%
De 6.000 a 50.000 euros 22% 21%
Más de 50.000 euros 24% 23%

Como ejemplo para ver los cambios que se van a aplicar en los 2 próximos ejercicios, en el caso de que tu base de ahorro sea 30.000 euros el impuesto que se aplica es el 25% debido a que te encuentras en el último tramo posible. Sin embargo, con esa misma cantidad, en 2015 y 2016 te situarías en tramo central al no superar los 50.000 euros, y por lo tanto el impuesto será del 22% y del 21%, respectivamente.

Planes de Pensiones

La fiscalidad de los Planes de Pensiones difiere, y mucho, de la de los seguros de Vida Ahorro. Todas las prestaciones que deriven de un Plan de Pensiones deben tributar, según la legislación actual, como rendimientos del trabajo del beneficiario, independientemente de que la forma de cobro de la prestación sea de renta, capital o en forma mixta (con ambos modos). Sin embargo, a la hora de determinarse el tipo marginal que se le aplica al cobro se emplea una escala de gravamen progresiva, por lo que la forma de cobro sí puede tener influencia fiscal, ya que el porcentaje de retención a cuenta del IRPF depende del importe y la situación personal y familiar del preceptor. Cuanto mayor sea el importe cobrado mayor será el tipo que se aplique, por lo que si se recibe todo el capital en un solo plazo la retención que se le aplicará será mayor que si la cuantía anual recibida fuera más pequeña (como la que se percibe como renta).

Como ejemplo, una persona que cobra como Pensión de la Seguridad Social 10.000 euros al año y quiere cobrar en un único ingreso un Plan de Pensiones privado por valor de 100.000 euros el tipo marginal que se le aplica será mayor que si con la misma prestación pública cobra el privado en forma de renta. Eso sí, en el caso de que todas las aportaciones al plan privado se realizaran antes de 2007 pero se cobre ahora el capital, sería posible recibir la cuantía completa con una reducción del 40% aplicable. Es decir, que si se dispone de un importe de la prestación de 100.000 euros y no se han realizado aportaciones desde el 31 de diciembre 2006 el usuario puede recibir el total quedando sujeto a la tributación sólo 60.000 euros. El único requisito que se aplica a esta reducción es que si la prestación se recibe por jubilación o fallecimiento es necesario haber permanecido al menos 2 años en el Plan de Pensiones que se tiene contratado, una premisa que no se aplica si la prestación es por invalidez permanente.

Ventajas fiscales de las aportaciones a Planes de Pensiones

Como hemos visto, el contratante no deberá tributar el IRPF de su Plan de Pensiones hasta que no lo cobre, pero hasta ese momento podrá deducirse las contribuciones de la base imponible. En el caso de contar con un Plan de Pensiones o un Plan de Previsión Asegurado es posible reducir de la base imponible de la declaración de la renta las aportaciones y contribuciones que se hagan a éstos, al igual que a los seguros de Dependencia.

En conjunto, las aportaciones se pueden reducir anualmente un máximo de 10.000 euros o un 30% de la suma de los rendimientos de trabajo y de actividades económicas individuales realizadas durante el ejercicio. Si el partícipe es mayor de 50 años la deducción máxima se sitúa en los 12.500 euros al año o el 50% de la renta anual, mientras que el límite asciende a los 24.500 si es una persona con discapacidad.

En todos los casos el límite fiscal de reducción por aportaciones a estos planes se fija por la menor de las cantidades. Por ejemplo, en el caso de personas hasta 50 años, el límite estará en el 30% de los rendimientos netos del trabajo y otras actividades económicas llevadas a cabo en el ejercicio cuando esa cuantía suponga una cantidad inferior a los 10.000 euros. Si tu base imponible para el ejercicio es de 7.000 euros y has realizado una aportación de 10.000 euros a tu Plan de Pensiones sólo podrás deducirte del IRPF 7.000 euros, porque la base imponible no puede ser negativa.

Caso aparte es el de las personas que padecen algún tipo de discapacidad, cuyo máximo desgravable se sitúa entonces en los 24.500 euros. Además, en el caso de que se tenga un Plan de Pensiones individual y otro colectivo el límite se tiene en cuenta en el conjunto y no para cada uno de ellos.

