Tú también puedes ser un Juan sin miedo al volante

La crisis económica ha disparado el miedo a ser multado, al menos, así lo constatan siete de cada diez conductores según un estudio reciente de la Fundación Española para la Seguridad Vial (FESVIAL) y Seguros Pelayo. Normal, teniendo en cuenta que el pago de una multa con la que no contamos puede comprometer el presupuesto mensual de gastos, maltrecho ya de por sí.

Las conductas susceptibles de multa son muchas, pero entre todas ellas, sobrepasar la velocidad permitida es de las más comunes. En todo caso, existen sencillas recomendaciones para salir indemnes de radares y controles. Conocer en todo momento la velocidad a la que circulamos y mantenerla dentro de los límites permitidos, así como extremar la atención frente a un radar, son conductas aconsejables para conseguir ponernos al volante sin miedo a ser multados y recibir, también nosotros, el apelativo del célebre personaje de los hermanos Grimm: “Juan sin miedo”.

Primera cuestión: ¿sabías que el velocímetro de cualquier automóvil marca una velocidad ligeramente superior a la real? En un coche moderno, la diferencia está entre un 3/8%, en uno con más de 15 años, puede superar el 10%. Hacer un cálculo exacto de la velocidad real de tu coche es sencillo: busca un tramo de autopista despejado donde puedas mantener una velocidad constante de 100 km/h según tu velocímetro, si tu coche tiene control de velocidad, conéctalo a esos 100 km/h. A la altura de un hito kilométrico activa el cronómetro y detenlo cuando pases por el siguiente. Con ese tiempo, ya puedes calcular la velocidad real. Por ejemplo, supongamos que has tardado 37,2 segundos en recorrer ese kilómetro, sólo tienes que dividir 1.000 (metros) entre 37,2 (segundos), que da una velocidad de 26,88 m/s. Luego debes multiplicar esos 26,88 por 3,6 para pasarlo a km/h: tu velocidad real ha sido de 96,768 km/h. En este caso, el error del velocímetro sería de un 3,3%.

Por otro lado, averiguar antes de salir la localización de los radares fijos y de tramo es inmediato en la web de la DGT, y la de los radares móviles puede comprobarse en páginas web de todo tipo.

Usar el control de velocidad de tu coche es también un buen truco para no pasarte. El dispositivo es común en coches de menos de tres años y te permitirá elegir y mantener una velocidad adecuada sin tener que preocuparte de pisar el acelerador o el freno. En automóviles nuevos, incorporar este sistema cuesta, como media, unos 240 euros.

Recuerda que más peligroso que ser multado es sufrir un percance, caso en el que un buen seguro de coche puede evitarte muchos problemas. No olvides que puedes contratar tu póliza a través de Rastreator.


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