La cobertura de farmacia en el seguro de Salud

  • La cobertura de farmacia se encarga de reembolsar al asegurado una parte del gasto que haga en medicinas.
  • El reembolso por fármacos oscila entre el 50 y el 80% del precio total con un límite anual fijado por las aseguradoras.

Aunque en España existe un sistema de sanidad público, cada vez hay más personas que deciden contratar un seguro médico. Según un análisis realizado en 2015 por eI Instituto para el Desarrollo y la Integración de la Sanidad (IDIS), el sistema sanitario privado cuenta en España con casi 7,3 millones de asegurados (sin contar los beneficiarios de las mutualidades). Algunas de las ventajas que tiene este sistema son principalmente el menor tiempo de espera que supone respecto a la Seguridad Social, tanto para consultas médicas, como operaciones o pruebas; y el acceso directo a especialistas. Sin embargo, también cuenta con algunas desventajas. Una de ellas es la que las recetas no están subvencionadas. Es decir, si un médico de la sanidad privada hace una receta, con ella se podrá comprar en la farmacia el medicamento prescrito, sin embargo, habrá que pagar el 100 % de su coste (a no ser que se pertenezca a una mutualidad, ya que éstas cuentan con recetas propias). Para poder obtenerlos subvencionados, será necesario que los recete un médico de la Seguridad Social. Esto deja al asegurado 2 opciones: costearse él mismo el precio del medicamento o acudir a la consulta del médico del Sistema Nacional de Salud (SNS) para que le haga la receta.  Ante esto, hay aseguradoras que ofrecen la garantía de farmacia, destinada a cubrir una parte de los gastos de los medicamentos.

¿Qué es la cobertura de farmacia?

Para poder acudir al médico del seguro y no tener que pagar el 100% del coste de los medicamentos las aseguradoras incluyen en la póliza la cobertura de farmacia. Esta garantía reembolsa al asegurado una parte porcentual del coste de los medicamentos. En muchos casos no tiene restricciones de edad, y en el caso de tenerlos, el límite se sitúa en edades avanzadas de entre 60 y 75 años. Por el contrario, una condición que sí suelen imponer las aseguradoras es que esta cobertura tiene que ser contratada por todos los miembros incluidos en el seguro de Salud. Sin embargo, es importante saber que contar con ella no obliga a la aseguradora a costear todos los productos que se compren en la farmacia, sino que hay unos límites y unas especificaciones establecidas.

Límites económicos

Los precios de los medicamentos en ocasiones suponen un gasto que no todo el mundo puede asumir. De hecho, según un estudio reciente de la OCU, el 22% de los ciudadanos se ha visto obligado a renunciar a algún medicamento por ser demasiado caro.

La Seguridad Social subvenciona parte, o en algunos casos, la totalidad del precio de aquellos que considera necesarios. Normalmente, lo que tiene que pagar un usuario del sistema público de salud oscila entre un 40% y un 60%, que se calcula en relación a la renta de cada persona. Además, existe un régimen especial para pensionistas, que sólo abonan el 10% del precio del fármaco; así como  los medicamentos llamados de aportación reducida, cuyo precio máximo está fijado en 4,24 euros.

En el caso de los seguros de Salud, cada compañía fija el porcentaje que abonará al asegurado por medicamento, dependiendo del tipo de póliza que contrate. La cantidad de dinero que reembolsan las aseguradoras oscila entre el 50% en los seguros más básicos y el 80% en los más completos. Pero además, la mayoría suelen imponer un límite de gasto, que suele rondar los 200 o 300 euros anuales.

El reembolso por medicamentos oscila entre el 50 y el 80% del precio total, con un límite de gasto al año que fijan las aseguradoras

Carencia

En algunos casos esta cobertura puede tener un periodo de carencia. Algunas aseguradoras no establecen esta restricción si la garantía es incluida en el momento en que se contrata la póliza de Salud. Sin embargo, si se añade a posteriori, sí que pueden incluir dicho periodo con una duración que no suele superar los 6 meses.

Medicamentos cubiertos

Pero no todos los medicamentos están cubiertos por las pólizas de Salud. Para que las aseguradoras reembolsen los gastos de las medicinas, éstas deben estar autorizadas por el organismo público competente, ser necesarias para el tratamiento del asegurado y estar cubiertas por la póliza que se haya contratado.

La cobertura de farmacia suele incluir medicamentos prescritos, vacunas, tratamientos de larga duración y medicinas para la alergia

Entre los productos farmacéuticos incluidos están los medicamentos prescritos que estén registrados con código nacional, las vacunas, los tratamientos de larga duración y las medicinas para alergia. Aunque algunas aseguradoras pueden no incluir todos ellos y restringirlos a, por ejemplo, medicamentos genéricos.

Reembolso de gastos no cubiertos por la Seguridad Social

Además, algunas pólizas también reembolsan la parte de los medicamentos que no está cubierta por la seguridad Social, siempre que éstos no sean de libre dispensación. Por ejemplo, si un antibiótico cuesta 15 euros y la receta del SNS cubre 10, el asegurado tendrá que abonar los 5 euros restantes. Sin embargo, al contar con esta cobertura, la aseguradora reembolsará estos gastos no cubiertos por el SNS.

Condiciones para solicitar el reembolso de gastos

Para que la compañía efectúe el reembolso correspondiente por el pago de medicinas, es imprescindible contar con la prescripción del médico. En el caso de los seguros tradicionales es necesario que el médico que haga la receta forme parte del cuadro médico de la compañía. Sin embargo, en las pólizas de reembolso la prescripción podrá hacerla cualquier médico esté asociado o no a la compañía aseguradora.

Para que la compañía reembolse los gastos es imprescindible tener la prescripción médica y presentar la solicitud antes de que cumpla el plazo

El reembolso tendrá que solicitarse por escrito. Normalmente será necesario rellenar un impreso de solicitud, y adjuntar a él todas las facturas de la farmacia y las prescripciones de las recetas que haya hecho el médico. Además, las aseguradoras suelen imponer un plazo de tiempo máximo para solicitar el reembolso. Este periodo depende únicamente de lo que especifique cada aseguradora en su condicionado (para algunas son 7 días y para otras 90), pero conviene estar atento, ya que si se excede el plazo, el seguro no correrá con esos gastos.

Elegir el mejor seguro de Salud

Los seguros de Salud son una buena alternativa para aquellos que quieran evitar las esperas que muchos casos supone la seguridad Social. Según el Barómetro de la Sanidad Privada 2015, elaborado por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), el 77% de las personas que elegiría un seguro de Salud lo haría por este motivo. Sin embargo, existen muchos tipos de pólizas sanitarias y elegir la más adecuada no siempre es sencillo. Seguro médico con copagos, sin copagos, de reembolso… Además del tipo de seguro también hay que fijarse en las coberturas que proporciona cada uno, así como en la prima a pagar. Con el comparador de seguros de Rastreator es posible evitar todos estos pasos previos a la contratación. Sólo hay que contestar a unas preguntas y rápidamente Rastreator te muestra la selección de pólizas que más te convienen, teniendo en cuenta todas tus necesidades.

Octubre de 2015
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Cynthia RosellRastreator.com


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