Las 5 motos más famosas del cine

  • Algunas películas no pueden ser recordadas si no se hace una mención especial a la moto que aparece en ella
  • Triumph, Kawasaki, Harley Davidson y BMW son algunas de las marcas cuyas motos forman parte de la historia del cine

Mayo de 2017

Muchas de las grandes películas de Hollywood no solo son recordadas por los reconocidos actores, el ingenioso guion o la belleza de su fotografía, sino que las motos que salen en ellas consiguen llevarse gran parte del protagonismo. Algunas de estas joyas de dos ruedas no solo logran hacer las delicias del espectador, sino que además consiguen hacer sombra a los propios intérpretes. Modelos legendarios que forman parte de la historia del cine.

Aunque por lo general, en los largometrajes la aparición de una moto suele tratarse de algo puntual, hay películas que no pueden ser entendidas ni recordadas si no se hace una mención especial a la moto que aparece en ella. No son las motos más potentes, ni las más seguras, ni siquiera las más vendidas, pero sí son las 5 más míticas de la historia del cine.

Vespa 125, Vacaciones en Roma (1953)

En el año 1953, se estrenaba Vacaciones en Roma, una comedia romántica en la que una joven Audrey Hepburn daba vida a Anna, una rebelde princesa que decidía pasar un día y una noche de incógnito, en la capital italiana. Durante su estancia, la joven conoce a un reportero al que oculta su identidad y juntos recorren la ciudad en una Vespa 125.

Se trataba de un modelo de Vespa con 5 CV y 125cc, que podía alcanzar los 75 kilómetros por hora. Es un ejemplar que tenía un motor bocolo, tres marchas, faro en el manillar y que carecía retrovisores, algo muy habitual en aquella época.

La primera motocicleta Vespa fue presentada pocos años antes, en abril de 1946. Rinaldo Piaggio buscaba crear un medio de transporte cómodo, que fuera fácil de manejar y que, además, fuera económico. El encargado del diseño fue el ingeniero Corradino D’Ascanio. Al presentarlo, resultó ser algo tan especial, que según cuenta la leyenda, cuando Piaggio vio por primera vez la moto exclamó: “Bello, mi sembra una vespa” (“bonita, me recuerda una avispa”). Y de ahí su nombre.

Triumph 6T Thunderbird 650, The Wild One (1953)

Marlon Brando protagonizó The Wild One a principios de los años 50. El mítico guaperas del cine se metió en la piel de Johnny Strabler, el líder de una banda de moteros que provocaba altercados en un pequeño pueblo americano llamado Wrightsville. La historia está basada en un suceso real que tuvo lugar en la pequeña localidad californiana de Hollister en julio de 1947. Durante los 79 minutos que dura el filme, el matón se enamora de Kathie, la hija del sheriff y además, tiene que enfrentarse a Chino, su archienemigo, que le busca para ajustar cuentas pasadas.

Brando, pasa gran parte del largometraje sobre su Triumph 6T Thunderbird, una moto con un motor bi-cilíndrico de  650 cc y caja de cuatro velocidades, que llevaba chasis rígido y un faro delantero denominado “cabeza de hormiga”. Encima del tanque de gasolina tenía el típico transportín de la época para llevar a un pasajero más.

La Triumph 6T Thunderbird es uno de los modelos más míticos entre las motos británicas, y en parte es gracias al protagonismo que tiene en The Wild One. Como curiosidad relacionada con este modelo, en el año 1953, un joven piloto llamado Tommy Smith subió sobre su Thunderbird vestido únicamente con un bañador, y consiguió alcanzar las 130 millas por hora. Durante su hazaña, Smith perdió el control de la moto y terminó sufriendo una espectacular caída que casi provoca su muerte. Vivo, pero con una gran parte de su cuerpo quemado por carecer de protecciones, el piloto tardó 2 años en recuperarse y contribuyó a dar forma a la leyenda de la Triumph.

Triumph Trophy TR6, La gran evasión (1963)

Steve McQueen protagoniza este clásico centrado en un grupo de prisioneros americanos en un campo de concentración nazi. McQueen da vida al capitán de las Fuerzas Aéreas estadounidense Virgil Hilts, que junto a otros presos planea una fuga. Se trata de una historia real que fue una adaptación del libro Stalag Luft III escrito por Paul Brickhill en 1944.

