Guía para conducir en verano

Hay muchos movimientos ligados al verano y uno de ellos es el de viajar en coche hasta el destino elegido para desconectar del mundanal ruido y del día a día. Las vacaciones marcan esta época y su efecto también se nota en las carreteras. Crecen los desplazamientos, se eleva la intensidad de circulación, se multiplica el número de trayectos y si no quieres que esa ilusión se quede en el camino, lo mejor es tomar algunas precauciones antes de arrancar. En esta guía encontrarás algunos consejos para estar preparado. Es hora de disfrutar. ¡Buen viaje!

Antes de comenzar el viaje

Teniendo en cuenta que se trata de una época del año en la que recorremos más kilómetros, la lógica invita a pensar que las posibilidades de que tengamos algún problema crecen. Cuando viajamos en coche, hay pocas cosas más molestas que sufrir un contratiempo que eche por tierra todo lo que hemos planeado. Para reducir este riesgo todo lo posible, se antojan necesarios algunos pasos previos.

El mantenimiento del coche

Independientemente de la época del año en la que viajemos, el mantenimiento del vehículo debería ser una constante. Eso sí, hay elementos que con el calor veraniego sufren más que otros: los frenos, el radiador, los neumáticos y los líquidos son los que más notan el efecto de las temperaturas, tal y como señala un informe de Inpertec (empresa de peritaje y homologación de vehículos). Por ello, hay prestar especial atención a estas partes, pero también a otras como las luces o los cinturones de seguridad.

Con la planificación por bandera es fácil pedir cita en el taller para poner el coche a punto. Conviene afinar el motor, comprobar el estado de los frenos, escobillas, limpiaparabrisas, luneta térmica, alumbrado, líquidos (frenos, aceite y lunas) además de prestar atención a la presión, dibujo y ranuras (mínimo 1,6 milímetros) de los neumáticos. No en vano, sus condiciones son vitales para evitar siniestros ya que 1 de cada 100 accidentes está provocado por ruedas defectuosas.

Por otro lado, no hay que pasar por alto la batería ya que, en contra de la creencia generalizada, fallan tanto en temporadas cálidas como en las más frías. Los fabricantes recomiendan revisarlas cada 2 años si vivimos en zona de clima caliente y cada 4 si éste se caracteriza por temperaturas bajas. Finalmente, es recomendable una limpieza profunda del coche con especial énfasis en los elementos lumínicos para ver y ser vistos.

Programar el viaje

Sin dejar de lado la previsión, otro punto a tener en cuenta es la programación del viaje con suficiente antelación. Para contribuir a ello es necesario diseñar el itinerario que se va a seguir con la ruta más idónea… y algunas alternativas por si surgen imprevistos por el camino o por si la densidad del tráfico sube hasta generar atascos. No fijar una hora de llegada al destino ayuda ya que así se evita la necesidad de recuperar el tiempo perdido y las conductas de riesgo como el incremento de velocidad o los adelantamientos indebidos. Además, si se viaja en grupo es conveniente circular con un ritmo similar, pero sin querer hacerlo juntos en todo momento.

Cómo evitar los atascos

El medidor INRIX de Tráfico sitúa a España en la undécima posición del ranking sobre ciudades más congestionadas de Europa. A las carreteras nacionales les cuesta digerir la cantidad de coches que circulan por ellas y la incidencia de las obras, el clima o los accidentes no ayudan. Todo esto hace que evitar un atasco se convierta en una valiosa habilidad, pero hay trucos que pueden servir para lograrlo. El más tecnológico pasa por descargarse alguna de las aplicaciones de tráfico que no sólo avisan en tiempo real del aumento de la densidad del tráfico, también diseñan rutas alternativas basándose en la fluidez de otras vías.

