Internet of things

  • Es la interconexión digital entre objetos cotidianos e Internet sin la necesidad de que haya intervención de seres humanos en el proceso
  • Desarrollando proyectos de ‘smart cities’, la ciudades podrían ser más eficientes y sostenibles. Por ejemplo, podrían instalar sistemas con los que mejorar el tráfico y ayudar así al control ambiental

Internet of things (IoT) o, traducido al español, Internet de las cosas, es un concepto muy utilizado ultimamente. De repente, el término se ha hecho muy popular, pero ¿qué es? ¿Para qué sirve? ¿Es útil en el día a día? Lo cierto es que esta definición recoge una serie de tecnologías y avances a nivel digital que dan forma a una de las grandes revoluciones de los últimos años. Además, son muchas las compañías que están trabajando en cómo adaptarlo a las necesidades de sus clientes, para que ambos puedan beneficiarse de este nuevo mercado que se está abriendo.

A nivel de telecomunicaciones en España, por ejemplo, Vodafone, Orange y Yoigo han sido los primeros operadores de telefonía en crear un producto y lanzarlo de forma comercial, pero el resto de competidores no van a tardar mucho en replicar su estrategia. Aunque los procesos sean diferentes, y algunas compañías como Telefónica aún no lo vean muy claro, solo es cuestión de tiempo que vayan naciendo servicios derivados del Internet de las cosas.

¿Qué es Internet of Things?

Para saber de qué se está hablando cuando se hace referencia al Internet de las cosas, lo primero y más importante es tener claro el concepto. Se trata de la interconexión digital entre objetos cotidianos e Internet sin la necesidad de que haya intervención de seres humanos en el proceso. De ahí su nombre. No se trata de personas, sino de vincular cosas u objetos.

El término fue utilizado de forma pública por primera vez en el año 2009 por Kevin Asthon, profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). No obstante, el propio Asthon ha comentado en varias ocasiones que se trata de de una expresión bastante común en los círculos internos del MIT desde 1999. Hasta hoy su uso ha crecido de forma exponencial y, además, ya se están implementando sus aplicaciones en el día a día de los ciudadanos.

La conexión entre objetos y la idea de que estos fueran inteligentes ya fue investigada a finales del siglo de XIX por Nikola Tesla y a principios del XX por Alan Turing. De hecho, el primero de ellos llegó a afirmar: “Cuando lo inalámbrico esté perfectamente desarrollado, el planeta entero se convertirá en un gran cerebro, que de hecho ya lo es, con todas las cosas siendo partículas de un todo real y rítmico… y los instrumentos que usaremos para ellos serán increíblemente sencillos comparados con nuestros teléfonos actuales. Un hombre podrá llevar uno en su bolsillo”.

Sin embargo, no fue hasta la década de los 70 cuando se empezó a avanzar en la rapidez de las redes de comunicación. Aún así hubo que esperar hasta que llegara Internet en 1990 para empezar a dotar de una forma real a lo que hoy conocemos como el Internet de las cosas.

¿Realmente es tan útil?

Aunque todavía se están dando los primeros pasos en el avance del uso común del Internet de las cosas, lo cierto es que en un futuro no muy lejano se prevé que sea una tecnología integrada perfectamente en el día a día de los ciudadanos. Así, en unos años, se podría estar conviviendo con los siguientes efectos prácticos:

  • Infraestructuras urbanas: desarrollando proyectos de ‘smart cities’, las ciudades podrían ser más eficientes y sostenibles. Por ejemplo, sería posible instalar sistemas con los que mejorar el tráfico y ayudar así al mejorar el medio ambiente.
  • Control ambiental: con esta tecnología se permite, por ejemplo, conocer los fenómenos meteorológicos que se van a producir. De esta forma, se pueden predecir catástrofes como terremotos o tsunamis.

No obstante, en la actualidad los usuarios ya conviven con más de una aplicación práctica del Internet de las cosas:

  • Productos de salud y estado físico: los ‘smartwatch’ y las pulseras de actividad forman parte del día a día. Con estos dispositivos se pueden monitorizar sin esfuerzo todos los datos referentes a la salud del usuario como, por ejemplo, el ritmo cardiaco, el ejercicio realizado, la cantidad de calorías quemadas o la calidad de sueño.
  • Hogares inteligentes: Es posible controlar con el móvil algunos electrodomésticos tales como la nevera, el horno e incluso el usuario puede encender la calefacción o las bombillas desde el propio dispositivo.
  • Dispositivos de seguridad: son muchos los sistemas que ya están implementados y totalmente integrados como, por ejemplo, las cámaras de videovigilancia de bebés, los detectores de humos o la alarma de una caja fuerte.

Integración en el día a día

Actualmente, los grandes operadores de telefonía españoles están empezando a lanzar productos para el día a día basados en el Internet de las cosas. Se trata de algo muy novedoso, que aunque está dando sus primeros pasos, es cuestión de tiempo que su uso se empiece a normalizar y a convertir en algo común.

V by Vodafone

Con V by Vodafone el usuario podrá conectar varios objetos al smartphone. El primer lanzamiento ha sido de cuatro dispositivos con V-Sim, que se vincularán al teléfono móvil y ofrecerán todo tipo de datos relacionados con su funcionamiento, localización y optimización a la hora de utilizarlo.

  • V-Auto: ofrece al usuario la posibilidad de transformar su vehículo en un coche inteligente, ayudándole a tenerlo siempre localizado y a conducir de la forma más segura.
  • V-Pet: basta con colocar el dispositivo en el collar de la mascota y el dueño la tendrá siempre localizada. Además obtendrá en tiempo real consejos para el bienestar de su mejor amigo.
  • V-Camera: se trata de una cámara que el usuario podrá situar en cualquier parte para poder vigilar aquello que le interesa. Resiste todo tipo de condiciones climatológicas y permite almacenar las grabaciones durante siete días en la nube.
  • V-Bag: es un dispositivo diseñado para estar puesto en la maleta, de forma que el usuario pueda saber en todo momento dónde se encuentra su equipaje.

Orange Smart Security

La compañía francesa se estrena en el Internet de las cosas con un producto relacionado con la seguridad de hogar que consta de un sistema muy parecido al de las alarmas convencionales, pero completamente vinculado al smartphone. Así, el cliente puede conectar y desconectar desde cualquier lugar, ver la actividad del sistema, visualizar y guardar imágenes de su casa, y configurar avisos, entre otras cosas.

Yoigo Kids watch Pingonaut

La propuesta de Yoigo es un reloj infantil con GPS incorporado para tener localizados a los más pequeños de la casa en todo momento. El aparato, que incorpora una tarjeta SIM, proporciona conexión directa con quien lo lleva puesto, por lo que no solo está indicado para niños, sino también para personas mayores. Además, el dispositivo puede recibir y realizar llamadas, así como enviar mensajes de voz.

Encontrar el producto adecuado

Aunque en la actualidad la oferta no es muy amplia, habrá que esperar para encontrar más productos y precios más competitivos. No obstante, se trata de un mercado que crece a gran velocidad por lo que seguramente no hará falta que pase mucho tiempo.

Febrero 2018


COMPARAR TARIFAS DE INTERNET Y MÓVIL