¿Cuándo cambiar los neumáticos del coche?

Los neumáticos son uno de los elementos más importantes de un vehículo ya que son el único contacto que existe entre éste y el asfalto. Circular con las ruedas en mal estado aumenta las posibilidades de verse involucrado en un accidente de tráfico. De hecho, del estado de las ruedas depende su capacidad de adhesión a la carretera.

Pero, pese a ser un elemento esencial de los vehículos y de estar relacionado directamente con tu seguridad, no les prestamos la suficiente atención, los revisamos menos de lo debido e incluso alargamos más de la cuenta el momento de sustituirlos por otros.

Es posible que pensemos, erróneamente, que el único motivo o el principal para cambiar los neumáticos de un vehículo es un pinchazo, pero no es así, existen otras razones que exigen o deberían exigir un cambio de ruedas.

En Rastreator.com sabemos que muchas veces surgen dudas sobre este tema. Para ayudarte a apreciar las señales que te avisan que ha llegado el momento de sustituir los neumáticos hemos creado esta guía.

Motivos para cambiar de neumáticos

“El buen estado de los componentes del vehículo evita en muchas ocasiones que se produzcan accidentes”, ésta es una de las conclusiones que se deprenden de un informe realizado por Seguros Pelayo y la Fundación Española para la Seguridad (FESVIAL). Entre esos elementos se encuentran los neumáticos, pieza clave en tu seguridad y la de tus acompañantes. ¿Sabes cuándo debes cambiar las ruedas de tu vehículo y en qué debes fijarte?

Desgaste de las ruedas

Los neumáticos no duran siempre, como el resto de elementos de un vehículo tienen una vida útil limitada y cuando ésta llega a su fin es hora de cambiarlos por otros nuevos. El desgaste es una de las razones que te obligan a dar este paso y el momento en el que tienes que hacerlo depende directamente del uso que le des. Si utilizas mucho el coche o conduces de una manera agresiva, que propicia el desgaste de las ruedas, tendrás que sustituirlas antes que si lo coges de vez en cuando.

Límite legal de desgaste

El Reglamento General de Vehículos establece que para poder utilizar los neumáticos por una vía pública las ranuras principales de la banda de rodamiento deben tener, como mínimo, una profundidad del dibujo de 1,6 milímetros. Si tus ruedas tienen una hondura inferior a ésta deberás cambiarlas para poder seguir circulando.

Vehículos históricos

Ahora bien, la ley especifica que si estás en posesión de un vehículo histórico que estaba equipado originalmente con neumáticos o cubiertas con ranuras de una profundidad inferior a 1,6 milímetros cuando eran nuevos no estarás obligado a cambiarlos. Eso sí, siempre y cuando lo utilices “en condiciones excepcionales” y “nunca o casi nunca” sea por la vía pública.

Desgaste anómalo

Alcanzar el límite legal de la profundidad del neumático como consecuencia de su uso se podría definir como el motivo principal por el que éste se desgasta, pero no es el único. Existen otras circunstancias que llevan a que las ruedas se desgasten por ciertas zonas aisladas y que son síntoma de la existencia del algún problema. Por ejemplo, si compruebas que tus ruedas presentan un desgaste anómalo en el centro o en los bordes es posible que estén mal alineadas, desequilibradas o que no tengan la presión apropiada, por lo que tendrás que cambiarlas por otras en buen estado.

Envejecimiento

Los neumáticos no sólo se desgastan sino que también envejecen, independientemente de que se usen mucho, poco o de que no se utilicen. Alcanzar el límite legal del dibujo del neumático es uno de los motivos para sustituir los viejos por otros nuevos, pero también puede darse el caso que tengas que cambiarlos incluso antes de llegar a él.

Pese a que las ruedas no tienen una fecha de caducidad establecida, es recomendable que no se alargue su vida más allá de los 5 años desde que fueron colocadas en el vehículo, 10 años sería su fecha máxima de seguridad.

