¿Por qué hay que resintonizar de nuevo la televisión?

Noviembre de 2014

  • Antes del 31 de diciembre hay que resintonizar las televisiones y ajustar algunas antenas receptoras.
  • El cambio sirve para liberar frecuencias de radio destinadas a la telefonía 4G.
  • El coste será asumido por los usuarios aunque existen subvenciones parciales.
  • Desde el 26 de octubre, y antes del 31 de diciembre de 2014, los españoles tendrán que resintonizar de nuevo su televisión y la mayor parte de ellos, además, tendrán que ajustar su antena, si quieren seguir viendo los canales habituales de la Televisión Digital Terrestre (TDT).

    No es la primera vez que se reorganizan las frecuencias en las que se trasmiten los canales, lo que obliga a los usuarios a tener que reorientar sus antenas o programar sus televisiones. El problema es que hay muchas cosas que necesitan las ondas de radio para funcionar y es difícil que haya espacio para todas sin interferencias ni problemas.

    El espectro electromagnético

    La TDT se desplaza de frecuencia para dejar paso a otro servicio, la telefonía móvil 4G . La conexión a internet en los móviles es un negocio en alza y necesita un espacio unificado para trasmitir sus datos. Pero el espectro electromagnético está completamente copado. Junto a la televisión, en la banda de los 780 Mhz, no sólo va a funcionar la telefonía 4G, sino también las aplicaciones ICM (Industriales, Científicas y Médicas). En el otro lado, además de la telefonía, encontramos las bandas asignadas a, por ejemplo, las tarjetas RFID, que trasmiten información en logística de producto.

    Son sólo algunas de las decenas de servicios que funcionan mediante ondas de radio, y que incluyen cosas tan dispares como balizas de ferrocarriles, mandos a distancia, radioaficionados, comunicaciones oficiales, militares o aeronáuticas, radares, GPS, y muchas más.

    Los canales de televisión tienen, por tanto, que encajarse en un espacio cada vez más reducido y copado por otros servicios. El problema viene de lejos y se ha ido complicando con los años debido a la concesión de multitud de licencias de televisión y por la necesidad de ir moviendo las frecuencias de sitio. Este último movimiento comenzó en mayo, cuando se apagaron algunos canales de TDT.

    El espectro electromagnético es, como hemos visto, limitado y son muchos los servicios que tienen que funcionar a la vez. Además, cada banda de frecuencias es más adecuada para uno u otro y las necesidades van cambiando con los años y a veces hay que reorganizar las frecuencias. Un problema complejo que acaba creando trastornos a los usuarios.

    El 4G

    El 4G, el servicio de internet de banda ancha en el móvil, funciona en diferentes frecuencias de radio dependiendo del país. En general, cuanto más bajas sean las frecuencias, mayor será la propagación y con más calidad con respecto a la distancia. A cambio, cuanto mayor sea la frecuencia, se puede conseguir más velocidad de trasmisión de datos. Esto hace que las frecuencias altas sean mejores para las grandes ciudades, en las que muchos terminales acceden a la red en poco espacio. Sin embargo, utilizar las frecuencias más bajas propicia que el 4G pueda llegar a los pueblos más pequeños, lejos de los grandes centros urbanos.

    La banda de los 800 Mhz

    El 4G puede, por tanto, ayudar a reducir la brecha digital, esa desigualdad en el acceso a internet entre los habitantes de las ciudades y los del medio rural. Allí donde no llegan las conexiones tradicionales, podría servir como conexión principal, siempre que esté en la banda de frecuencia baja, la de los 800 Mhz, por ejemplo.

    Además, una frecuencia baja también aporta algunas ventajas en la ciudad. La señal penetra mejor en los edificios en comparación con la de frecuencias más altas y también aporta más velocidad cuando el usuario se está moviendo rápidamente, como, por ejemplo, cuando está dentro de un coche o tren.

    La banda de los 800 Mhz es, por tanto, la mejor elección para implementar el servicio de 4G, así que la Comisión Europea y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) pidieron a los países miembros que liberaran este espacio para los operadores de telefonía. Pero cuando se aprobó esa petición, en 2009, en España se acababan de asignar esas mismas frecuencias a la TDT.

    La Televisión Digital Terrestre

    La TDT es capaz de poner en antena 6 canales en el mismo espectro electromagnético que antes ocupaba uno solo. Por eso, desde que existe en España se han multiplicado los canales de televisión y sus licencias correspondientes. España está en proceso de adaptación a la televisión Digital desde 1999, aunque fue en 2005 cuando comenzaron a llegar los nuevos canales al público.

