Seguros para protegerse del paro

Hoy día, adquirir la condición de “parado” pone los vellos de punta. Todo el mundo lo sabe. Porque es común tener cerca a alguien en esta situación. Y es que en paro resulta prácticamente imposible costear la alimentación de la familia así como afrontar el pago de todos los recibos: luz, agua, gas, comunidad, hipoteca o alquiler, si éste fuera el caso. Las estadísticas de población activa dicen que en millones de hogares españoles con alguno o todos sus miembros en paro los ingresos ya son insuficientes para pagar todas las facturas. La situación es especialmente grave en hogares donde nadie trabaja, cuyo número supera ya el millón y medio, en un país con más de cinco millones y medio de desempleados según los datos de la última Encuesta de Población Activa.

Con todo y con esto, una pregunta toma cuerpo entre la ciudadanía: ¿existen formas de blindarse contra este drama? Las soluciones son bastante limitadas, pero algo puede hacerse. Un recurso bastante extendido es el seguro de protección de pagos que comercializan bancos, cajas de ahorro y aseguradoras para paliar de manera temporal las negativas consecuencias del desempleo. Cuando una persona pierde su trabajo, esta póliza cubre durante un tiempo las mensualidades del crédito o la hipoteca. En todo caso, no todos los trabajadores pueden contratar este seguro. En Rastreator hemos resumido requisitos y exclusiones.

Requisitos

Entre las condiciones para poder suscribir una póliza de este tipo figura tener un contrato indefinido y llevar más de seis meses en la empresa de forma ininterrumpida. En general, se establece una jornada mínima de trabajo, superior a 13 horas semanales. Si se tiene en cuenta la proliferación de empleos temporales y la posibilidad de encadenarlos sin límite de tiempo, muchos trabajadores no podrán obtener los beneficios de este seguro en el caso de que se queden en paro. En cuanto a la edad, el abanico es amplio: entre 18 y 65 años.

La prima se abona en el momento en que se contrata el seguro y suele ofrecerse la posibilidad de financiarla con el préstamo. Además, los bancos y cajas mejoran a menudo las condiciones del crédito o la hipoteca a los clientes que contratan este producto. Es una forma de asegurarse de que, al menos durante unos meses, recibirán el dinero correspondiente. La cuantía es proporcional al monto del préstamo firmado y al número de mensualidades que cubra la póliza. El tomador elige cuánto dinero paga, en función de la indemnización que quiera percibir si se queda desempleado.

Exclusiones

Ahora bien: hay que ser cauteloso al suscribir este producto porque no todas las personas que se queden sin trabajo podrán beneficiarse del seguro, aunque lo hayan pagado.

Si el despido es procedente o se comunicó antes de firmarse el seguro o durante el plazo de carencia, no entrará en vigor.

Tampoco se hará efectivo si el despido es improcedente pero el trabajador percibe una indemnización menor a la legalmente establecida.

Cuando el desempleo sea consecuencia de una finalización del contrato o de una dimisión o baja voluntaria por parte del asegurado, la póliza no cubrirá el abono de las mensualidades. Lo mismo sucede en caso de una jubilación anticipada.

Algunas aseguradoras también excluyen a las personas que en el momento en que se extingue su contrato no han cotizado lo suficiente como para tener derecho a cobrar prestación por desempleo.


COMPARAR SEGUROS DE VIDA

Rastreator Rastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Seguros de Vida