Hacer testamento vital

Los titulares de seguros de vida establecen con claridad la remuneración que recibirán el, o los beneficiarios, conforme a las coberturas que establece la póliza suscrita con su compañía aseguradora. Y esto les permite conciliar el sueño. Pero son muy pocos quienes ejercitan otro tipo de diligencias cuando se trata de dirimir otras cuestiones igualmente susceptibles de provocar inquietud. Nos estamos refiriendo a la atención médica que se quiere o no recibir si se llegara a estar abocado a una muerte cerebral y circulatoria efectiva como consecuencia de una enfermedad incurable o un accidente grave.

Este tipo de protección puede realizarse cumplimentando el llamado “testamento vital”, denominado también “documento de voluntades anticipadas”, en el que es asimismo posible suscribir la donación de órganos para trasplantes o donar el cuerpo para la investigación. En Rastreator nos preocupa este derecho, que pese a su bajo índice de popularidad, ha cumplido ya diez años de vigencia en España.

No es obligatorio pasar por notaría

La Ley 41/2002 otorga legalidad a las instrucciones que cualquier ciudadano mayor de edad puede suscribir para expresar su voluntad de aceptar o rechazar un tratamiento médico en un caso de situación extrema, incurable. En cuanto al otorgamiento, hay que respetar la normativa de cada comunidad autónoma. En general, se puede disponer ante notario, pero también ante testigos y ante el personal de la Administración pública receptora de estas voluntades, los denominados “registros de instrucciones precisas”.

Pese a la entidad del asunto, hoy día son minoría quienes han expresado estos deseos. Asimismo, la confusión es generalizada entre quienes sí han oído hablar del testamento vital aunque no lo hayan formalizado. Erróneamente, suele relacionarse con cuestiones legales relativas a la herencia o la eutanasia activa. ¿Por qué el ciudadano desconoce, o confunde, un asunto de suma importancia? Vivimos en una sociedad esencialmente vitalista que evita hablar de la muerte y muestra poca preocupación hacia realidades intrínsecamente vinculadas con ella. Pero esta reticencia a reflexionar sobre la muerte propia en circunstancias irreversibles es sólo uno de los vértices en un asunto delicado que, lógicamente, involucra a médicos y familiares, para quienes suscita conjeturas de orden ético.

Por esta razón, los modelos de documento que sirven para signar el testamento vital suelen estar definidos por su carácter genérico y están abiertos a interpretaciones, cualquiera que sea el órgano emisor. Y hay dónde elegir. Las Comunidades Autónomas, la Conferencia Episcopal española o la Asociación Derecho a Morir Dignamente han desarrollado plantillas conforme a sus respectivos esquemas de valores. Se trata de documentos que suelen prever situaciones, más que las causas por las cuales se otorgan diligencias. Por ello, profesionales ligados a esta problemática aconsejan incorporar el nombre de alguien que nos conozca lo suficiente como para interpretar junto al profesional de la salud las voluntades que hemos dejado escritas.


COMPARAR SEGUROS DE VIDA

Rastreator Rastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Seguros de Vida