Consecuencias de dar datos falsos en el seguro de Coche

  • Desde el año 2009 el fraude en el seguro del automóvil se ha multiplicado por 3,5. Un hecho que, traducido en dinero, supone un coste total de 833 millones de euros anuales para las aseguradoras
  • Las consecuencias de engañar a la aseguradora pueden ser, incluso, de tipo penal

Según indica el cuarto barómetro del Fraude en el Seguro de Autos de Línea Directa, desde el año 2009 el engaño en el sector del seguro del automóvil se ha multiplicado por 3,5. Un hecho que, traducido en dinero, supone un coste total de 833 millones de euros anuales para las aseguradoras o, lo que es lo mismo, el 9,89% de las prestaciones pagadas por las compañías. Así las cosas, los datos reflejan que el 6,3% de los accidentes declarados por los conductores entre 2015 y 2016 son falsos frente al 1,8 registrado en el año 2009.

Al hablar de fraude lo normal es que uno se imagine accidentes que nunca han sucedido y aunque no está del todo desencaminado, hay más situaciones que no están consideradas como fraude por los usuarios y, en realidad, sí lo son. Así las cosas, el porcentaje de engaño por daños ajenos al siniestro supone 80,5% seguido del montaje (12,09%), el falso hurto (2,20%), los presupuestos inflados (1,94%), las falsas averías (1,41%), la ocultación de alcoholemia (1,31%) y el resto de estafas que solo representan el 0,45% de los casos.

Diferentes tipos de fraude

Se entiende como fraude cuando un asegurado comete una irregularidad con la intención de engañar a la compañía y obtener un enriquecimiento injusto. Para ello puede cometer cualquiera de los siguientes actos:

  • Daños ajenos al siniestro
  • Montaje
  • Falso hurto
  • Presupuestos inflados
  • Falsas averías
  • Ocultación de alcoholemia
  • Resto de fraudes

En todos los casos anteriores, el asegurado está actuando de mala fe, es consciente de ello y lo que pretende es sacar un beneficio de la aseguradora que no le corresponde.

Daños ajenos al siniestro

Se trata del fraude más común. Consiste en tener una avería o golpe en la carrocería anterior a un accidente e intentar que el seguro lo arregle como si se tratara de algo derivado del propio siniestro. Si la aseguradora no se percata, terminaría pagando al taller una factura que no se correspondería con los daños reales causados por el golpe. De esta forma, el usuario consigue su objetivo de tener el coche impoluto sin tener que abonar ni un solo euro por ello.

Montaje

Fingir un accidente o una lesión provocada por uno es otro de los fraudes más comunes. Esguinces de cuello, contracturas en la espalda o un golpe de un coche contra otro que nunca existió… son solo algunos ejemplos de los montajes que pueden llegar a inventar algunos usuarios para conseguir rascar algunos euros o un arreglo gratis.

Algunos ejemplos de este tipo de casos ofrecidos por las aseguradoras son el del camionero que tenía unas supuestas lesiones en el tobillo y la pierna que le impedían poder trabajar, pero que fue encontrado participando en los encierros taurinos de su localidad. O el de un conductor que, tras una colisión, reclamaba a la aseguradora un año de baja y la máxima indemnización alegando un síndrome postraumático cervical y lesiones lumbares, y que fue grabado sacando escombros y portando herramientas mientras realizaba trabajos de jardinería.

Falso hurto

Tras perder o romper de forma accidental un objeto valioso como, por ejemplo, un smartphone o un ordenador, consiste en incluirlo como si hubiera sido un robo. Es un engaño muy común de clientes a las aseguradoras. De esta forma consiguen una indemnización para comprar uno nuevo.

Presupuestos inflados

Cuando un presupuesto de una reparación se incrementa de forma deliberada con la persona del taller, se está cometiendo un fraude ya que se busca un enriquecimiento económico a costa de la compañía aseguradora.

Falsas averías

Fingir que el coche tiene una avería a raíz de un siniestro con la intención de obtener un arreglo gratuito o un beneficio monetario, es otro de los fraudes más comunes por parte de los usuarios.

Ocultación de alcoholemia

El alcohol y las drogas son factores de riesgo al volante. Si una persona que ha bebido más de lo permitido conduce un coche asegurado, será como si careciera de las coberturas contratadas, algo que la mayoría de los conductores desconoce. De hecho, cuando se sufre un siniestro debido al alcohol y se da parte de culpa a la aseguradora, ésta puede no hacerse responsable de los gastos propios aunque se tenga una póliza a Todo Riesgo. Además, en el caso de la protección a Terceros, la compañía es la que abona las indemnizaciones pertinentes, pero después puede acogerse a su derecho de repetición, es decir, exigirle al asegurado la cantidad abonada. Por ello, algunos conductores tratan de ocultar este dato a su compañía y así no tener que hacer frente a los gastos.

Otro tipo de engaños

Mentir en los datos de contratación de un seguro de coche es algo que muchos usuarios no consideran un engaño como tal. Sin embargo, si la compañía lo detecta puede traer consecuencias como que en caso de accidente no cubra ningún gasto o que automáticamente se cancele la póliza. Por ello, a la hora de aportar la información necesaria para hacer el seguro, ésta debe ser real y correcta para que en caso de imprevisto, el cliente se encuentre totalmente protegido.

Consecuencias de mentir a la aseguradora

Cometer fraude del tipo que sea tiene unas consecuencias importantes para la persona infractora. Las principales son las siguientes:

Rescisión de la póliza de seguro

Una vez que se descubra la mentira, lo más seguro es que la aseguradora decida rescindir la póliza. Además, el asegurado fraudulento será marcado internamente por su compañía y todas las que trabajan en un sistema global en el que se pueden intercambiar los datos de las personas fraudulentas. El día que se produzca este cruce de información, los individuos que hayan cometido fraude contra alguna compañía se verán en serias dificultades para poder contratar una póliza de seguro.

Pérdida del derecho a la indemnización

Si la aseguradora descubre que un cliente ha intentado cometer fraude contra ella, esa persona, automáticamente, pierde el derecho a ser indemnizado por el siniestro.

Consecuencias penales: delito de estafa

La consecuencia más importante en determinados fraudes es que pueden llegar a ser considerados como delitos de estafa. En estos casos el que comete fraude es condenado a pagar una multa o, incluso, puede ir a la cárcel.

Encontrar un seguro de Coche completo

La mejor forma de estar protegido ante cualquier imprevisto es contando con un seguro que tenga con las coberturas imprescindibles y que, además, se ajuste a las necesidades de cada uno. Por ejemplo, si se trata de un conductor menor de 25 años, tener un producto especialmente dirigido a él, le garantizará que ante cualquier siniestro la compañía se hará cargo. De esta forma y partiendo de la premisa de encontrar un seguro que se ajuste a las necesidades de cada cliente, el comparador de seguros de coche de Rastreator se presenta como una herramienta muy útil. Basta con introducir la información del vehículo y del conductor. En tan solo unos minutos el usuario obtiene una comparativa en tiempo real entre más de 20 aseguradoras con todos los datos sobre las coberturas y demás información necesaria para poder encontrar lo que necesita.

Febrero de 2018


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