La EPOC, cada vez más común

  • En el mundo, 210 millones de personas sufren la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.
  • 6 de cada 10 personas con enfermedades respiratorias crónicas son varones.
  • EPOC altera la respiración normal permitiendo que entre en las vías respiratorias menos aire del habitual. Es potencialmente mortal pero no contagiosa.

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es la quinta causa de muerte en España, y su efecto sobre la población ha ido aumentando. En el año 2010, 1 de cada 10 españoles de entre 40 y 80 años la padecía. Así lo indica la monografía Actualizaciones en la EPOC , que elaboró la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid) en 2010, con los últimos datos sobre la incidencia de la enfermedad en España. Ya en esas fechas se alertaba sobre el incremento progresivo de EPOC en las mujeres y que los cambios demográficos hacían prever que el número de pacientes continuaría creciendo. Sin embargo, se han producido avances en el tratamiento y rehabilitación de esta enfermedad inflamatoria y la calidad de vida de los pacientes ha mejorado.

A nivel mundial, las últimas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) calculan que unos 210 millones de personas sufren esta patología, de ellas 80 millones la padecen de forma moderada o grave. En 2005, 3 millones de personas fallecieron por esta causa, lo que representa el 5% de las defunciones de ese año. Y no sólo eso, estiman que en el año 2020 la EPOC sea la cuarta causa de muerte a nivel mundial, con el impacto social, sanitario y económico que eso conlleva.

Aproximadamente el 90% de las muertes por esta enfermedad crónica respiratoria se producen en países de bajos y medianos ingresos, y se prevé que debido a la ausencia de intervenciones para reducir los riesgos aumenten un 30% los casos de defunción.

La EPOC en España

Según los datos de la última estadística de salud del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 4,2% de los hombres de más de 15 años tienen una enfermedad respiratoria crónica en la actualidad. Por su parte, las mujeres padecen en menor proporción esta afección, y la cantidad es del 3,4%.

En cuanto a la edad de los pacientes de los últimos 12 meses, son los mayores de 85 años el grupo más grande de enfermos un 13,85% de ellos, seguidos de los que tienen entre 45 y 54 años, con el 11,54%. Sin embargo, se aprecian datos singulares si comparamos entre hombres y mujeres en las distintas franjas de edad. En general 6 de cada 10 personas con enfermedades respiratorias crónicas son varones, sin embargo, en el caso de los mayores de 55 años, las mujeres son las que más las sufren. La pequeña diferencia entre su incidencia en ambos sexos se debe, según la OMS, a que ha aumentado el consumo de tabaco entre las mujeres de los países con altos ingresos.

En cuanto al coste que tiene asociado en el país, la Encuesta de Morbilidad Hospitalaria de 2005 de Iberpoc informaba de que las altas por Epoc supusieron el 6,5% del total, lo que supone un coste asociado equivalente al 0,2% del Producto Interior Bruto (PIB).

¿Qué es la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica?

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (o COPD por sus siglas en inglés) altera la respiración normal y es potencialmente mortal, aunque no contagiosa. Según indica la OMS, va más allá de la “tos del fumador”, y tiene dos formas principales de mostrarse: el enfisema, que implica la destrucción pulmonar y la bronquitis crónica que se refleja con una tos prolongada con mucosa. Sin embargo, la mayoría de las personas que la padecen tienen una combinación de ambas afecciones. Por lo tanto no es sólo una enfermedad, sino un conjunto de varias que reducen el flujo del aire.

Según explica un artículo del National Heart, Lung and Blood Institute en la respiración el aire baja por la tráquea a unas vías respiratorias denominadas bronquios, que son unos “tubitos” que están dentro de los pulmones. Ahí se convierten en miles de pequeñas ramificaciones llamadas bronquiolos, que terminan en pequeños sacos que se inflan y desinflan con el aire, denominados alvéolos, y desde éstos el oxígeno pasa a la sangre. Pues bien, con la enfermedad EPOC el aire que entra y sale por las vías respiratorias disminuye bien sea porque:

  • Los bronquios y alvéolos pierden elasticidad.
  • Las paredes que separan los alvéolos se destruyen o las de los bronquios se inflaman.
  • La mucosidad de los bronquios aumenta y puede obstruirlos.

