Alquilar con garantías

  • La fianza y los avales son los métodos más comunes de garantizar un alquiler, pero existen otros.
  • El seguro de Impago de Alquiler cubre al propietario frente a posibles deudas del inquilino.

Alquilar una vivienda cada vez es más común debido a la dificultad financiera que tienen los españoles a la hora de adquirir una en propiedad. Firmar un contrato de arrendamiento conlleva riesgos para el propietario, como la posibilidad de no cobrar el alquiler o los posibles destrozos en la vivienda que puedan ocasionar los inquilinos.

Por estas razones, entre otras, cada vez son más los que, además de contratar un seguro de Hogar, optan por buscar otras garantías de alquiler para evitar los riesgos de arrendar. Descubrir si el futuro inquilino es un moroso, cubrir la vivienda y garantizarse un respaldo jurídico son algunas de las opciones con las que cuentan los propietarios de viviendas en alquiler para que la operación sea segura.

Garantías del alquiler

Existen varias medidas que pueden servir como garantía del alquiler a los propietarios. Elegir al inquilino adecuado es un buen comienzo, pero siempre puede haber sorpresas. Afortunadamente los propietarios tienen a su disposición otros medios para asegurar los pagos y recuperar la vivienda en caso de que se produzcan impagos.

El inquilino perfecto

El mejor remedio para evitar que el alquiler se convierta en un martirio es elegir al inquilino adecuado, lo complicado es encontrarlo. Para escoger la mejor opción es importante llevar a cabo un buen proceso de selección. La capacidad de pago del candidato y su estabilidad laboral son los indicadores principales, por lo que no se debe olvidar solicitar una copia del contrato y de la nómina. Sin embargo, esto no siempre es suficiente.

Fichero de Inquilinos Morosos

Herramientas como el Fichero de Inquilinos Morosos (FIM) permiten a los dueños de viviendas en alquiler conocer y seleccionar a su arrendatario para prevenir la morosidad. La norma general es buscar una persona fiable para cederla el domicilio, por lo que registros como éste, que indican si en alguna ocasión han impagado un alquiler pueden ayudar. Sin embargo, este Fichero sólo refleja a los arrendatarios, particulares y profesionales, que han recibido una sentencia judicial firme o cuyos datos han sido aportados por los propios arrendadores. Se trata de un registro de acceso público con un pequeño coste por consulta. A través de él se comprueban posibles incidencias del interesado, como pueden ser las judiciales por desahucio o si debe mensualidades de otros alquileres, entre otros datos.

Fianza

Por otro lado, al firmar el contrato de alquiler los arrendadores pueden exigir al futuro inquilino una fianza. Ésta puede ser de una cantidad económica igual a una o varias mensualidades, y se fija entre ambas partes para cubrir posibles desperfectos en la vivienda y las obligaciones de pago no satisfechas. Además, la Ley de Arrendamientos Urbanos establece que las Comunidades Autónomas pueden fijar la obligación de los arrendadores de depositar dicha cuantía en un organismo competente hasta que se extinga el contrato.

Avales

Además del pago de la fianza, la ley permite que se establezcan otros tipos de garantías adicionales al firmar el contrato. Así, en el artículo 36 de la Ley de Arrendamientos Urbanos se indica textualmente “las partes podrán pactar cualquier tipo de garantía del cumplimiento por el arrendatario de sus obligaciones arrendaticias adicional a la fianza en metálico”. Entre ellas se encuentran los avales bancarios y los personales.

Aval bancario frente al alquiler

Cuando el propietario requiere un aval bancario una entidad financiera responde ante los pagos de las mensualidades si el arrendatario deja deudas. Sin embargo, para concederlo los bancos suelen pedir un nivel de solvencia que en algunas ocasiones dificulta a los inquilinos potenciales conseguirlo. En el caso de optar por un aval de este tipo es posible encontrarse con 2 opciones:

  • Que el banco avale sólo una determinada duración, tras la cual el aval debe ser renovado, y con un coste asociado. Esta garantía está presente en el 38% de los contratos de alquiler.
  • Que el importe monetario del aval sea depositado por el inquilino en la entidad mientras dure éste. Es la garantía más común, aunque es posible que muchos ciudadanos no dispongan de la cuantía necesaria para dejarla en depósito, ya que suelen ser varios meses de renta.

Aval personal

Otra manera de garantizar el pago del alquiler es mediante una fianza o aval personal. Se trata de una garantía personal mediante la cual un tercero, que no tiene por qué disfrutar del inmueble alquilado, se compromete a responder de las obligaciones que el arrendatario pueda incumplir con el propietario. Si el usuario que alquila la vivienda deja de pagar el dueño puede reclamarle tanto a él como al fiador.

Seguro de Impago de Alquiler

Los seguros de Impago de Alquiler están reflotando como garantía de cobro debido a la dificultad de conseguir un aval. Este producto asegurador concede a los propietarios garantías en caso de impago de las rentas, pero también de la conservación de la vivienda si le sucediera algo. Esta póliza está presente en el 17% de los contratos de alquiler con garantías que se firman en España y evita que el inquilino tenga que solicitar avales de cualquier tipo sin que el propietario pierda la protección ante los posibles impagos o desperfectos.

Estos seguros son ofrecidos en la actualidad por varias compañías del sector y pueden llegar a garantizar, además del pago de las rentas adeudadas y de los daños ocasionados por los inquilinos, otras coberturas como los gastos judiciales ante un desahucio, entre otras. Su coste depende de las garantías contratadas así como de la renta mensual de la vivienda.

Resolución de los problemas derivados del alquiler

Dependiendo de la opción por la que se decante el propietario la solución al problema de impago será una u otra. En el caso de un aval bancario o personal se solicitará a la entidad o al fiador el pago de la deuda, mientras que si se tiene contratado un seguro de Impago de Alquiler será a la compañía aseguradora a la que habrá que recurrir.

Arbitraje

La figura del arbitraje para la resolución de conflictos es otra solución ante el impago y reduce los plazos. Es una vía alternativa a la judicial que consiste en que ambas partes del contrato firman un anexo al mismo en el que acuerdan que en caso de conflicto se someterán a la decisión que tome un árbitro imparcial para solucionarlo. Así no es necesario contratar abogados ni procuradores para encontrar una solución ante el impago de la renta. El problema es que no existe la obligación de acatar la decisión una vez tomada, por lo que puede acabar en proceso judicial.

Juicios rápidos y desahucio

Por otro lado, desde 2011 la Ley de Medidas de Agilización Procesal agiliza los trámites para que un inquilino moroso abandone la vivienda lo antes posible. Así, simplifica los procesos convirtiéndolos en un juicio rápido para que un propietario pueda demandar el impago y si se acepta la demanda el inquilino tiene menos de 2 semanas para pagar la cantidad adeudada, abandonar el domicilio o presentar las alegaciones que considere oportunas.

Alquilar sí, pero seguro

Muchos propietarios de viviendas se deciden a alquilarlas para obtener unos ingresos extra y que no estén vacías, sin embargo, la adversidad al riesgo de no cobrar las rentas hace que muchos otros tengan sus inmuebles sin alquilar. Si se utilizan las garantías correctas arrendar puede ser seguro. Avales o un seguro de Impago de Alquiler pueden ser el mejor compañero de piso.

Para garantizar el bienestar de la vivienda contrata un seguro de Hogar que cubra su continente. Si el mobiliario que dejas en ella es de gran valor, puedes contratar un seguro más amplio, que cubra también el contenido.


COMPARAR SEGUROS DE HOGAR

Eva GonzálezRastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Seguros de hogar