A esta recomendación se unen otras de la DGT que recomienda escalonar los viajes, pero, claro, poner de acuerdo a los miles de coches que circulan por España se antoja casi imposible. Por ello, recomienda salir un día antes o hacerlo lo antes posible mientras advierte que a partir de las 16:00 llegan las horas desfavorables o muy desfavorables. Además, Tráfico suele diseñar itinerarios alternativos en las áreas con mayor intensidad circulatoria que transcurren por carreteras secundarias y zonas menos transitadas e, incluso, recomienda el uso de autopistas de peaje. Sí, hay que pagar, pero a su favor está que siempre tienen tráfico más fluido… y que, en parte, la tasa se compensa con el ahorro en combustible: conducir en un atasco gasta más.

La documentación, en orden

Por último, antes de arrancar debemos tener en cuenta si llevamos la documentación necesaria entre la que están los papeles relacionados con la ITV, el permiso de circulación o el seguro del coche para saber qué coberturas que incluye nuestra póliza y llevar a mano los datos de contacto además de los del servicio de asistencia en carretera, sobre todo si se va a viajar al extranjero. Al hilo de esto, es necesario incorporar el permiso internacional para poder conducir temporalmente por aquellos países que no sean miembros de la Unión Europea (UE).

Colocar el equipaje, todo un reto

Conseguir que el maletero acoja todo el equipaje se convierte, en ocasiones, en una auténtica obra de ingeniería. Además, afecta de forma directa al rendimiento del coche y a su seguridad porque empeora los tiempos de reacción. Con el objetivo de facilitar la tarea, no está de más tener presentes algunos consejos que ayuden a la hora de cargar el coche.

  • Elige qué es lo primero que vas a necesitar para que sea lo último en ser introducido en el maletero.
  • El equipaje más pesado debe ir en el suelo del maletero y al fondo para distribuir mejor el peso y que el centro de gravedad esté lo más bajo posible para dar más estabilidad al coche.
  • Intenta evitar que el habitáculo interior del coche se convierta en una extensión del maletero porque, en los frenazos, los objetos multiplican su peso por muy ligeros que sean.
  • Conserva la visibilidad del cristal trasero y para ello, no cargues nada por encima de la línea de los asientos.
  • Cuanto más alta y más pesada sea la baca, mayor será la resistencia del coche. Por ello, la altura debe estar al mínimo y, si es posible, usar un cofre. Además, si viajas con caravana tienes que tener en cuenta que los bultos deben estar situados lo más bajo y cerca del eje posible.
  • Ajusta, en frío, los neumáticos en función del equipaje: la etiqueta del fabricante indica la presión adecuada teniendo en cuenta el número de ocupantes y nivel de carga. Y es que si la presión es baja y el maletero está lleno, el coche necesita 10 metros más para frenar y el consumo de combustible es mayor.
  • Adapta tus maneras al volante ya que un coche cargado tiene más distancia de frenado.

Y si prefieres viajar sin equipaje de ninguna clase y que tus maletas, tabla de surf o bolsa de golf te esperen en tu destino, existen varias empresas que ofrecen este servicio de puerta a puerta dentro y fuera de las fronteras españolas.

El conductor

Ponerse a los mandos de un vehículo conlleva una gran responsabilidad. Por ello, el conductor debe extremar las precauciones al máximo y equiparse para evitar sorpresas desagradables y sustos innecesarios. Por ejemplo, no está de más usar gafas de sol para evitar deslumbramientos solares o problemas de visión por un exceso de luz solar…

El primer paso hace referencia a su descanso. Hay que hacerlo de forma inadecuada ya que dormir inadecuadamente duplica la posibilidad de tener un accidente y un conductor cansado mira las señales y el retrovisor hasta 4 veces menos. Otro de los puntos previos a la conducción pasa por el equipamiento: en verano no está de más incorporar zapatos cómodos y ligeros para evitar conducir con el calzado inadecuado. Tampoco está de más añadir ropa veraniega de algodón.

