Guía para entender las tarifas por horas

Julio 2015

El recibo de la luz ha vuelto a cambiar para adecuarse a la nueva regulación. Desde el pasado 1 de julio, muchos clientes pagan distinto precio por el consumo eléctrico dependiendo de la hora del día en que se realice. Este nuevo cambio en la tarifa de luz viene de la mano de la aparición de los contadores inteligentes, aunque su uso todavía está lejos de ser común en la mayor parte de los hogares españoles.

Interpretar la factura de la luz cada vez es más difícil, ya que está compuesta de varios conceptos, algunos de los cuales no hacen más que cambiar. Para que no te pierdas, Rastreator ha elaborado esta guía, para que sepas cómo ahorrar utilizando las nuevas tarifas de electricidad por horas.

El contrato eléctrico

Hay varios tipos de contrato eléctrico y este último cambio no afecta a todos. Las tarifas por horas sólo afectan a los consumidores que tengan una tarifa de Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), el nombre con el que se conoce ahora a los antiguos usuarios de la Tarifa de Último Recurso (TUR). El resto, los que hayan suscrito un contrato con cualquier otro operador del mercado libre, no se verá afectado, ya que se le mantendrán las tarifas que hubiera acordado en el momento de la firma.

No obstante, es probable que seas uno de los que va a ver cambiar su factura. Y es que la gran mayoría de los consumidores siguen acogidos a las tarifas reguladas. 17 millones de ellos han decidido no pasarse, al menos de momento, al mercado libre.

En cualquier caso, la variación por horas solo afecta a una parte del recibo de la luz. Antes de calcular cuándo tienes que poner la lavadora o el lavavajillas para ahorrar, es importante entender hasta qué punto puede ayudarte a ahorrar hacerlo. Por eso tienes que tener claro cuáles son las partes del recibo de la luz.

El término de potencia

Es un coste fijo que se corresponde con la potencia eléctrica que haya contratado el usuario para abastecer su hogar o su negocio. Se establece multiplicando los kW contratados por el número de días y por el coste diario del peaje de acceso, una cantidad establecida por el Gobierno.

Este coste no se va a ver alterado con la aparición de las tarifas por horas. Es fijo y permanece estable mientras el Gobierno no cambie los precios ni el abonado modifique el término de potencia que ha contratado.

El variable de consumo

El variable de consumo sí que cambia con la nueva regulación. En esta parte del recibo es en la que se establece la cantidad de energía que ha consumido el usuario y el coste que tiene ésta. Precisamente esto, el precio que tiene el kW/hora consumido en cada momento, es lo que cambia con las nuevas tarifas por horas. Esta parte de la factura de la luz supone aproximadamente el 37% del coste total del recibo.

Los Impuestos y el alquiler de equipos

En esta tercera parte de la factura, el consumidor paga el Impuesto sobre la Electricidad y el IVA, que suponen un porcentaje establecido del total de la factura. También hay que hacer frente al coste del alquiler de los equipos de medida (contadores), en caso de que no sean propiedad del consumidor. Este coste tampoco cambia con las nuevas tarifas.

El coste por horas

El cambio, por tanto, sólo te afecta si tienes contratada una determinada tarifa (PVPC), y sobre ella, sólo a una tercera parte del total de la factura (el variable de consumo). Además, dentro de la PVPC, hay dos tipos distintos de facturación, la general y la de discriminación horaria, así que el cambio puede afectarte de manera distinta dependiendo de cuál tengas contratada.

La tarifa de discriminación horaria

Ésta es la tarifa más contratada por los usuarios, y se conoce popularmente como tarifa nocturna. En ella hay una gran diferencia en el precio que se paga dependiendo de la hora del día, dividiéndose en 2 grandes franjas: la que abarca la mayor parte de la tarde (entre las 14 y las 23h) y la “nocturna”, que también incluye la mañana (23.30 a 13.30h). Por la noche y la mañana la electricidad es mucho más barata, en torno a los 0,075 euros el kW/hora, mientras que por la tarde sale más cara, a aproximadamente 0,15 € el kW/hora.