Factores de riesgo de EPOC

Según el Centers for Disease Control and Prevention (CDC), la mayoría de las personas que corren riesgo de sufrirla nunca han oído hablar de esta enfermedad. A continuación, exponemos los factores que pueden aumentar el riesgo de sufrirla:

  • El tabaquismo. Aunque 1 de cada 6 personas con EPOC no han fumado nunca, el tabaco es responsable de 9 de cada 10 muertes relacionadas con esta enfermedad.
  • La contaminación del aire en los locales cerrados. Por ejemplo, si se utiliza combustible biomasa para cocinar o en la calefacción.
  • La contaminación del aire exterior.
  • La utilización de productos químicos como vapores, sustancias irritantes o gases.
  • Los factores genéticos también influyen, los expertos indican que las personas que tienen deficiencia de alfa-1 antitripsina pueden presentar la enfermedad aunque no reúnan ninguno de los otros requisitos.
  • También las infecciones repetidas de las vías respiratorias inferiores en el periodo infantil.

Los síntomas y consecuencias de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica

Puesto que existe un infradiagnóstico en este tipo de patología, te recomendamos que tengas en cuenta las señales para saber si alguien de tu entorno o tú mismo la padecéis. Estos son los síntomas:

  • Tos con o sin flema, que también recibe el nombre común de “tos del fumador”.
  • Fatiga al realizar actividades normales y que antes se hacían sin dificultad.
  • Dificultades respiratorias asociadas a la sensación de falta de aire y a no poder respirar profundo.
  • Infecciones respiratorias leves pero numerosas.
  • Silibancias, es decir, la emisión de silbidos o chillidos al respirar.

En cuanto a las consecuencias que pueden derivarse de la EPOC. Puede provocar arritmias (latidos irregulares), necesidad de respirador, insuficiencia cardiaca, neumonía, neumotórax, pérdida de peso y desnutrición además del adelgazamiento de los huesos (osteoporosis).

Vivir con EPOC

La vida de una persona que padece una Enfermedad Pulmonar Crónica es difícil. En general se ahogan fácilmente al realizar cualquier actividad para la que antes no realizaba ningún tipo de esfuerzo. Suele aparecer lentamente, pero sus síntomas empeoran con el tiempo hasta poder limitar su capacidad de vivir normalmente. Incluso puede impedir al afectado hacer actividades elementales como caminar, cocinar o cuidarse a sí mismos. Sin embargo, aunque no existe cura los tratamientos actuales generan cambios en el estilo de vida y mejoran la calidad de su día a día.

Diagnóstico

La EPOC es fácilmente detectable con la realización de una espirometría, prueba que mide la cantidad de aire de los pulmones y la rapidez con que se expulsa. El estudio de Iberpoc estima que más del 70% de los casos permanece sin diagnosticar. Una conclusión destacable del mismo es que de los pacientes que dijeron que estaban afectados, sólo el 22% tenían un diagnóstico.

Para revertir la situación de infradiagnóstico, el Ministerio de Sanidad aboga por la necesidad de “considerar el diagnóstico en personas mayores de 40 años que presenten una historia de tabaquismo (actual o pasada) superior a los 10 paquetes-año, lo que equivale a fumar 20 cigarrillos al día durante 10 años, y con síntomas respiratorios. El diagnóstico debe confirmarse mediante la práctica de una espirometría forzada que confirme la existencia de limitación al flujo aéreo, definida por un cociente FEV1 /FVC < 0,70, tras prueba broncodilatadora”.

Consejos

Es incurable, pero algunas prácticas pueden hacer más fácil vivir con la enfermedad:

  • Si fumas, es necesario que lo dejes, pues es lo que más daño te puede ocasionar.
  • Evita exponerte a contaminantes para no irritar los pulmones. Aléjate de sustancias como el polvo y los vapores fuertes.
  • Pregúntale a tu médico por los tratamientos que te permitan respirar más fácilmente. Siga sus indicaciones y no abandone la medicación que le recomiende.

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Eva GonzálezRastreator.com


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