Exceso de retribución

Una de las ventajas de los Planes de Pensiones es que en el caso de que el contribuyente llegue al máximo porcentual de la reducción de la base imponible o no exista suficiente base imponible, puede solicitar que el restante se reduzca en los siguientes 5 ejercicios. Esto quiere decir que, volviendo al ejemplo de antes, si sólo has podido deducirte 7.000 pero en realidad aportaste a tu Plan de Pensiones 10.000 euros, los 3.000 euros restantes podrás deducírtelos en las tributaciones de los 5 años posteriores.

Aportación a planes de previsión del cónyuge

Por otro lado, si la persona que realiza la declaración de la renta es cónyuge de otra que no tiene rendimientos del trabajo ni actividades económicas, o su cuantía es inferior a los 8.000 euros anuales, puede reducir de su base imponible las aportaciones que realice al Plan de Pensiones de éste. En este caso, el máximo se sitúa en los 2.000 euros, pero esta reducción no puede generar una base liquidable negativa.

En total, una persona menor de 50 años con un cónyuge con ingresos mínimos puede descontarse 10.000 euros (o un 30%) en aportaciones a un Plan de Pensiones propio y 2.000 al de su pareja. Además, cuando un matrimonio presenta una declaración conjunta el límite deducible se aplica a cada uno de los cónyuges por separado.

Cambios a partir de 2015

Sin embargo, la normativa marcada por la Ley 35/2006 variará una vez comience el año 2015. Entre los cambios más destacables:

  • Rescatar un plan de pensiones seguirá tributando como rendimiento del trabajo, pero los gravámenes van a bajar el próximo año, y el siguiente.
  • Los límites de aportaciones deducibles disminuyen. Así, los menores de 50 años pasarán de un máximo de 10.000 euros al año a 8.000.
  • A la hora de percibir la prestación del Plan de Pensiones se reduce el tipo máximo aplicable, por lo que se pagarán menos impuestos. Para bases imponibles de más de 60.000 euros se prevé que pase del 52% al 47% en 2015 y al 45% en 2016, y en el caso de bases superiores a 35.200 cae el tipo al 39% el próximo año y al 37% dentro de 2.

Plan de Pensiones o seguro de Vida

¿Te interesa más un Plan de Pensiones o un seguro de Vida? En cualquier caso, no elijas el producto financiero basándote sólo en la fiscalidad que recibe, además, ten en cuenta que no triburarás por los beneficios que obtengas con ellos hasta que venza el contrato o tengas que rescatarlo. En ese momento lo ahorrado en un Plan de Pensiones se considerará como rendimiento de trabajo, mientras que la renta o capital obtenido con un seguro de Vida será parte del capital mobiliario.

Tu perfil de riesgo tiene una influencia directa en el producto que necesitas, ya que dependiendo de si eres conservador o arriesgado y de tu edad, será más conveniente contratar un seguro de Vida o bien un Plan de Pensiones. Ten en cuenta que a mayor edad convienen productos de interés garantizado, como suelen ser los seguros de Vida, mientras que a menor edad un producto arriesgado puede ser más rentable. Por ejemplo, si quieres asumir más riesgos a cambio de una alta rentabilidad puedes optar por un Plan de Pensiones en el que las aportaciones se integren en un fondo de inversión de renta variable o mixta (una parte unida a la Bolsa y otra asegurada), y conforme seas más mayor y te acerques a la edad de Jubilación, integrar esas aportaciones en un fondo de renta fija.

Es conveniente tener en cuenta que en el momento en el que cobres la prestación de un Plan de Pensiones (si lo haces en forma de capital) deberás incluir dicha cantidad en la Declaración de la Renta y esto puede hacer que te sitúes en un tramo superior de tributación por tus mayores ingresos. Por otro lado, si lo cobras en forma de renta, te verás obligado a hacer la Declaración de la Renta todos los años que la percibas incluso si no tuvieras que hacerla por las percepciones salariales.

La elección debes realizarla basándote en tu perfil y circunstancias, la cantidad que deseas ahorrar y otros factores. La oferta es múltiple por lo que tómate tu tiempo, compara los productos de ahorro y asegura tu jubilación.


COMPARAR HIPOTECAS, DEPÓSITOS Y PRÉSTAMOS

Eva GonzálezRastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Finanzas