Elegir tarifa de datos

Marzo de 2015 El teléfono es ya más un punto de acceso a la red que un aparato para hacer llamadas de voz. Y es que no sólo se ven vídeos, fotos o webs, sino que incluso buena parte de la comunicación entre personas se ha desplazado a la mensajería instantánea o a las redes sociales. Por eso, el plan de datos con el que se cuenta ha empezado a ser la parte más importante de la factura. Si hace unos años los consumidores se fijaban en la cantidad de minutos con los que contaban, a día de hoy se centran más en los gigas de descarga que se permiten. Elegir la tarifa adecuada es fundamental a la hora de contratar con un operador de telefonía. Dejarse llevar por alguna oferta que incluya un terminal puede hacer que acabes pagando mucho más dinero del necesario, o que te quedes sin datos cuando más lo necesitas. En esta guía se analizan los factores más importantes a la hora de elegir una tarifa de datos, para que disfrutes de la que realmente mejor te viene, y no pagar de más por una que no necesitas o quedarte corto por elegir la errónea.

Analizar el consumo

La parte más importante de todo el proceso es analizar el consumo de Internet que llevas a cabo con el móvil. Y es que no hay 2 personas que utilicen su teléfono de la misma manera. Por eso, es muy importante que sepas qué haces con el móvil en Internet, qué quieres hacer, así como dónde vas a hacerlo.

Las aplicaciones

La mayor parte de las aplicaciones que tienes en el móvil se conectan a Internet para una u otra cosa. Antes de empezar a utilizar una, es conveniente que sepas si se conecta a la red o no, y para qué lo hace. De esta manera, te puedes hacer a la idea de cuantos megas vas a consumir con cada una. Pero el mayor consumo de datos de una aplicación se lleva a cabo antes de empezar a utilizarla: en la descarga. Cuando decides bajar una aplicación del mercado e instarla en tu móvil, debes tener en cuenta que vas a consumir una gran cantidad de datos. Si sueles descargar apps utilizando la conexión de datos es posible que necesites una tarifa muy grande.

Fotos, vídeos y música

Las fotos, los vídeos y la música son una parte fundamental de Internet. Están presentes en las páginas web, las redes sociales o en aplicaciones. Tienen muchas más posibilidades que un simple texto plano, pero ocupan más y, por tanto, a la hora de trasmitirse por la red consumen a mayor velocidad el plan de datos.

Las actualizaciones

Las aplicaciones y los sistemas operativos se actualizan periódicamente. Es un proceso fundamental para que funcionen correctamente y corregir errores, pero cada actualización implica un volumen importante de datos. Por eso, si estás pensando en actualizar una aplicación o el sistema operativo del móvil, debes ser consciente de que el proceso implica descargar una gran cantidad de archivos. Si es algo que vas a hacer normalmente utilizando la conexión de datos tendrás que buscar planes con gran cantidad de gigas.

En casa, en la oficina o por la calle

Y es que aunque utilices mucho Internet en el móvil, es fundamental tener en cuenta dónde lo haces. En casa, en el trabajo y en muchos otros sitios se puede hacer uso de conexiones WiFi que evitan que consumas los megas de la tarifa. Sin embargo, si te pasas el día en la calle, o usas mucho el móvil en transporte público o escuchas música en streaming en el gimnasio, casi todo el consumo va a tener que descontarse de los megas que hayas contratado. En este caso, más vale que te hayas hecho con una buena cantidad de megas, o que aprendas a reducir tu consumo de datos .

Las tarifas de datos

Una vez que sepas el tipo de consumo de datos que vas a llevar a cabo, ya puedes pensar en elegir un plan de datos. Los hay de varios tipos y, sobre todo, de distintos tamaños. En general, cuantos más datos de descarga ofrece la tarifa, mayor es su precio. Pero dependiendo de la compañía se utiliza un sistema u otro.

Pago por consumo

Las tarifas de pago por consumo son las primeras que aparecieron y las más básicas. En ellas, se le pone un precio al mega y se deja al usuario consumir libremente. A final de mes se le cobra lo que ha consumido, o se le descuenta del saldo disponible si se trata de un cliente de prepago. Son las tarifas ideales para los clientes que menos megas consumen, porque no obligan a contratar un paquete de datos que puede que no acaben consumiendo. Sin embargo, son un poco peligrosas. Y es que si no calculas bien cuál es tu gasto puedes encontrarte con una factura enorme.

Bonos mensuales

Ésta es la modalidad más común en el mercado de las comunicaciones hoy en día. Se contrata una tarifa en la que se estipula una cantidad máxima de datos que pueden descargarse a lo largo de un mes y se paga una cantidad fija. Es una manera sencilla de controlar el gasto, sabiendo de antemano cuánto se va a pagar. No obstante, es importante que sepas cuál es aproximadamente tu consumo. Y es que hay tarifas de datos muy básicas, de apenas 100 MB mensuales, y otras muy grandes, de hasta 6 GB en España. Quedarse corto puede ser muy desagradable, pero contratar una tarifa enorme que no se va a utilizar puede ser un derroche de dinero innecesario.

Bonos adicionales

Los bonos de datos mensuales a veces se acaban antes de tiempo, creándote un gran problema. En esta situación, los operadores de telefonía suelen proponer 2 opciones: reducir la velocidad de la conexión al mínimo o contratar bonos de datos adicionales. En el primer caso, la conexión se vuelve prácticamente inútil excepto para tareas muy básicas, como la mensajería instantánea. En el segundo, se puede resolver la situación, contratando algunos datos adicionales, pero con un coste. La mayor parte de los bonos de datos adicionales son más caros de lo habitual.

Tarifas ilimitadas

Las tarifas ilimitadas de datos todavía no han llegado a España, aunque algunos operadores han empezado a experimentar con la idea. En otros países como el Reino Unido ya son una realidad y permiten navegar por Internet en el móvil sin preocuparse de los datos. El principal problema a la hora de implantar este tipo de tarifas es la sobrecarga de tráfico que podrían provocar en la red. Las antenas instaladas hasta ahora puede que no sean suficientes para hacer frente a un aumento significativo del tráfico de datos, y podría ser necesario desplegar más.

Elegir una tarifa de datos

Por tanto, a la hora de elegir una tarifa de datos es muy importante saber por una parte qué tipo de consumo vas a realizar, y por otra, qué estilo de tarifa se adapta mejor a tus necesidades. Una vez que tengas claros estos 2 aspectos te resultará más sencillo elegir el plan que más te conviene entre todos los que proponen los operadores de telefonía. Pero incluso en este punto, con tus necesidades claras, sigue sin ser sencillo elegir una tarifa de datos. Y es que en España hay más de 30 operadores de telefonía, algunos con su propia red de antenas y otros que funcionan alquilando sus equipos . Hay decenas de tarifas en el mercado y cada una ofrece precios distintos por servicios parecidos. Por eso, lo mejor es utilizar el comparador de tarifas de móvil de Rastreator, ya que en apenas unos segundos se puede visualizar de manera clara y sencilla cuál es la oferta que más se ajusta a tus exigencias.

Javier BarrosoRastreator.com


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