Asegurando a las aseguradoras

El contrato de reaseguro es mucho más frecuente de lo que a simple vista nos pudiera parecer, sobre todo cuando se trata de asegurar grandes riesgos como accidentes navieros o de aviación. Es conveniente tener un conocimiento más profundo de este tipo de seguro ya que muchas veces, el asegurado no es consciente de los procedimientos empleados entre las diferentes aseguradoras. Aquí van algunas pautas para que podamos entenderlo mejor.

El contrato de reaseguro es el verdadero contrato de seguro. En él intervienen, además del asegurado, dos aseguradores, el asegurador inicial y el reasegurador, que se encarga de la diversificación del riesgo.

Por este tipo de contrato, el reasegurador se obliga a reparar dentro de los límites establecidos en la ley y en el contrato la deuda que nace en el patrimonio del reasegurado como consecuencia de la obligación por este asumida como asegurador en un contrato de seguro. Generalmente, se trata de riesgos imposibles de dar cobertura por una única compañía aseguradora ya que de efectuarse la reparación del daño por un solo asegurador conduciría a la quiebra de éste último.

El asegurador se asegura a sí mismo de los riesgos que el evento dañoso pudiera producir en su patrimonio, de modo que la compañía que contrató la póliza cede parte de la prima y, por supuesto, el riesgo a otra aseguradora denominada reaseguradora.

Es un pacto interno establecido entre el reasegurador y el asegurador directo o primer asegurador. Un contrato que no afectará al asegurado, que en caso que se produzca el evento dañoso, tendrá la facultad de exigir la totalidad de la indemnización de su compañía aseguradora, sin perjuicio del derecho de reclamación que corresponda a esta última frente a los reaseguradores en virtud del contrato celebrado entre ambos.

El asegurado no puede obligar directamente al reasegurador a que pague la indemnización correspondiente, incluso ni prestación alguna. Sin embargo esta falta de acción directa no impide que, en determinados casos, se pacte de forma expresa en el contrato que el asegurado pueda dirigirse directamente contra el reasegurador. Ésta es una clausula generalmente admitida y considerada como estipulación a favor de tercero.

Así vemos que todas las mejores aseguradoras que aparecen en Rastreator y que podrás compararlas en este portal tan práctico, también aseguran su patrimonio.


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