Mejorar la eficiencia energética de una vivienda

Las facturas de suministros son algunos de los gastos a los que tiene que enfrentarse una familia en su día a día. La luz, el gas, la calefacción y el agua son, además de servicios básicos, los más utilizados. Cada familia española gasta una media de entre 1,5 y 1,9 euros al día sólo en concepto de electricidad, pero, ¿cómo es posible ahorrar en estas facturas? La respuesta es clara, reduciendo su consumo, y para hacerlo no es necesario pasar frío, estar a oscuras o reutilizar el agua, pequeños cambios de hábitos pueden ayudarte. Pero si realmente deseas que tus facturas disminuyan sin que lo haga tu calidad de vida lo que tienes que hacer es mejorar la eficiencia energética de tu vivienda.

En general, existen 2 maneras de reducir el consumo de energía de tu casa: activa y pasiva. La primera de ellas es el cambio de hábitos para gastar menos calefacción o gastar menos luz, por ejemplo, mientras que el segundo es gracias a la eficiencia energética. En esta guía te contamos cómo lograr un hogar eficiente, tu bolsillo, y el medio ambiente, te lo agradecerán.

Mejorar la eficiencia de la vivienda para ahorrar

Hace más de un año que el gobierno impuso la obligatoriedad de disponer de un certificado energético para poder alquilar o vender una vivienda, pero ¿qué es la eficiencia energética?, ¿para qué te sirve? Un hogar eficiente es aquel que logra reducir el consumo de energía sin disminuir su confort y calidad de vida. Tener un hogar eficiente puede ahorrarnos a los españoles 5.500 millones de euros al año, además de evitar la emisión de 10,5 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Comprar electrodomésticos de bajo consumo, ventanas de aislamiento e instalar termostatos en las habitaciones son algunas de las acciones que puedes llevar a cabo para mejorar la eficiencia de tu hogar.

Una casa que funciona con menos energía

Como decimos, para reducir el consumo energético de tu hogar puedes llevar a cabo un cambio de hábitos, pero también es posible hacerlo mejorando la eficiencia de la propia casa. Y es que consumir la energía de una manera eficiente disminuye significativamente las facturas de luz y gas, con el ahorro económico que eso supone. Sustituir las ventanas, instalar aislamiento, cambiar los electrodomésticos o la calefacción son algunas de las medidas más útiles. Te las contamos:

Renueva tus electrodomésticos

Los electrodomésticos que tienes en casa representan el 13% del consumo eléctrico que realizas, siendo el frigorífico y la televisión algunos de los que más luz gastan. Por eso, cuando vayas a comprar uno o necesites renovar los que tienes fíjate en la clasificación energética que tienen antes de elegir. Al igual que el Certificado de Eficiencia Energética de las viviendas, cada uno de estos aparatos dispone de una etiqueta que te indica su nivel de eficiencia ya que hace referencia a la cantidad de luz, agua o gas que requieren.

Si necesitas un electrodoméstico compra, siempre que puedas, los de la Clase A, que vienen indicados con el color verde y cuantos más “+” tengan mejor. Esa seña quiere decir que consumen menos de la mitad de la media, mientras que los de la G, señalados en rojo, necesitan más del 125% para funcionar, y ese alto consumo se traduce en un mayor gasto. Es decir, entre una lavadora con etiqueta C y una A compra la A, pero entre una A+ y una A+++ adquiere ésta última.

Frigoríficos, congeladores, lavadoras, secadoras, hornos eléctricos… muchos electrodomésticos muestran su etiqueta de eficiencia, y es muy importante que tomes la decisión de compra teniendo esta etiqueta en cuenta porque cada uno de ellos puede ayudarte a ahorrar más de 30 euros al año. Si lo multiplicas por el número de años que va a durarte podrás ver la amortización en el caso de que encuentres diferencia de precios entre varios aparatos con distinta calificación.

Frigorífico

Un frigorífico de clase A+++ puede suponerte un ahorro de unos 670 euros a lo largo de su vida útil respecto a uno de etiqueta A, por lo que imagínate la diferencia con uno de clase C, por ejemplo. En sólo un año gastas 87 euros menos que con uno de clase G.

Lavavajillas

Lavando a mano la vajilla utilizada por 4 personas se consumen unos 80 litros de agua, mientras que un lavavajillas estándar puede hacer un ciclo de lavado con 13 y uno eficiente con tan sólo 6 litros.

Lavadora

Si en lugar de comprar una lavadora de clase B optas por una A+++ ahorrarás 22 euros al año, pero aún así estarías gastando 36 euros menos que con una G.

Secadora y horno

Entre una secadora de clase G y una de clase A la decisión a largo plazo te será sencilla, cada año ahorrarás 38 menos con la última. Lo mismo sucede en el caso del horno, aunque el ahorro es algo inferior, de unos 26 euros al año.

Bombillas eficientes

Además de aprovechar la luz natural siempre que puedas, disponer en tu hogar de bombillas compactas de bajo consumo en lugar de unas estándar puede ayudarte a ahorrar hasta un 80% del consumo energético de iluminación de tu vivienda. Las medidas que tomes para ahorrar en iluminación no contribuyen a lograr una mejor calificación energética, pero sí te permitirá disminuir el gasto sin perder confort.

