Qué velocidad de Internet necesito

Enero de 2016

300 Mbps simétricos de fibra óptica son ahora mismo la conexión “tope de gama” entre los grandes operadores de telefonía. Los usuarios más avanzados quieren hacerse con una de estas líneas para conseguir el máximo rendimiento y los operadores las promocionan con anuncios en los que 5 miembros de una familia navegan a la vez a toda velocidad.

Desde que aparecieron las primeras conexiones a Internet, tener la más avanzada siempre se ha asociado con un servicio de más calidad, y el que optaba por las opciones más básicas no era porque no quisiera contar con un producto mejor, sino porque no podía pagarlo.

No obstaste, desde que existen diversas velocidades de fibra óptica, son muchos los usuarios que se preguntan si necesitan contratar la opción más veloz, especialmente después de probar algunos de los accesos de esta tecnología más básicos.

Muchos usuarios se preguntan si necesitan la conexión más veloz del mercado

Para saber qué velocidad de Internet deberías contratar, no se puede tener en cuenta solo un favor, el de la rapidez, sino también otros como la estabilidad, la latencia y, por supuesto el precio. No es que las conexiones de 300 Mbps no sean las mejores o las más rápidas, es que simplemente muchos usuarios no las necesitan.

Qué tipo de conexión necesito

Antes de elegir una velocidad u otra (incluso entre distintos operadores) lo primero que tienes que decidir es qué tecnología es la que vas a utilizar. En el mercado de la banda ancha fija ahora mismo ofrecen 2 opciones principales cada una con sus peculiaridades.

ADSL

El ADSL es el servicio más utilizado todavía hoy en día, con más de 8 millones de líneas activas según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Funciona a través del cable telefónico de siempre y tiene cobertura en casi todo el territorio nacional.

Pero sus ventajas acaban ahí. La velocidad máxima que puede ofrecer es de 20 Mbps (35 Mbps en VDSL) y se trata de un máximo teórico que no se alcanza prácticamente nunca, ya que la real depende de la distancia a la que se encuentre la central telefónica. La mayor parte de los usuarios apenas llegan a los 10 Mbps de descarga (y normalmente 10 veces menos de subida). Además, como funciona con cables a veces viejos y que se utilizan también para la trasmisión de llamadas de voz, tiende a ser inestable y a registrar microcortes.

Aun así, ofrece una conexión a Internet adecuada para una base de usuarios amplia, la que utiliza Internet en casa para usos básicos: leer correo electrónico, navegar por páginas web, o ver algunos vídeos en resolución estándar. Puede parecer una utilización muy poco exigente de la conexión, pero lo cierto es que es la que llevan a cabo una gran cantidad de usuarios.

Si es tu caso, puedes decantarte sin problemas por una de estas conexiones, que cuentan con 2 ventajas fundamentales: están disponibles en casi todas partes y son casi siempre la opción más económica para contar con banda ancha en casa.

El ADSL es la opción más barata en la mayor parte de los casos

La fibra óptica

La fibra óptica es la alternativa más moderna en las conexiones de banda ancha. Es ofrecida por varios operadores nacionales: Movistar, Orange (propietaria también de Jazztel), y Vodafone (que también incluye ONO). A nivel regional, también es importante contar con Euskaltel en País Vasco, Telecable en Asturias y R en Galicia.

La fibra funciona con despliegues nuevos, que no tienen los problemas de estabilidad ni pérdida de velocidad del ADSL, por lo que la cifra que dan los operadores es, en general, la real que te llegaría al domicilio.

No obstante, no hay una única oferta, sino que los operadores tienen una amplia variedad de opciones con distintas velocidades de subida y bajada a distintos precios. Elegir la adecuada depende del uso que vayas a hacer de la conexión, así como el número de usuarios que vayáis a utilizar la línea a la vez en el domicilio.

Los usos más exigentes

Navegar por páginas web, leer el correo electrónico, ver vídeo a baja calidad e incluso el streaming (trasmisión en directo) de audio pueden considerarse usos poco exigentes de la conexión a Internet. Si la utilización se limita a estas funciones es preferible que te decantes por las conexiones más básicas, pero hay otras funciones que exigen más a la línea.

La más habitual a día de hoy es la trasmisión en streaming de vídeos en alta definición. Diversos portales de vídeo bajo demanda como Yomvi o Netflix son cada vez más populares en todo el mundo, también en España. Su uso implica pedir a la conexión que gestione un gran volumen de datos a la vez, por lo que puede ser uno de los factores determinantes a la hora de decantarse por algunas de las conexiones de fibra más avanzadas.

Otro de los más exigentes con las conexiones son los videojuegos online. Jugar en línea con otros usuarios implica también un gran volumen de datos, tanto de bajada como de subida, por lo que son especialmente importantes aquí las conexiones simétricas, las que tienen la misma velocidad de subida que de bajada.

Una conexión simétrica puede ser lo más adecuado si se juega a videojuegos online

La descarga de archivos de gran tamaño es otro de los servicios que más capacidad tienen de saturar una conexión. En este caso la velocidad de la conexión condiciona en buena manera lo que tardarás en descargar un determinado archivo. No obstante, hay que tener en cuenta que muchos servidores externos limitan la velocidad máxima por defecto, por lo que no siempre contar con la conexión más rápida del mercado supondrá descargar necesariamente a más velocidad.

Pero el uso por una sola persona de cualquiera de estos servicios justifica optar por algunas de las conexiones de fibra óptica de más de 300 Mbps que hay en el mercado. Y es que incluso sacando el máximo partido a alguna de estas funciones, estarías muy lejos de poder utilizar el gran ancho de banda contratado.

Varios usuarios

Otra cosa es que se estén utilizando estos servicios por parte de varios usuarios a la vez haciendo uso de la misma conexión. En este caso, con un usuario descargando archivos de gran tamaño, otro viendo una película en streaming mientras otro, por ejemplo, juega a un videojuego online, puede que estén cerca de sacar el máximo partido a alguna de las conexiones más avanzadas del mercado.

Un ejemplo típico de esto son los hogares en los que se tiene contratado algún servicio de televisión premium a través de Internet, como ya sucede en casi el 25% de los hogares españoles. En este caso, basta con que esté encendida la tele para que la conexión ya esté soportando uno de los usos más exigentes: el streaming de video, probablemente en alta definición, a lo que habrá que sumar el resto de los usos que se hagan de la conexión simultáneamente.

Comparar entre distintas opciones

Antes de contratar una conexión a Internet u otra, merece la pena que pienses en qué tipo de uso le vas a dar, ya que dependiendo de este, de la cobertura que tengas en el domicilio y de cuánta gente viva en tu casa, será más conveniente que elijas una u otra.

Además, una vez elegida el tipo de conexión e, incluso, la velocidad que necesitas, todavía tendrás varias opciones. Los operadores de telefonía tienen distintas ofertas para productos similares de fibra óptica, dependiendo de si se combinan o no con otros servicios de telefonía móvil, teléfono fijo o televisión.

Por eso, es fundamental que compares entre todas las opciones para elegir la que más te interesa. Con el comparador de telefonía e Internet de Rastreator este proceso es rápido y sencillo y se pueden ahorrar dinero y problemas.
COMPARAR TARIFAS DE INTERNET Y MÓVIL

Javier BarrosoRastreator.com


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