Al volante, ni una gota de alcohol

Seguro que te suenan ciertos eslóganes como “Si bebes, no conduzcas” o “conducción 0,0”. Todos deberíamos tener claro que si vamos a conducir nuestro vehículo, no debemos beber ni una sola gota de alcohol. Digo deberíamos, porque según las estadísticas luego no lo tenemos nada claro. El año pasado 35.000 personas fueron condenadas en España por conducir con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gr/l. Una minoría de ellos volverá a conducir con tasas elevadas de alcohol y serán de nuevo condenadas. Indicaros que estas personas, los llamados reincidentes, son además responsables del 25% de los accidentes más graves.

Por géneros, las estadísticas también asombran, ya que el 75% de los conductores y el 50% de las conductoras beben habitualmente (entendido por tal quien consume alcohol un mínimo de 7 días cada mes), sin embargo conducir bajo los efectos del alcohol es mucho más frecuente en los hombres que en las mujeres, y especialmente en la franja de edad comprendida entre los 20 y los 40 años.

¿Cuáles son las penas que nos pueden imponer por conducir bajo los efectos del alcohol?

Dependerá de varios factores: el tipo de conductores que seamos y el grado de alcohol en sangre que tengamos en el momento de la conducción. Existen dos tipos de infracciones, las primeras de tipo administrativo y las segundas de tipo penal (delitos).

  • Infracciones graves: Si conducimos con tasas de alcohol en sangre superiores a 0,5 gr/l (en el caso de profesionales y conductores noveles este límite se fijaría en 0,3 gr/l) estaríamos cometiendo una infracción muy grave. La pena que nos pueden imponer es una multa de 302 a 602€, pérdida de 4 a 6 puntos del permiso de conducir y suspensión del permiso durante un tiempo de hasta tres meses.
  • Delito de conducción bajo los efectos del alcohol: En el caso de que conduzcamos con una tasa de alcohol en sangre a 1,2 gr/l. Se castiga con penas de 3 a 6 meses de cárcel y privación del permiso de conducir entre 1 y 4 años.

El alcolock, una medida de apoyo

Se trata de un dispositivo que ya se utiliza en países como Estados Unidos, Canadá, Australia, Francia, Suecia, Reino Unido u Holanda; impide arrancar el vehículo cuando el conductor ha bebido. Inicialmente se pensó en utilizar este dispositivo para los conductores reincidentes que habían sido pillados conduciendo bajo los efectos del alcohol. Posteriormente, se extendió a cierto tipo de conductores como los de transporte escolar.

Se ha calculado que con la utilización de este dispositivo, podrían reducirse los accidentes que se producen con una conducción bajo los efectos del alcohol en un 65%. Sin embargo es un dispositivo cuya implantación resulta bastante cara y en España aún se está estudiando.

En conclusión

Lo que está claro es que no se debe conducir bajo los efectos del alcohol, ya que merma nuestras facultades y es una de las principales causas de la mayoría de los accidentes más graves. Desde Rastreator.com tenemos claro que al volante ni una sola gota de alcohol, lo que quiere decir nada de nada, 0,0. A veces pensamos que una simple copa no nos va a afectar, pero los números muestran que lo que nosotros consideramos “una simple copa”, puede convertirse en la causa de un siniestro con consecuencias nefastas. Así que ya sabes, acógete al slogan: “si bebes, no conduzcas”.


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Eva MonteroRastreator.com


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