El descontrol energético en iluminación no sólo viene propiciado por el mal uso de las instalaciones, pero sí puede derivarse de la utilización de aparatos ineficientes. Las lámparas incandescentes son las más baratas, pero también las que más consumo eléctrico realizan, y sólo tienen una vida útil de 1.000 horas. Si sustituyes las bombillas que tienes actualmente por unas de descarga (fluorescentes…) o de bajo consumo verás como la factura de la luz disminuye, pero también tu gasto de adquisición, porque duran, aproximadamente, 10 veces más que las convencionales.

Hogar bien aislado, ahorro asegurado

Una de las mejores maneras de hacer eficiente térmicamente un domicilio es aislándolo. Si en tu casa entra frío en invierno y calor en verano quiere decir que no está aislado térmicamente, por lo que gastarás mucha calefacción en invierno y aire acondicionado en verano.

Reparar fugas o instalar ventanas y puertas aislantes son maneras muy eficaces de evitar la pérdida de energía. En muchos casos es posible hacer reformas en el propio edificio que mejoren la eficiencia energética del conjunto, pero si tu comunidad de vecinos no se muestra dispuesta puedes llevar a cabo acciones de puertas para adentro que te ayudarán a convertir tu hogar en uno mucho más eficiente.

Ventanas y puertas

Para mejorar la eficiencia es necesario limitar las pérdidas energéticas que puedan producirse a través de cualquier apertura de la vivienda, como pueden ser puertas o ventanas. Si tienes en mente cambiar estas últimas busca las que sean más eficientes para aprovechar la energía, aunque sean un poco más caras terminarás ahorrando dinero. Una buena opción es comprar ventanas con vidrios dobles y con una cámara intermedia lo más ancha posible, evitarás la influencia de la temperatura exterior en tu vivienda. En el caso de que no puedas cambiar las ventanas puedes evitar las fugas sellando éstas con silicona o burletes.

Para que la medida sea lo más eficaz posible utiliza aislantes también en las puertas así como en las zonas en las que hay cañerías o cables para evitar corrientes de aire. Ten en cuenta que entre el 25% y el 30% del uso de la calefacción se debe a pérdidas de calor por las ventanas y un 10% a través de las puertas.

Refrigeración del hogar: frío y calor

Calefacción y aire acondicionado

La calefacción y el agua caliente son los servicios que más energía consumen, llegando a representar un 46% en el caso de la calefacción y un 21% en el del agua caliente. Por eso es muy importante que la vivienda esté aislada térmicamente, y también los tramos de tuberías para que no se pierda la energía por el camino. Por las ventanas, paredes y techos se disipa el 80% de la refrigeración, por lo que la eficiencia en refrigeración consiste en reducir la necesidad de energía.

Cuando vayas a adquirir un aparato calefactor estudia cuál va a ser su consumo antes de hacerlo e instala un termostato para poder controlar en todo momento su uso. En el caso del aire acondicionado sucede lo mismo que con la calefacción, y es que si el frio se va de la vivienda será energía desperdiciada. Acondiciona tu casa y compra un equipo de refrigeración eficiente. Una buena opción son los ventiladores de techo, que utilizan menos energía que los aparatos de aire acondicionado.

Menos agua

A la hora de calentar el agua la mayoría de los usuarios opta por calderas de gas o eléctricas, pero la generación de agua caliente por éstas últimas puede ser mucho más costoso para tu bolsillo en relación al uso del gas. Una de las maneras de que este proceso sea más eficiente es instalar una válvula mezcladora en la salida de la caldera, esto hará que obtengas el agua a una temperatura constante, lo que te dará más comodidad y un menor consumo o bien reduciendo la temperatura de la caldera. Además, para disminuir el uso del agua puedes instalar reductores de caudal.

Hábitos eficientes para ahorrar

Más allá de las medidas que puedas tomar en tu domicilio y de las reparaciones y rehabilitaciones que lleves a cabo para mejorar la eficiencia existen hábitos eficientes que te ayudarán a ahorrar. Mantener el termostato en los 21 grados en invierno y a no menos de 25 en verano, cerrar cortinas y ventanas en épocas frías y ventilar lo necesario son acciones que se verán reflejadas directamente en tu factura, entre muchas otras costumbres.

Un hogar eficiente para ahorrar y ganar

Que tu hogar sea eficiente, energéticamente hablando, quiere decir que no necesitas un gran consumo de energía para satisfacer tu demanda y garantizar un funcionamiento y ocupación normal en la vivienda. La energía consumida en calefacción, refrigeración y producción de agua depende directamente de tu vivienda, por lo que si quieres que tu hogar sea eficiente y te ayude a ahorrar necesitarás adecuarla.

Disponer de una vivienda eficiente te permitirá reducir el gasto mensual de tus facturas además de contribuir a la conservación del medio ambiente. Si tienes en cuenta estas medidas y te comprometes con hábitos de vida que disminuyan el consumo de energía ahorrarás. Recuerda que el certificado energético es obligatorio si quieres alquilar o vender tu casa, y todas estas medidas te ayudarán a obtener una mejor calificación. Además, si cuentas con una tarifa energética acorde a tus necesidades el nivel de ahorro obtenido puede ser aún mayor. Contrata la tarifa que te conviene en unos minutos, acondiciona tu domicilio y pierde el miedo a las facturas.


COMPARAR TARIFAS DE ENERGÍA

Eva GonzálezRastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Tarifas de Energía