Diferencias entre línea de crédito y línea de descuento

  • La línea de crédito es una cantidad de dinero que el banco pone a disposición del cliente durante un periodo de tiempo.
  • Con una línea de descuento el banco adelanta al cliente el cobro de algunos recibos, cuyo pago se realiza en una fecha posterior (pagarés, letras de cambio…).

Los pagos a los que tiene que enfrentarse una empresa o un autónomo en un mes son varios y, en muchos casos, de un importe elevado. Las facturas de la luz o el agua, las nóminas de los empleados, o la cuota de autónomo son algunos de ellos. Para poder asumir estos gastos es necesario que previamente, la empresa o el autónomo hayan ingresado beneficios. Sin embargo, éstos pueden no llegar en la fecha esperada, lo que podría hacer que los pagos de las nóminas o de las facturas se retrasen. Para evitar esta situación, y tener liquidez cuando se necesita es posible recurrir a determinados productos financieros. Algunos de ellos son la línea de crédito y la línea de descuento. Ambos sirven para proporcionar financiación en momentos en los que no se cuenta con liquidez suficiente. Para saber cuál conviene en cada caso es importar comparar previamente las diferencias que existen entre ambas.

Línea de crédito

Una línea de crédito es una cantidad de dinero que el banco pone a disposición de un cliente durante un periodo de tiempo determinado y con un límite máximo fijado. Por su parte, el cliente tiene la opción de usar de la manera que quiera ese dinero. Puede hacerlo en pequeñas cantidades y de manera periódica, sólo en ocasiones determinadas en las que lo considere necesario, no usarlo o incluso, gastarlo todo de una sola vez. Podría asemejarse con un colchón financiero o unos ahorros a los que sólo se les da uso cuando es necesario. Así pues, este producto es apropiado para momentos puntuales en los que exista falta de liquidez y con perspectivas de devolver el dinero con la mayor brevedad posible, para que los intereses no aumenten mucho.

Aunque es un producto muy utilizado por empresas, los particulares también pueden hacer uso de él. Por ejemplo, si un particular tiene facturas que asumir unos días antes de cobrar la nómina, con la línea de crédito puede realizar dichos pagos aunque en su cuenta no haya fondos suficientes.

Sin embargo, si lo que se busca es financiar un bien o servicio concreto, este no es el producto más apropiado, sino que lo mejor en estos casos es recurrir a un préstamo.

Intereses

Como producto financiero que es, la línea de crédito cuenta con unos intereses. Éstos dependen del uso que se haga del saldo, es decir, de las veces que se disponga de él, del tiempo que se tarde devolver, e incluso de la cantidad. Además, éstos suelen aumentar cuanto más tiempo se tarde en devolver el dinero prestado. Por otro lado, es frecuente que también se cobre un interés de mantenimiento de la línea aunque el cliente no gaste nada. Sin embargo, éste suele ser de un importe más pequeño.

Otras comisiones que pueden incluirse son las de apertura, renovación, gastos de estudio, etc.

Línea de descuento

La línea de descuento también tiene especial utilidad para empresas y autónomos. Del mismo modo que la de crédito, ésta tiene como objetivo la financiación a corto plazo, pero funciona de manera distinta.

En comparación con la línea de crédito, que presta dinero a un cliente para que éste lo use cuando quiera, la de descuento lo hace a cambio de determinados documentos, hasta un importe máximo fijado. Dicho de otra forma, el banco adelanta al cliente el cobro de determinados recibos, cuyo pago se realizará en una fecha posterior, como sucede con los pagarés, las letras de cambio o los recibos normalizados. Así, por ejemplo, una persona que no tenga contratada una línea de descuento y le hayan pagado con un pagaré que vence a 3 meses vista, tendrá que esperar 3 meses para poder cobrarlo. En cambio, alguien en la misma situación pero que disponga de una línea de descuento, puede contar con dicho dinero en sólo unos días. A cambio de este “pronto pago”, la entidad le cobrará unas comisiones y unos intereses.

Intereses

La línea de descuento se pacta con una entidad financiera para un periodo de tiempo determinado. A cambio, ésta recibe un interés, que en este caso se llama tipo de descuento. Éste se calcula teniendo en cuenta la diferencia de días existentes entre la fecha de vencimiento del recibo y la de descuento. Dichos intereses se restan del importe total del pagaré, letra de cambio u otro tipo de documento de las mismas características.

Pero además del tipo de descuento, este producto suele contar con otro tipo de comisiones, que pueden variar en función de las características del recibo, como por ejemplo, que esté o no domiciliado. Éstas vendrán fijadas en el contrato, que además también recoge otros aspectos como el importe global máximo que presta la entidad, el interés que se aplica o el plazo hasta el que tiene validez el producto. Cuando el contrato deje de tener vigencia, es posible volver a renovarlo. Sin embargo, las condiciones, el importe de los intereses y las comisiones pueden variar de un contrato a otro. Así, por ejemplo, una línea de descuento con un bajo porcentaje de impagos tendrá mejores condiciones que otra que genere riesgos. Además, la entidad financiera también puede negarse a renovar el contrato o cambiar las condiciones.
Línea de crédito Línea de descuento Préstamo Finalidad Financiación a corto plazo. Financiación a corto plazo. Financiación a largo plazo. Objeto Cubrir determinados gastos puntuales. Adelantar el pago de recibos como pagarés o letras de cambio. Pagar o adquirir algo concreto. Devolución Cada vez que se use el dinero a crédito. Cuanto más tiempo se tarde en devolver, mayores serán los intereses. La entidad descuenta una cantidad del importe total del recibo en el momento de hacer el pago al cliente. Cuotas periódicas, fijadas en relación a la cantidad solicitada, el plazo de devolución y los riesgos del cliente. Intereses Los intereses que se pagan son de la cantidad de dinero de la que se haya hecho uso, no del total que se haya concedido. El tipo de descuento se calcula teniendo en cuenta los días transcurridos desde el descuento hasta la fecha de vencimiento del recibo. Los intereses se calculan sobre el total de la cantidad prestada.

Elegir la forma de financiación adecuada

Para elegir el producto financiero más conveniente es necesario pensar previamente en las necesidades de cada solicitante (ya sea como autónomo, empresario o particular), así como en los objetivos que se persiguen. No es lo mismo necesitar financiación para la compra de un vehículo, que para adelantar el pago de las nóminas a los empleados. Mientras que en el primer caso la mejor opción suele ser un préstamo, para la segunda lo sería una línea de crédito.

Ahora bien, si una cosa tienen en común la mayoría de productos financieros, es que piden a cambio una serie de intereses y comisiones. Lo que puede variar en gran medida es el importe exigido en contraprestación, así como las condiciones. Tanto es así, que el mismo préstamo puede costar más o  menos dependiendo de la entidad con la que se contrate. Para saber cuál es la que ofrece mejores condiciones a cada persona, Rastreator.com cuenta con un comparador de Préstamos Personales. En él es posible encontrar los productos y entidades que mejores condiciones ofrecen a cada persona para la contratación de un préstamo o un crédito.

Marzo 2016
COMPARAR PRÉSTAMOS PERSONALES

Cynthia RosellRastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Préstamos personales