El Internet de las cosas

Febrero de 2015

“Internet de las cosas” es una de las expresiones de moda cuando se habla de tecnología. Y no es sólo que suene bien, sino que promete cosas muy interesantes. Se refieren a ella como el internet del futuro, en el que las máquinas serán más inteligentes y harán la vida de las personas más agradable, sencilla y segura. Pero no es sólo una visión de futuro. En muchos aspectos, el internet de las cosas ya está aquí desde hace tiempo. Las máquinas recogen información por si solas y ofrecen servicios basados en ella. Hacen cosas por las personas, pero la mayor parte de todo esto está por llegar.

¿Qué es el internet de las cosas?

El internet de las cosas es un concepto algo abstracto, que se refiere a la capacidad que tienen ciertos objetos de conectarse a la red sin necesidad de intervención del ser humano. Esto puede suponer una auténtica revolución en el mundo tal y cómo se conoce ahora mismo, similar a la que supuso la aparición de internet. Y es que, hasta ahora, casi todas las máquinas que generan información y se conectan a la red lo hacen de la mano de un humano. Son las personas las que están conectadas e intercambian información. En el internet de las cosas, serán máquinas autónomas las que recopilen datos, generen información y la compartan con otras máquinas a través de la red.

El internet de las cosas ahora

Por muy abstracto que suene, el internet de las cosas ya ha llegado. Si bien existen multitud de aplicaciones ya en funcionamiento, la parte más visible hasta ahora es la domótica. Muchos hogares ya incorporan multitud de sensores y máquinas conectadas a la red a las que es posible acceder de forma remota. Sensores de luz y temperatura pueden evaluar el estado de un hogar y variar la apertura de las persianas o activar la calefacción o el aire acondicionado de forma automática. Son algunos de los sistemas basados en el internet de las cosas que ya existen en la actualidad. Otro campo dónde ha empezado a utilizarse este concepto es en el de la agricultura. Sensores ubicados en la tierra, junto a las plantas, avisan de manera remota al agricultor cuando el cultivo necesita riego u otro tipo de cuidado, que se puede realizar manualmente o de manera automatizada.

El internet de las cosas en el futuro

Aunque en la actualidad ya se puedan ver algunas muestras del internet de las cosas, el grueso de las innovaciones que traerá está todavía por llegar. La implantación a gran escala de los sistemas de big data será el principio de esta nueva etapa de la red. La combinación de ambas tecnologías permite imaginar escenarios muy interesantes de aquí a unos años:

Carreteras inteligentes

Uno de los ejemplos del internet de las cosas que más pueden cambiar el paisaje serán las carreteras inteligentes. Con sensores en los márgenes de las vías, que se comunican con los ordenadores de los coches, se evitarían salidas del carril, alcances y otros problemas de las carreteras.

Gestión de stocks

Con una etiqueta inteligente en cada producto que se vende, la falta de existencias nunca sería un problema. Los almacenes y los comerciantes podrán saber en tiempo real cuales son las existencias de cada producto en un establecimiento y gestionar el pedido de manera automática para que nunca falte de nada en cada comercio.

Wearables

La ropa y los complementos inteligentes están empezando a llegar a los consumidores, pero casi todo su potencial está aún por desarrollar. La vestimenta podría convertirse en el conector entre el cuerpo y la máquina, con sensores que registraran el ritmo cardiaco, la actividad física o la presión arterial. Los médicos podrían tener acceso remoto a nuestros datos y los sistemas de tratamiento de datos podrían detectar amenazas para la salud.

Y mucho más

Cepillos de dientes que detectan caries y piden cita con el dentista, neveras que saben cuando se acaba la leche y piden más al supermercado o casas que se limpian y calientan solas a tiempo de que lleguen los dueños. Son sólo algunos ejemplos de lo que el internet de las cosas podrá hacer por las personas en los próximos años, si las predicciones de las grandes casas de tecnología acaban cumpliéndose.

Los impedimentos

Pero todavía quedan muchas cosas por hacer antes de llegar a este mundo. Aunque salvables, hay grandes escollos que superar antes de poder utilizar todos estos sistemas. Uno de los problemas es el abaratamiento de los costes y la eficiencia energética. Todos esos sensores y etiquetas inteligentes ubicados en el suelo, en la ropa o en las casas necesitan alimentación eléctrica y una manera de conectarse a la red. Esto supone un gran reto tecnológico para permitir que estas máquinas realicen su trabajo y lo comuniquen utilizando la menor cantidad de energía posible. Además, muchas de las tecnologías de la información necesarias para gestionar todos esos datos están todavía en pañales.

La era del big data acaba de comenzar y todavía no es posible hacer muchas cosas, aunque las soluciones están cerca. Pero el mayor obstáculo a estas tecnologías puede ser el rechazo de las personas. Según una encuesta realizada por la empresa de investigación de mercados Forrester Research, el 53% de los consumidores estadounidenses no tienen ningún interés en controlar sus electrodomésticos a través del móvil.

La reticencia viene, en parte, motivada por el desconocimiento, pero también por una legítima preocupación: la privacidad. Y es que, en un mundo con tal cantidad de datos, la intimidad del usuario es cada vez más difícil de mantener. Los datos que se recogen en principio son anónimos pero saber que tanta información personal está en internet inquieta a los potenciales usuarios de estas tecnologías.

Conexión a internet

La conexión a Internet es la clave de todos estos dispositivos. Sin conexiones de banda ancha rápidas no es posible que existan todos estos servicios y una buena parte de ellos tienen que funcionar en el hogar. Por eso, en el futuro, contar con una conexión a internet en el domicilio no sólo será tan necesario como hoy, sino que puede ser que incluso más. Actualmente ya existe una gran variedad de ofertas para contar con internet en casa. Para elegir la que más se adapta a las necesidades de cada hogar lo mejor es comparar entre las diferentes opciones que ofrecen las compañías telefónicas. Con un comparador como Rastreator se puede encontrar la conexión que más conviene a cada cliente de una manera sencilla y muy rápida.

Javier BarrosoRastreator.com


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