Por otro lado, el conductor tiene que comer adecuadamente evitando alimentos fuertes que, combinados con el calor, pueden generar sopor. Además, a lo largo del viaje, la alimentación debe ser ligera, no grasa y respetuosa con los horarios habituales. A esto hay que añadir la incorporación de aperitivos con sal para afrontar posibles bajadas de tensión o golpes de calor. Al hilo de esto, la hidratación es clave para evitar muchos riesgos. Consumir líquidos ayuda a regular y equilibrar la temperatura interna del cuerpo y, además, algunas bebidas contienen excitantes como la cafeína que ayudan a mantener el nivel de atención.

El copiloto y el resto de viajeros

Si el viaje se hace en compañía, el resto de ocupantes del coche también tienen un papel esencial en el desplazamiento. Además de complementar al conductor consultando los navegadores o estando pendiente de los peajes, los viajeros pueden ayudar prestando atención a las señales de deshidratación o cansancio e impidiendo que el conductor sea el único despierto.

Durante el viaje

El confort del habitáculo debe ser indiscutible y para luchar contra las altas temperaturas veraniegas, lo mejor es hacer uso del aire acondicionado o del climatizador con un objetivo claro: mantener la temperatura recomendada de 22 grados para disipar cualquier signo de fatiga y adormecimiento. Eso sí, no hay que olvidar airearlo de vez en cuando e hidratarse continuadamente.

Los descansos son imprescindibles y hay que intentar no permanecer al volante más de 8 horas en una misma jornada. La DGT aconseja que las paradas sean, como mínimo, de 20 minutos y se hagan cada 2 horas de conducción o cuando se hayan recorrido entre 150 y 200 kilómetros.

Si viajamos en horas de sol, lo más conveniente es ayudarnos del parasol para proteger los ojos de la luminosidad directa de los rayos solares y poder ver sin dificultad. Además, hay que tener cuidado con la opacidad de los que van pegados en los cristales laterales o traseros para que no disminuyan la visibilidad del conductor.

¿Cuál es la mejor hora para viajar?

En cuanto a la mejor hora para lanzarse a la carretera no existe un dogma universal aunque sí es aconsejable evitar la parte central del día porque es cuando más calor hace, algo que provoca un aumento de la fatiga y de las distracciones al volante. A esto hay que añadir que en verano el sol brilla con más intensidad y el deslumbramiento que produce tanto al anochecer como al amanecer también puede generar situaciones de riesgo porque reduce la visibilidad.

Y es que la madrugada, las mañanas y las últimas horas del día son los momentos perfectos para viajar en coche en verano. El problema es que son las franjas que más peligro entrañan: por ejemplo, las posibilidades de sufrir un accidente se incrementan entre las 2 y las 5 de la mañana. A su favor está que son las horas en las que menos tráfico hay las temperaturas son más bajas por lo que el coche funcionará mejor y el conductor va más fresco cansándose menos. Eso sí, hay que estar acostumbrados a ponerse al volante de noche.

Viajar con niños

Entre los ocupantes más frágiles se encuentran los niños. Es más, los accidentes de tráfico son la primera causa de mortalidad infantil: según los datos de la DGT, 3 de cada 18 menores de 12 años fallecidos en las carreteras en 2016 no tenían puesto el cinturón de seguridad o el correspondiente sistema de retención infantil (SRI). Teniendo en cuenta esto, es más que necesario saber cómo deben viajar y dónde pueden situarse en el habitáculo interior del coche.

