7 mitos sobre los seguros de vida

¿Verdadero o falso? ¿Realidad o ficción? Entender los beneficios de un seguro de vida significa reflexionar sobre los mitos que lo rodean.

Vamos a recorrer juntos algunos de los mitos más comunes sobre el seguro de vida, de tal forma que puedas despejar algunas dudas a la hora de tomar una decisión correcta para ti y tu familia.

Mito 1: Yo no necesito un seguro de vida.

Probablemente falso. A menos que no tengas hijos, tengas grosos ahorros para cubrir las deudas y no necesites prever una eventual pérdida de tus ingresos; o tengas una familia potentada y además sea generosa, o confíes en la caridad; entonces puede ser cierto: No necesitas un seguro de vida.

Pocas personas tienen los recursos suficientes para cumplir todos sus deseos o cumplir con sus obligaciones después de su muerte.

Mito 2: Ya tengo seguro de vida a través de mi empleo.

Probablemente el alcance de tu seguro de vida a través de tu trabajo no será suficiente para protegerte a ti mismo y a tus seres queridos, al menos no cómo quisieras. Revisa la cobertura de tu seguro y calcula si será suficiente para mantener a tu familia en tiempos difíciles. Y calcula que si cesas en tu trabajo, ese seguro probablemente también cesará.

Mito 3: Ya tengo la cobertura de mi préstamo hipotecario.

El seguro de vida ligado al préstamo hipotecario pagará la deuda pendiente de tu hipoteca si una de los titulares de la obligación muere antes de que sea pagado, pero eso es todo. ¿Y el resto?

El seguro de vida te ofrece una cobertura que se puede utilizar para cualquier cosa (incluyendo los gastos funerarios), pagar una hipoteca, préstamos y tarjetas de crédito, o para compensar la pérdida de ingresos en la economía familiar.

Mito 4: Mis hijos están independizados y mi hipoteca pagada, ya no necesito un seguro.

¿Y si tu esposo/a te sobrevive diez, incluso veinte años? ¿Y si tus hijos llegasen, por desgracia, a quedarse huérfanos? ¿Vivirían sin estrecheces? Como mínimo, si tienes familiares dependientes de tus ingresos, como un cónyuge o hijos, o si tienes las deudas habituales como hipotecas, tarjetas o préstamos, entonces es más que probable que necesites un seguro de vida para mayor tranquilidad.

Mito 5: No conseguiré un seguro porque soy un fumador.

No es cierto. Lo que es cierto es que, como fumador, la prima que pagarás por tu seguro de vida será un poco mayor que la prima de quién no sea fumador. Igualmente ocurre con otras patologías.

Mito 6: Yo soy joven, ¿Qué me puede pasar?

Aunque sea baja la probabilidad no quiere decir que no te pueda sobrevenir un percance. Y por ser joven (y sano) el coste de contratación es muy bajo, así que tendrás que gastar menos dinero para cubrirte.

Mito 7: Es engorroso informarse sobre un seguro de vida.

¡Claro que no! Gracias a Rastreator.com, obtener, comparar coberturas y conocer precios te resultará cómodo, ágil y fácil.


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