Mantener los niveles recomendables de ácido fólico ayuda a prevenir enfermedades en el feto

Octubre de 2013

  • El acido fólico es una vitamina que se encuentra en gran cantidad de alimentos como las verduras de hoja verde, frutos secos y pescado azul, entre otros.
  • El consumo de ácido fólico es recomendable durante los 3 meses anteriores al embarazo y durante los primeros meses de gestación.
  • Consumir ácido fólico antes y durante el embarazo ayuda a prevenir en el feto enfermedades y malformaciones como la espina bífida y la anencefalia.

Ser padres es una de las decisiones más importantes en la vida de cualquier persona, por eso llegado el momento son muchas las dudas y preocupaciones que pueden surgir. Las relacionadas con la salud y los cuidados de la futura mamá son los que más importancia pueden alcanzar y en muchas ocasiones los consejos más comunes son los que más se desconocen.

Hay ciertas patologías o enfermedades, tanto en la madre como en el bebé, que se pueden evitar o cuyo riesgo se puede reducir considerablemente si se toman “medidas’. Es el caso de enfermedades como la espina bífida o la anencefalia. Ambas, relacionadas con el ácido fólico, presente en muchos alimentos, que se encuentra en el organismo de la embarazada.

¿Qué es el ácido fólico?

El ácido fólico es una clase de vitamina B que se encarga de ayudar al organismo a crear células nuevas. También ayuda a prevenir los defectos de las enfermedades denominadas “Defectos del Tubo Neural” (DTN) entre las que destacan la espina bífida y la anencefalia.

Esta vitamina es vital para todos, pero especialmente para las mujeres que se encuentran en edad fértil y que tienen pensado quedarse embarazadas. Si una embarazada tiene suficiente ácido fólico en su cuerpo, tanto antes como durante la gestación, puede prevenir que su bebé desarrolle problemas congénitos importantes. Entre las enfermedades que se podrán prevenir serían las que afectan al cerebro y a la columna vertebral, como la espina bífida o la anendefalia, pero también ayudan a prevenir la anemia.

¿Cuándo se desarrollan estas enfermedades?

Los Defectos del Tubo Neural (DTN) se suelen desarrollar durante el primer mes de embarazo. 3 de cada 4 problemas congénitos derivados de la falta de ácido fólico se podrían haber evitado si se hubiese aportado las dosis necesarias de esta sustancia antes de producirse el embarazo. Lo idóneo es que esta vitamina se administrase de 3 a 6 meses antes del embarazo y durante los 3 primeros meses de la gestación.

La importación de asegurarse esta vitamina antes y durante el embarazo se debe a que estas enfermedades se suelen desarrollar en el bebé durante el primer mes de gestación.

La espina bífida

Es una de las causas principales de discapacidad infantil. Se trata de una malformación congénita del tubo neural que se desarrolla durante la gestación. Se basa en la falta de fusión de uno o varios arcos vertebrales y provoca que la medula espinal se quede sin protección ósea.

La principal causa de esta malformación es la falta de ácido fólico en la madre durante los 3 meses antes de quedarse embarazada y los 3 primeros meses de la gestación. Aunque según los expertos, en un 5% de los casos se desconoce realmente la causa.

Anencefalia

Se trata en la falta de cerebro en el feto y consiste en un grave subdesarrollo del cráneo y del cerebro del recién nacido.

Es una de las anomalías del tubo neural más comunes y es un defecto congénito que afecta a los tejidos que crecen el cerebro y en la médula espinal. Se produce cuando la parte superior del tubo neural no se consigue cerrar. Entre las causas posibles de esta malformación está la falta de acido fólico en el organismo de la madre durante el embarazo y se manifiesta en 1 de cada 10.000 nacimientos.

La gran parte de los bebés que padecen esta enfermedad no llegan a nacer y de lograrlo, nacen ya muertos o fallecen al poco tiempo.

El ácido fólico es hidrosoluble

El ácido fólico es una sustancia hidrosoluble, es decir, se disuelve en agua. Esto quiere decir que las cantidades de esta vitamina B sobrantes son expulsadas del cuerpo a través de la orina, por ejemplo. A diferencia de otras sustancias que sí son almacenadas en el cuerpo, con el ácido fólico no sucede esto, de ahí la necesidad continua de ingerirla a través de los alimentos que la contienen o de comprimidos complementarios.

Alimentos “ricos’ en ácido fólico

La manera más natural y sana de aumentar los niveles de ácido fólico en el cuerpo de cualquier persona es la de consumir comida que contenga esta vitamina.

Los alimentos que son ricos en ácido fólico son los vegetales de hojas verdes como las espinacas o la escarola, guisantes secos, alubias secas, las legumbres como los garbanzos o las lentejas o los chicharros. También podemos encontrar esta vitamina en la fruta, frutos secos como las nueces, las semillas de girasol, los panes enriquecidos y algunos cereales.

Pese a que la carne es muy pobre en esta vitamina, sí que se encuentra en el hígado de ternera, por ejemplo, y en el pescado azul.

Si a través de la alimentación no se consigue obtener la cantidad necesaria de ácido fólico es posible consumirlo como suplemento dietético, que se puede encontrar en forma de pastillas, cápsulas, polvos o líquidos.

Acido fólico, aliado de las mujeres que quieren ser mamás

Desde finales de los años 90 son ya varios los estudios que recalcan los beneficios del ácido fólico durante el embarazo. Esta vitamina no sólo contribuye a reducir el riesgo por parte del feto de padecer espina bífida o anencefalia, sino que además, según un artículo publicado en la web de Eroski Consume r, este compuesto tiene propiedades anticancerígenas y beneficios cardiovasculares. Según un estudio de la Universidad de York y la Escuela Médica de Hull York, el ácido fólico tiene un efecto reductor de la depresión si éste se añade como complemento en la harina de pan.

De hecho, en 1997 Canadá estableció medidas para fortalecer la harina del pan con este compuesto y Estados Unidos hizo lo mismo en 1998. También siguieron la misma línea Chile, Australia y Reino Unido, según esta publicación.

El portal web Proyecto Bebé hace referencia a varios estudios que reflejan que las mujeres que toman 500 mg de ácido fólico al día, antes y durante el embarazo, reducen el riesgo de que su bebé desarrolle defectos en el tubo neural en hasta un 70%.

¿Reduce el riesgo de autismo?

The Journal of the American Medical Association publicó a principios de año una investigación sobre cómo afecta el consume de ácido fólico por parte de la madre al futuro del bebé. Este estudio, recogido por El Mundo , intenta dar luz a cómo el consumo de ácido fólico por la madre se puede asociar a una reducción importante del riesgo de autismo.

Los autores de la investigación reconocen que no han podido establecer una relación causal entre los factores aunque, por otro lado, afirman que “hay evidencias de que estos suplementos se asocian con un menor riesgo de otros problemas como retraso en el lenguaje”.

A mayores niveles de ácido fólico, menor riesgo de padecer asma

El portal web Salud Bio se ha hecho eco de un nuevo informe en el que se han analizado los registros médicos de 8.000 personas de entre 2 y 85 años. Los investigadores que lo han elaborado han llegado a la conclusión de que las personas con niveles sanguíneos más altos de ácido fólico tenían una menor probabilidad de sufrir asma.

“Nuestros resultados son una clara indicación de que el ácido fólico, de hecho, puede ayudar a regular la respuesta inmune a los alérgenos, y puede reducir síntomas de alergia y asma”, afirma Elizabeth Matsui, investigadora principal y alergóloga pediátrica en el Hopkins Children’s.


COMPARAR SEGUROS DE SALUD

María TorralboRastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Seguros de Salud