    Asignación de los canales

    La asignación de las diferentes frecuencias es competencia del Gobierno y las cadenas de televisión tienen que pagar por el derecho a utilizarlas. Por eso, se han llevado a cabo varias subastas para dar a cada solicitante el espacio que solicitan.

    Cuando la UIT y la Comisión Europea pidieron a España (y al resto de países de la UE) que liberaran las bandas de frecuencias entre los 790 y los 862 Mhz para poder desplegar las redes de telefonía 4G se encontraron con que éstas acababan de ser ocupadas por la televisión digital.

    Pero a pesar de que el espectro que se necesitaba estaba parcialmente ocupado, había sitio libre en las inmediaciones. Y es que, aunque se habían multiplicado los canales, la eficiencia de las nuevas señales de televisión digital había conseguido que mucho del espacio que antes estaba ocupado por la emisión analógica quedara libre. Esto es lo que se llamó dividendo digital.

    La transición

    Así que había quedado espacio libre en los alrededores y había que hacer sitio a la telefonía de última generación, por lo que no ha quedado más remedio que mover algunos canales de televisión. Se fijó como objetivo el 1 de enero de 2015 para que el espectro entre los 790 y 862 Mhz estuviera libre y pudiera empezar a utilizarse para el 4G.

    Así que, desde el 26 de octubre, los canales de televisión empiezan a emitir en la nueva frecuencia que se les ha asignado. Pero no dejan de emitir en la vieja, hasta el 31 de diciembre lo harán por las 2 simultáneamente para que los usuarios tengan tiempo de pasar de una a otra. Eso sí, a partir del 1 de enero de 2015, los televidentes que no hayan hecho los cambios necesarios en sus aparatos dejarán de ver algunos canales de televisión.

    Resintonizar la televisión

    Por eso, ahora los usuarios tienen que resintonizar sus televisores y, a veces, reprogramar las antenas. El proceso a seguir depende del tipo de instalación con la que se cuente. El 100% de los usuarios de la TDT tendrán que volver a configurar su televisión, pero dependiendo del tipo de antena de la que dispongan puede que tengan que llevar a cabo más operaciones o quizás baste con eso.

    Amplificadores de banda ancha

    Este tipo de instalaciones son las que se suelen encontrar en las viviendas unifamiliares y en algunas comunidades de vecinos muy pequeñas. Son los usuarios que sólo tendrán que volver a buscar los canales en su televisión.

    Centralitas programables y amplificadores monocanal

    Los propietarios de estas instalaciones, las más habituales en los edificios de vecinos, se verán en la obligación de llamar a un antenista para, en su caso, reprogramar la centralita o adaptar el amplificador. No hay un precio fijado para este proceso y será el técnico el que ofrecerá una cuantía a cada cliente. El Gobierno recomienda comparar varias ofertas antes de decantarse por una. Sí que se ha calculado un precio medio por vivienda, que será de unos 20 euros. No obstante, es orientativo y su cuantía final dependerá del cliente y el antenista.

    Subvenciones

    A pesar de que el coste de la reprogramación será asumido por los usuarios, el Gobierno ha comprometido una partida para subvencionar, al menos en parte, este gasto. Las ayudas tendrán que solicitarlas las comunidades de vecinos y oscilarán entre los 100 y los 500 euros dependiendo del tipo de instalación.

    Las interferencias

    Pero los problemas no se acaban ahí. Hasta ahora las emisiones de televisión y la telefonía han estado separadas por una buena distancia en el espacio electromagnético, pero ahora las señales pasan a ser contiguas.

    El hecho de que las frecuencias de telefonía 4G queden tan cerca de las de TDT acarrea algún problema accesorio. Y es que la mayor parte de las antenas de televisión están preparadas para captar toda la banda de frecuencias UHF, que abarca desde 470-862 Mhz.

    Esto significa que las antenas de televisión van a captar la señal de telefonía, que estará entre los 790 y los 862 Mhz, y ésta puede provocar interferencias en la señal de televisión, o afectaciones, como se denominan en el sector. Para evitarlo hay que instalar filtros, tanto en la antena como en el domicilio.

    El de la antena evitaría que captara los datos que no necesita y que éstos interfirieran en la señal. El del domicilio elimina las interferencias que provocarían los propios aparatos que funcionan con el 4G, principalmente los teléfonos móviles. No obstante, dependiendo de la distancia a la que está la torre de telefonía más cercana a casa y de las características de cada antena, es posible que, finalmente, estas interferencias no se produzcan.

    En cualquier caso para poder acceder a la telefonía 4G, primero hay que hacerse con un terminal compatible y con una tarifa de datos adecuada, y para conseguir ambas cosas al mejor precio nada mejor que utilizar el comparador de tarifas de móvil y el buscador de móviles libres de Rastreator.com


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    Javier BarrosoRastreator.com