¿Qué diferencia un préstamo de un crédito?

Enero 2014

  • La finalidad que le vayas a dar al dinero solicitado es una de las características a tener en cuenta a la hora de pedir un préstamo o crédito.
  • Los intereses de los créditos suelen ser más altos que los que se aplican a los préstamos.

¿Pedir un préstamo o solicitar un crédito? En la mayoría de los casos se usan indistintamente ambos términos en referencia a la acción de pedir dinero prestado a un tercero sabiendo, de antemano, que vamos a ir devolviendo la cantidad a plazos y con intereses.

Se podría decir que la principal diferencia, en cuanto a definición, es que mientras el préstamo es una cantidad de dinero que un prestamista entrega a un cliente, el crédito es un límite de dinero del que el consumidor podrá disponer o no.

Que los intereses que haya que pagar sean mayores o menores van a depender de varios factores, como el tipo de cliente que se seas, la cantidad de dinero solicitada, el tipo de entidad que te preste el dinero y, muy importante, del tipo de producto financiero que tengas delante. Este último punto es uno de los que marcan las diferencias entre un crédito o un préstamo ya que los intereses de los primeros, suelen ser, por norma general, más elevados que los otros. ¿A qué se debe? En la mayoría de la ocasiones a la flexibilidad, una de las características que diferencias unos de otros.

Los préstamos, destinados a la compra de algo concreto

  • El cliente recibirá una cantidad concreta de dinero, que es la que ha solicitado, normalmente destinada en su totalidad o casi, a la compra de un bien o al pago de un gasto determinado.
  • Se pueden solicitar tanto a una persona física como jurídica, siendo los bancos y las entidades financieras los principales prestamistas.
  • El prestamista exigirá saber el fin que el cliente le va a dar al dinero si la cantidad es muy elevada.
  • El cliente deberá hacer frente a la devolución de la cantidad prestada, a las comisiones y a los intereses en unos plazos concretos. De todos estos elementos ha sido informado con anterioridad y se reflejan en su contrato de préstamo.
  • Duración: medio o largo plazo, en función de la cuantía.
  • Los intereses a los que tendrá que hacer frente el prestatario deben de ser de la totalidad de la cantidad prestada.
  • Comisiones: llevan asociados gastos adicionales a los intereses. Éstas son por estudio de solvencia, apertura o cancelación anticipada, entre otros y son más altas que las de los créditos.
  • Flexibilidad: cualquier variación en el contrato llevará asociado costes adicionales que deberán ser asumidos por el cliente.
  • Para renovar o ampliar el plazo es necesario celebrar un contrato de nuevo, por lo que habrá que hacer frente a las nuevas comisiones y gastos.

Créditos, “comodín” para realizar algunos pagos

  • El cliente no tendrá porqué disponer de todo el dinero a la vez. Podrá disponer de la cantidad que necesite en cada momento, utilizando y reintegrando cantidades de dinero tantas veces quiera.
  • El prestamista sólo puede ser una persona jurídica, no puede conceder un crédito una persona física.
  • Se suelen usar para hacer frente a gastos de menor envergadura que los prestamos.
  • El cliente no tendrá la obligación de explicar para qué quiere o a qué va a destinar el dinero.
  • El cliente podrá reintegrar parcial o totalmente la cantidad que se haya gastado antes de que el crédito llegue a su vencimiento.
  • Duración: corto plazo.
  • El cliente tendrá que pagar los intereses de la cantidad de la que haya dispuesto y no del total del crédito que el prestamista le ha concedido.
  • El crédito necesita, en muchas ocasiones, una cuenta corriente en la que se ingresa el dinero, y la manera más usual en la que se dispondrá de él será a través de una tarjeta de crédito. También podrá disponerse del dinero mediante domiciliaciones bancarias o cheques, entre otras formas.
  • Flexibilidad: mayor que en el préstamo. Cuando finaliza el plazo se puede renovar o ampliar, de hecho, en el caso de las tarjetas de crédito se renuevan automáticamente.
  • Intereses de demora: por retraso en los pagos o en la devolución de la cantidad del crédito que has gastado. Los intereses son mayores que los del préstamo debido, en parte, a la flexibilidad. Pueden llegar a ser de hasta el 25% del TAE, dependiendo del tipo de entidad y la modalidad de tarjeta de crédito. Estos datos vienen recogidos en el contrato de la tarjeta de crédito.

Parecidos pero no iguales

En reglas generales, éstas son las principales diferencias entre préstamos y créditos y que deben ser tenidas en cuenta a la hora de decidir cuál de estos 2 elementos financieros le conviene más o se adapta mejor a sus necesidades.

Los intereses, comisiones, flexibilidad o cantidad concedida no son idénticos para todos los usuarios si no que varían en función de la entidad con la que se contraten estos productos, el perfil de cliente o del tipo de producto elegido.

Antes de decantarse por un determinado préstamo o crédito lo más recomendable es hacer una exhaustiva comparación. Uno de las mejores herramientas es el uso de comparadores online como el comparador de Préstamos Personales de Rastreator.com.


COMPARAR PRÉSTAMOS PERSONALES

María TorralboRastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Préstamos personales