  • Los menores que midan más de 135 centímetros podrán ocupar la plaza del copiloto. Los que no, tendrán que usar los asientos traseros con los sistemas apropiados y los niños que tengan menos 15 meses irán en contra de la marcha, una medida también recomendada para los que midan menos de 104 centímetros.
  • Con la nueva normativa R-129, los sistemas de retención se dividen por altura y no por peso como ocurría con la ECE 44/04. Las sillas i-Size están destinadas a niños con una altura que va de los 45 a los 75 centímetros, tienen anclaje Isofix, un capazo equipado con arneses para garantizar la mayor sujeción posible y deben ir en sentido contrario a la marcha. El otro tipo de sillas son para aquellos menores que no rebasen los 105 centímetros y al igual que las anteriores, tienen que estar sujetas con anclajes Isofix y llevan arneses de seguridad para fijarse al respaldo de la silla.
  • Los sistemas de retención reglados por la homologación EC 44/04 que estarán vigentes hasta 2018, se dividen en 5 grupos. Los portabebés del 0 tienen como objetivo los bebés de hasta 10 kilos y deben ir en los asientos posteriores en posición transversal. Las sillas 0 y 0+ son para niños cuyo peso no excede los 13 kilos que viajarán protegidos por arneses y en sentido contrario a la marcha. En el 1 se encuentran aquellos que pesan entre 9 y 18 kilos y necesitan sillas con cinturones propios de cinco puntos de anclaje. En el 2 se sitúan los niños cuyo peso oscila entre los 15 y los 25 kilos; por ello, usarán una silla sujetada por el cinturón del coche. Finalmente, dentro del Grupo 3 encontramos a los menores que pesan de 22 a 36 kilos y sólo precisan un elevador para adaptarse a los anclajes laterales del cinturón de seguridad.
  • En cuanto a los elevadores, sólo podrán usarlos niños que midan más de 125 centímetros y siempre con respaldo.

Viajar con mascotas

El verano invita a abandonar nuestro lugar habitual de residencia para cambiarlo por otro más apto para el descanso, la desconexión, el relax… En este cambio, muchas veces, se incluye la presencia de las mascotas que nos acompañan en el día a día. El problema es que viajar con ellas puede generar distracciones, dificultar la visibilidad o la exposición a tener un accidente. A efectos prácticos en un viaje, la DGT considera a las mascotas una mercancía y por ello, deben estar atadas al vehículo para que no se caigan, desplacen o perjudiquen a la estabilidad.

Teniendo en cuenta esto y con el objetivo de garantizar la seguridad de todos los ocupantes del coche, humanos y animales, existen varios sistemas que permiten viajar con las mascotas sin peligro alguno. Las diferencias entre unos y otros reside en el tamaño del animal, cuántos tienes y la frecuencia con la que se viaja con ellos.

  • Trasportín: valen tanto para el coche como para el resto de medios de transporte aunque sólo son válidos para animales pequeños o medianos. En el caso de usarlo en un vehículo tendrá que ir en el suelo y fijado para que la carga no se mueva.
  • Jaula: destinada a animales grandes, sólo es posible usarlas cuando se viaja en coche. Igual que en el caso anterior, tendrá que ir inmovilizada.
  • Correa de cinturón y arnés: se fijan a los enganches y deben tener doble anclaje con un recorrido lo más corto posible. Se desaconsejan los correajes que sólo se enganchan al collar del perro porque no retienen al animal y son un riesgo para los pasajeros
  • Rejilla: Colocada entre los pilares de la estructura del coche, es decir, separando la cabina del maletero, permite a la mascota moverse con libertad sin molestar. Eso sí, se aconseja combinarlo con un trasportín o jaula.

Además de esto no hay que olvidar no darles de comer antes del viaje para evitar mareos, llevar agua y realizar alguna que otra parada.

Una apuesta por la prevención y la seguridad

Tener presentes estos consejos y recomendaciones para viajar en verano nunca está de más, pero, lo cierto es que la manera más segura de viajar con el coche en esta época (y en cualquier otra) es hacerlo con prevención. Y es que apostar por la seguridad siempre es la mejor arma para reducir los accidentes de tráfico y tener un viaje veraniego apacible. Al fin y al cabo, lo que cuenta es disfrutar desde el principio hasta el final.

Agosto 2017


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Elena SanzRastreator.com