En el filme, durante su huida, el capitán Hilts consigue la moto de un militar al que tiende una trampa. Así consigue escapar, disfrazado de militar a lomos de una Triumph TR6 Trophy de 650 cc customizada como una BMW R75 o de Zündapp KS 750, dos modelos clásicos de la Segunda Guerra Mundial. Tuvo que ser cambiada para dotarla de la apariencia de un modelo acorde a los que utilizaba el ejército alemán durante esa época.

La escena citada en la que Hilts salta una alambrada mientras huye de los nazis es una de las más grandes del cine. Como curiosidad, en realidad no es McQueen quién se encuentra al manillar, sino Bub Ekins, un experto piloto que realizó el salto a 240 kilómetros por hora con una moto especialmente diseñada para la ocasión. Ante tal hazaña, esperamos que tuvieran un buen seguro de moto.

Triumph Bonneville T140, Oficial y Caballero (1982)

Uno de los dramas románticos más recordados de los años 80 es Oficial y Caballero. Richard Guere es Zack Mayo, un joven rebelde e inconformista que ingresa en la Escuela Naval Militar de los Estados Unidos y se encuentra con sargento Foley, un implacable militar que intentará enderezarle a base de disciplina. Mientras tanto, Mayo conoce a Paula durante un baile y comienza una relación con ella.

Durante varias de las citas con su chica, Guere va a recogerla montado en una Triumph Bonneville T140, un clásico modelo de mediados de los años 70 con 750 cc que ha pasado a formar parte de la historia del cine por el memorable fotograma en el que Richard Guere aparece sobre la moto con el uniforme blanco impecable.

 

 

Kawasaki GPZ 900 R, Top Gun (1986)

Top Gun hizo suspirar a las adolescentes de medio mundo a mediados de los 80. Un joven Tom Cruise se metía en la piel de Pete Mitchel, más conocido como Maverick, un teniente de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos famoso por su temeraria manera de pilotar un Grumman F-14 Tomcat. Maverick luchaba a diario por deshacerse de la mala fama que le legó su padre, también piloto, dentro del ejército, y por demostrar que él era diferente. El drama que transcurre entre aviones, se centra en la superación personal del piloto y en la historia de amor que vive con su instructora civil, la joven Charlotte Blackwood.

En varias escenas de la película, Maverick conduce una Kawasaki GPZ 900 R roja y negra. Un modelo con 115 CV, 908 cc, 6 velocidades y culata de 16 válvulas, que alcanzaba sin problema los 243 kilómetros por hora.

Kawasaki lanzó este modelo en 1984 bajo el nombre de Ninja 900, y desde su lanzamiento fue un éxito total de ventas. Tanto el mercado de Europa como el de Estados Unidos se revolucionaron con la moto que en aquel momento era la más rápida del mundo. Desde su presentación en 1983 bajo el nombre de  Kawasaki GPZ 900 R se convirtió en el buque insignia de la marca, se vendieron más de 70.000 unidades en todo el mundo y fue considerada “Moto del Año” en multitud de países. A esto hay que sumar que a raíz de su aparición en Top Gun pasó a ser todo un icono en la historia del cine.

Motos, motos y más motos

Pero la cosa no queda aquí. Muchas han sido las motos que han tenido su momento estelar en la gran pantalla, por lo no se puede pasar por alto la Kawasaki Z1000 de Mad Max en 1979, la Harley-Davidson Fat Boy FLSTF que acompañó a Arnold Schwarzenegger en Terminator II o la memorable BMW R71 con sidecar de Indiana Jones y la última cruzada.

Todo esto, por supuesto, sin olvidar a Captain America, la verdadera protagonista del road movie Easy Rider, estrenado en 1969. Una espectacular Harley Davidson decorada con la bandera estadounidense, con la que Peter Fonda recorre Estados Unidos y que fue vendida en una subasta en el año 2014 por 1,35 millones de euros.

De la filmografía más reciente, se pueden rescatar joyas como la Kawasaki ZZR 250, la moto de la película Kill Bill del año 2003, y la vieja Norton 500 de Diarios de Motocicleta, que fue estrenada un año más tarde que la anterior.

 

 


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