El mejor precio de Internet: las tarifas más baratas

conseguir-internet-barato-rastreator-comLa conexión a Internet es un derecho básico para cualquier persona. Al menos, así lo entiende la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que desde 2011 lo cuenta como uno de los derechos humanos recogidos en su declaración.

Sin embargo, esta carta no deja de ser una declaración de intenciones, ya que el coste de un acceso a Internet sigue siendo una importante barrera de entrada para muchos usuarios. El precio es el principal factor que hace decantarse a los españoles por un tipo de acceso u otro, según los datos del III Estudio de Comparación Online hacia el Ahorro Inteligente que llevó a cabo Rastreator.com, por encima de los paquetes combinados, la velocidad de la conexión o la calidad del servicio.

Conseguir el mejor precio para la conexión a Internet implica conocer 2 factores importantes: las necesidades reales que tengas a la hora de contratar una línea y las opciones disponibles para esa necesidad.

Solo  conociendo bien ambos aspectos es posible que encuentres el precio más bajo posible sin tener problemas después. Y es que uno de los errores más habituales entre los consumidores de telecomunicaciones es contratar cosas que no necesitas por no calcular bien lo que te va a hacer falta.

El precio es el principal factor para decantarse por una conexión u otra

Tus necesidades de Internet

Para encontrar la conexión más barata, primero tienes que tener claro tus necesidades. El uso que hagas habitualmente de Internet es la clave para elegir entre unas u otras opciones.

Si utilizas servicios de streaming de vídeo o audio de manera habitual, una de tus prioridades debe de ser la estabilidad de la línea, ya que pequeñas caídas o cortes pueden hacer que las retrasmisiones en directo funcionen deficientemente.

En estos casos, por ejemplo, las conexiones de fibra óptica son más estables que el resto, por lo que pueden ser la solución que necesitan los usuarios habituales de estos servicios. Pueden ser más caras que las otras, pero la estabilidad y la velocidad pueden llegar a compensar el gasto.

La fibra es la mejor opción para los que buscan estabilidad

Y es que no son la opción más económica. La fibra óptica es más cara que sus alternativas, el ADSL y la conexión de Internet en el móvil. A cambio, estas opciones ofrecen algunos inconvenientes.

Con el ADSL la velocidad no pasará nunca de los 30 Mbps, pero lo más probable es que en realidad no esté ni cerca de esta cifra. Dependido de la calidad de tu conexión de cobre, así como de la distancia a la que esté tu casa de la central telefónica, la velocidad será mayor o menor. Además, la línea no es tan estable como con la fibra y es más propensa a los micro cortes.

A su favor hay que decir que es más barata, y que resulta suficiente para el uso que hace de  Internet una muy buena parte de los usuarios, aquellos que se limitan a navegar por páginas web, ver algunos vídeos, descargar archivos de vez en cuando y consultar las redes sociales. Además, es una opción que puede ser contratada por la mayor parte de los españoles, mientras que muchos, especialmente los que viven en localidades pequeñas, aún no tienen acceso a la fibra óptica.

Alternativas más baratas

Pero además de estas 2 opciones, algunos usuarios han empezado a renunciar a la conexión doméstica para quedarse sólo con la del móvil. Al fin y al cabo, el 79% de los usuarios acceden a Internet a través del smartphone, el dispositivo más utilizado, por delante del PC (67%) y de la tablet (36%), según datos del Estudio del Uso de Internet en España elaborado por la Asociación para la Investigación de los Medios de Comunicación.

No sólo se trata de utilizar Internet en el teléfono móvil, sino que éste puede compartir la conexión con otros dispositivos como un PC o una tableta. Así, pagando sólo la conexión de datos del móvil podrías utilizar la conexión en casa.

Con la conexión del móvil, algunos usuarios pueden ahorrarse la línea doméstica

Por supuesto, esto tiene importantes inconvenientes. El más evidente son los límites de descarga. Y es que a diferencia de las conexiones domésticas por ADSL o fibra óptica, las conexiones móviles sólo permiten descargar un número máximo de archivos, que depende de la tarifa contratada, pero que suele ser bajo para el consumo que se hace en un ordenador.

Además, no siempre se cuenta con una buena cobertura de móvil, especialmente dentro de los edificios, donde se puede ver afectada por el tipo de construcción o distribución del inmueble. Por si fuera poco, la estabilidad de la red tampoco es comparable a la que puedes encontrar en una línea de fibra óptica, por lo que es posible que experimentes problemas similares a los del ADSL en este sentido.

No obstante, los operadores son conscientes del potencial de las redes móviles también para los clientes domésticos. Por eso, algunos han lanzado al mercado soluciones de Internet doméstico que funcionan a través de un router 4G.

Cuentan con unos límites de descarga más generosos que los de las líneas de móvil y resultan baratos, al nivel de los de ADSL más económicos, ya que no requieren ningún tipo de instalación. Una de sus ventajas fundamentales es que, evidentemente, se pueden mover de lugar, resultando ideales en el caso de que, por ejemplo, se cuente con una segunda residencia.

El Precio de Internet más barato

Una vez que hayas escogido el tipo de conexión que más te interesa, es el momento de buscar la oferta más adecuada. Dentro de cada una de las alternativas existe una variada oferta por parte de las compañías. Dependiendo del lugar en el que esté tu residencia se podrá acceder a más o menos servicios, ya que algunos como la fibra óptica o las redes de telefonía inalámbrica no están presentes en todo el territorio.

Además, algunas compañías, especialmente del norte de España, solo ofrecen cobertura en algunas Comunidades Autónomas, y otras en regiones todavía más reducidas. Por desgracia, es posible que no puedas acceder a algunas ofertas.

Las ofertas, permanencias y costes ocultos

Pero en las que sí te permitan contratar tienes que estar muy vigilante a algunos de los costes. Casi todas las operadoras suelen tener un precio promocional para los primeros meses, que se puede incrementar notablemente posteriormente. Al contratar hay que tener muy claro cuál va a ser el precio que se va a pagar terminada la promoción, porque puede que, a pesar de que el precio promocional sea muy atractivo, con el tiempo puede ser más interesante otra oferta. Aceptar muchas de estas promociones implicar cargar con una permanencia obligatoria, una mala opción para mucho usuarios ya que en ese tiempo pueden encontrar

Además, muchos operadores también cobran por la instalación de la línea, por cuota de alta o por el router necesario. Estos costes no siempre están presentes en las ofertas que se muestran, por lo que también hay que preguntar siempre por ellos.

La cuota de línea

Otro clásico de los gastos inesperados es la cuota de línea. Muchos operadores promocionan uno u otro producto, de telefonía o de Internet, sin incluir la cuota de línea, un coste fijo que difícilmente se puede esquivar. Suele rondar los 18 o 20 euros al mes que se le abonan al propietario de la red, generalmente Telefónica, y hay que sumarlo a lo que cueste en el caso de que no lo haya hecho ya el operador.

Comparar tarifas de Internet

En cada una de las modalidades de conexión hay una gran cantidad de opciones ofrecidas por los operadores. Para elegir la más adecuada hay que comparar entre las distintas opciones disponibles. Con el comparador de Telefonía e Internet de Rastreator.com este proceso es rápido y sencillo.

Mayo 2016


COMPARAR TARIFAS DE INTERNET Y MÓVIL

Javier BarrosoRastreator.com


Seguro que te interesa...