Daños en las ruedas

Chocar con un bordillo o con un objeto contundente, dejar el neumático subido en un escalón o en la acera mientras está aparcado o pasar demasiado rápido por un badén no tienen por qué ser motivo para que se pinche un neumático pero sí para que se dañe.

Estos desperfectos que tienen los neumáticos no siempre son perceptibles a simple vista, por eso, ante cualquier síntoma de que tus ruedas no se encuentran del todo bien lo más recomendable es que sean revisadas por un experto. Al examinarlas él te dirá si tienen algún daño interno y si es posible repararlas o si, por el contrario, tendrás que sustituirlas por otras.

En este caso, será indiferente que el dibujo de los neumáticos se encuentre por encima de los 1,6 milímetros o que estén envejecidos. Si están dañados y no es posible repararlos deberás cambiarlos por otros si no quieres poner en riesgo tu seguridad y la del resto de ciudadanos.

Piensa que aunque superficialmente tu neumático pueda parecer en buen estado, en muchos casos los desperfectos no se ven, son de carácter interno, y tan solo el análisis minucioso de un especialista podrá verificar si se encuentra en condiciones para rodar por carretera.

Estacionalidad

¿Llevas los mismos zapatos cuando hace una temperatura de 40 grados que cuando está lloviendo? De la misma manera que cambias de calzado en función de las condiciones climatológicas lo mismo deberías hacer con los neumáticos de tu vehículo ya que no se debería usar el mismo tipo de ruedas en verano que en invierno. En esta ocasión no sería sustituir unos viejos por otros nuevos si no por unos que se adapten mejor a las condiciones climatológicas de cada momento.

Así, en épocas de lluvias lo más aconsejable es usar neumáticos de invierno ya que éstos reducen el riesgo de que puedas sufrir aquaplanning. Además, si tu vehículo cuenta con este tipo de ruedas no será necesario que uses cadenas en los días de nieve.

Ahora bien, pese a que en algunos países de la Unión Europea el uso de neumáticos de invierno es obligatorio cuando llegan los meses de frío, en España el Reglamento General de Vehículos establece que los neumáticos de invierno son una alternativa a las cadenas. Por eso, puedes circular durante todo el año con un neumático todo tiempo pero deberás sustituirlos por otros especiales o equiparlos con cadenas siempre que sea obligatorio su uso. De no ser así, el artículo 292 del Código de la Circulación establece que “los agentes de la Autoridad encargados de la vigilancia del tráfico podrán ordenar la inmovilización inmediata de los vehículos que circulen desprovistos de estos elementos”.

Sufrir un pinchazo

Por último, el motivo por antonomasia responsable de que tengas que cambiar una rueda es que sufras un pinchazo. Si tienes la mala fortuna de verte en esta situación deberás llamar a la grúa para que te ayude o ser tú mismo el que se ponga manos a la obra.

Ahora bien, si tu rueda de repuesto es una de las conocidas como rueda de galleta tendrás limitados los kilómetros a recorrer y la velocidad máxima que puedes llegar a alcanzar. Estas ruedas son de uso temporal y tienen como fin principal conseguir que llegues al taller más cercano. Una vez allí, tendrán que sustituir esa rueda por otra de idénticas características a las otras 3.

Comparar neumáticos antes de comprarlos

Cambiar de neumáticos es un gasto elevado. Para que el esfuerzo económico no sea demasiado grande y tratar de ahorrar en la compra de las nuevas ruedas lo más recomendable es comparar neumáticos. Rastreator.com te ofrece la posibilidad de ahorrar tiempo y dinero en la búsqueda de los neumáticos con las características y dimensiones que desees. Además, un profesional se encargará de su cambio y del equilibrado, y en función de la provincia en la que vivas, podrás disfrutar del servicio de montaje a domicilio en vez de tener que desplazarte a un taller.


COMPARAR NEUMATICOS

María TorralboRastreator.com


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