La tarifa general

Esta modalidad es la opción minoritaria. En ella, el precio permanece más estable a lo largo de todo el día, pero en un valor cercano al momento más caro de la de discriminación horaria, en torno a los 0,125 euros el kW/hora. Por eso, este plan sólo interesa a los que prácticamente sólo consumen electricidad por la tarde.

La variación por horas

Pero la novedad es que los precios citados no son fijos, sino que cambian cada día. El coste del kW/hora no es exactamente el mismo a las 3 de la madrugada que a las 11 de la mañana. En ninguna de las 2 tarifas permanece estable, sino que cambia ligeramente hora tras hora.

No obstante, la horquilla de precios en la que se mueve es muy pequeña. La mayor diferencia posible es de apenas 0,02 kW/hora. Además, teniendo en cuenta que esto sólo afecta al 37% del recibo de la luz, la diferencia es realmente pequeña.

El precio

El precio por cada hora lo establece Red Eléctrica de España, la sociedad responsable de operación del sistema eléctrico del Estado. La fluctuación depende básicamente de 2 factores: la capacidad de generación energética del sistema en ese momento y la demanda total de energía.

La medición: contadores inteligentes

Para medir el consumo hora a hora que hace cada usuario conectado a la red, el contador tradicional no es efectivo, ya que solo es capaz de registrar el consumo total que realiza. Por eso, los propietarios de la mayor parte de los aparatos de medición, las empresas energéticas, están empezando a sustituirlos por los denominados contadores inteligentes.

Estos aparatos miden en tiempo real el consumo que está llevando a cabo el abonado y lo registra para que la compañía pueda tarificarlo al precio que corresponde en ese momento. Además, están conectados a la compañía eléctrica de forma remota, por lo que ya no será necesario que un empleado de la compañía se acerque a cada portal para leerlos.

Los perfiles de consumo

No obstante, hay 17 millones de abonados que se ven afectados por esta modificación y muy pocos de ellos tienen instalado un contador inteligente. Por eso, las compañías eléctricas han tenido que buscar una forma de facturar el consumo variable por horas antes de conocer efectivamente el gasto que hace cada usuario.

Para eso, han establecido una serie de perfiles de consumo, dependiendo de varios factores como la edad, la ocupación o el lugar de residencia de cada abonado. De esta manera, a cada usuario se le asigna uno de ellos y se le factura como tal, a la espera de que se le instale un contador inteligente.

Ahorrar en la factura de la luz

Con las nuevas tarifas por horas, los usuarios pueden consultar cada día a qué horas va a ser más barata la electricidad al día siguiente y, por tanto, planificar su consumo para que resulte más eficiente. No obstante, antes de esperar para poner la lavadora a una u otra hora, conviene hacer los cálculos para ver si realmente merece la pena. Y es que estamos hablando de diferencias de precio muy pequeñas, de apenas unos pocos céntimos de euro.

Sin embargo, sí que puedes ahorrar mucho en la factura de la luz vigilando otros términos: especialmente el consumo total y la potencia contratada. Gastar menos luz, bien sea evitando consumos innecesarios o utilizando aparatos más eficientes sí que se nota mucho en la factura. Además, elegir un término de potencia adecuado a tu casa o negocio, sin solicitar más de lo que necesitas, puede hacer que pagues mucho menos en la factura.

Además, si decides salir de los precios regulados por el Gobierno y pasarte al mercado libre, hay muchas ofertas de distintas comercializadoras que pueden resultarte interesantes. Y para conocerlas, nada mejor que utilizar el comparador de tarifas de energía de Rastreator, con el que se puede encontrar la que mejor se adapta a tu tipo de consumo.


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Javier BarrosoRastreator.com


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