Qué hacer si no me dan un préstamo

Los préstamos personales son uno de los productos financieros a los que más recurren los consumidores a lo largo de su vida. Y es que son un instrumento muy versátil que puede tener muchas finalidades diferentes.

Puede ser que necesites financiar la compra de un vehículo, hacer frente a algún gasto inesperado, reformar la casa, irte de vacaciones o tapar algún “agujero”. En todas esas ocasiones la primera opción es recurrir a un préstamo personal en una entidad bancaria.

Sin embargo, el mercado del crédito se ha vuelto un poco más complejo en los últimos años. Si bien antes te concedían un préstamo a veces hasta sin necesidad de salir de casa, ahora los bancos y entidades de crédito son mucho más estrictos, y rechazan una buena parte de las solicitudes de préstamo.

Si es tu caso, es importante que sepas que existen otras opciones a las que puedes acudir. Además de pedirle el dinero a un familiar o amigo, o pedirle un aumento al jefe, hay otros productos financieros que te pueden echar una mano en estas situaciones. Estos son algunos de ellos.

Préstamo con aval hipotecario

La hipoteca se suele contemplar como un préstamo de grandes cantidades pensado para financiar la compra de una casa. Sin embargo, este producto no tiene necesariamente que servir para pagar el coste de la vivienda, sino que puede utilizar esta como aval para solicitar un préstamo con otros fines distintos.

Varias entidades ofrecen la posibilidad de contratar un préstamo utilizando como aval una vivienda que se tenga en propiedad, aunque el fin de este no sea comprar la misma. Al igual que las hipotecas, actualmente estos préstamos suelen limitar la cuantía a un valor inferior al valor de la casa.

No obstante, es importante que tengas en cuenta que en caso de incurrir en impago del préstamo, la garantía aportada, la propiedad inmobiliaria, podría ser embargada en parte o totalidad, al igual que en cualquier otro producto hipotecario.

Esta última característica también tiene una parte positiva para el usuario. Y es que los préstamos hipotecarios suelen tener tipos de interés más competitivos que los otros productos, ya que el banco o entidad de crédito no está asumiendo un gran riesgo al prestar el dinero, por tener la garantía de la vivienda.

Préstamo con el coche

Otro método similar es avalar el préstamo con otra propiedad: el coche. En los últimos años han aparecido multitud de entidades que ofrecen dinero con el coche como aval. Es otra solución rápida para los usuarios que no han conseguido liquidez por los canales habituales de financiación.

Algunos de estos productos permiten seguir conduciendo el coche mientras se disfruta del préstamo, mientras que otros exigen el depósito del vehículo para conceder el dinero. En cualquier caso, es importante que te informes con detalle de qué tipo de contrato estás firmando.

Y es que algunos usuarios se han encontrado con que creían estar firmando un préstamo, cuando en realidad lo que hacían era suscribir un acuerdo de sale and leaseback. Esto es una fórmula legal que permite vender el bien, pero conservarlo pagando una cuota de alquiler.

Estos préstamos suelen tener un tipo de interés más alto que el de los préstamos con garantía hipotecaria, ya que el riesgo que asume la entidad bancaria es mayor. También los plazos de devolución suelen ser más cortos.

Tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito son otra opción interesante en caso de que no se pueda acceder a una financiación a través de créditos. Los bancos suelen concederlas a sus clientes con cierta facilidad, especialmente si tienen una cuenta corriente o de ahorro en la misma entidad.

Existen muchos productos en el mercado y no son todos iguales, pero guardan algunas características en común. Muchas de ellas permiten pagar al final del mes la deuda acumulada sin ningún tipo de interés ni comisión. Esta es una solución muy útil para personas que tengan ingresos fijos como una nómina, pero tengan un gasto inesperado a mitad de mes. No obstante, en caso de no poder hacer frente al total de la deuda el día 1 del mes siguiente, la entidad bancaria aplicará distintos intereses y comisiones de aplazamiento.

En general, estos intereses son más elevados que los que se pueden encontrar en otros productos de préstamos, como los personales o los hipotecarios, y pueden rondar el 20% TAE.

Reunificación de deuda

La reunificación de deudas es un servicio que ofrecen algunas entidades para hacer más sencillo el pago de una deuda acumulada. En caso de que se esté pidiendo un préstamo para poder hacer frente a deudas, diversas entidades pueden ayudar al usuario a centralizar todas en una y pagar una cuota menor.

No obstante, en esta categoría operan una gran cantidad de entidades diferentes, que ofrecen productos muy diversos. La mayor parte de ellos cancelan todos los gastos pendientes con un nuevo préstamo. En lo que se diferencian es en la naturaleza de este, que puede ser hipotecario, personal e incluso sin aval.

Conviene que revises con detalle las condiciones de estos productos para que en el futuro no te pille por sorpresa. Y es que las condiciones son diversas y, en ocasiones, pueden llegar a ser peores que pagar las deudas originales.

Comprar entre las diversas opciones

Tienes una gran cantidad de opciones en el mercado para conseguir la financiación que puedes necesitar, pero los productos son muy diversos. Por eso, antes de que te decantes por uno u otro, es fundamental que compares lo que te ofrece cada uno.

Con el comparador de Préstamos Personales de Rastreator.com puedes saber en unos segundos qué opciones te ofrecen los bancos y entidades de crédito para que puedas disponer de la cantidad de dinero que necesitas.
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Javier BarrosoRastreator.com


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