Qué hacer cuando el WiFi no alcanza todas las habitaciones de la casa

Marzo de 2015 Hubo una época que en casa se tenía un ordenador para toda la familia, en un mueble en el salón o despacho, y en el caso de que estuviera conectado a Internet, lo hacía a través de un cable hasta el router y la clavija de teléfono. Pero el panorama hoy en día es bien distinto. Lo habitual es que en casa haya media docena de equipos que se conectan a la red, contando smartphones, tabletas, ordenadores y hasta televisiones inteligentes, y es raro que alguno utilice cables para este fin, para eso está el WiFi. Pero en ocasiones la red inalámbrica no llega a tantos sitios como sería deseable. Probablemente en tu casa notes cómo internet va más deprisa en unos rincones que en otros, especialmente dependiendo de la distancia a la que te encuentres del router y del equipo que estés utilizando. Esto no tiene necesariamente que ser un gran problema, pero si hay espacios a los que no llega nada de señal puede terminar resultando muy incómodo.

Identificar el problema

Antes de hacer nada, el primer paso es identificar el origen del problema. Y es que el mismo síntoma, que la señal de WiFi no se reciba adecuadamente, puede tener causas muy distintas dependiendo de cada situación. Para empezar, puedes darte un paseo por la casa con el portátil u otro dispositivo que utilices normalmente conectado al WiFi. Identifica los puntos en los que mejor funciona la señal y en los que experimentas más dificultades. Es normal que la señal funcione un poco peor cuanto más lejos te encuentres del router, aunque dentro de un espacio razonable no tendrías que tener demasiados problemas. El alcance efectivo del WiFi depende del estándar que se esté utilizando, pero normalmente es más que suficiente para dar cobertura a cualquier domicilio. Una vez que tengas claro cuánta cobertura hay en cada rincón de la casa, se pueden identificar 2 tipos de complicaciones. Por una parte es posible que al alejarse mucho del router la intensidad de la señal caiga, o que detrás de una pared gruesa casi no haya cobertura. Puede que el domicilio tenga varios pisos, y en los que no está el router la señal no llega adecuadamente. En estos casos estaremos hablando de problemas con la casa. Sin embargo, quizás a una distancia cercana al router, y sin obstáculos arquitectónicos que bloqueen la señal, tampoco tienes una buena cobertura WiFi. En esos casos, puede que las dificultades tengan que ver con una red demasiado saturada, o con otros dispositivos que estén causando interferencias. En este caso tendrás problemas con la red. El diagnóstico es fundamental. Y es que son problemas distintos, que se pueden resolver de maneras diferentes, pero que tienen el mismo síntoma: el WiFi no funciona. Una vez que tengas claro qué tipo de complicación tienes ya puedes empezar a pensar en ponerle remedio.

Problemas con la casa

Si hemos llegado a la conclusión de que el problema lo plantea la casa, se pueden tomar algunas medidas para mejorar la efectividad de los equipos y conseguir que la señal llegue mejor.

Posición del router

El lugar que ocupa el router es fundamental para que la señal se extienda de manera adecuada por la casa. Es común que se coloque cerca de la clavija del teléfono, o de la pared por donde entra el cable si se cuenta con fibra óptica. Esto puede provocar que algunos de los dispositivos que utilizan la conexión queden irremediablemente lejos del emisor, con lo que la intensidad de la señal puede verse gravemente afectada. Por eso hay que intentar que el dispositivo esté colocado en el centro del domicilio, y no encerrarlo dentro de un armario u otros muebles. Las antenas de las que disponen la mayoría de los routers WiFi son omnidireccionales, es decir, que extienden su señal por igual en todas las direcciones. Por tanto, situarlo junto a uno de los muros exteriores del domicilio supone desperdiciar la mitad de su potencial.

Repetidores de red y PLC

Pero hay veces que la casa, por su distribución o sus materiales, no permite que la señal llegue adecuadamente a todos sus rincones, por lo que hay que tomar medidas adicionales. Existen varias maneras de amplificar la señal del router o conseguir que se extienda su señal de una manera más adecuada.

Repetidores

Un repetidor de señal es un equipo que capta la señal WiFi que emite un router, la amplifica y la vuelve a emitir con más potencia. Es la solución más práctica si los problemas de la red vienen dados por una superficie excesiva del domicilio, es decir, si la casa es muy grande.

PLC

PLC son las siglas de Power Line Comunications, comunicaciones a través de la línea eléctrica en español. Son dispositivos que trasmiten la señal de radio de un router WiFi a través de las líneas eléctricas de la casa. Son especialmente útiles en algunos domicilios que, por su distribución o tipo de paredes, la señal no se trasmite de forma adecuada. La mayor parte de ellos cuenta con al menos 2 aparatos. Uno se coloca cerca del router WiFi o incluso conectado a él con un cable Ethernet. El otro (o los otros) se coloca en otra zona de la casa donde hace falta una mejor cobertura. La señal se trasmite a través de los cables eléctricos, evitando obstáculos como paredes gruesas o viviendas distribuidas en varios pisos.

Antenas

Todos los routers tienen una o varias antenas emisoras, mientras que los aparatos que utilizan la conexión tienen que contar con una receptora. Sin embargo, puede que un router proporcionado por un operador no cuente con una de demasiada calidad, o que el receptor del ordenador o el móvil tenga problemas para captar la señal en alguna zona de la casa. Por eso, existen en el mercado antenas que son capaces de amplificar la señal. Algunas están pensadas para sustituir a la del router, mientras que otras son receptoras que se colocan en algún punto alejado. Son la solución más económica, y hay quien se las fabrica de manera casera. Pueden ser una buena medida si la señal WiFi llega a toda la casa, pero sin la suficiente intensidad. Amplifican un poco la señal, pero si ésta no llega en absoluto, no hay nada que amplificar.

Problemas con la red

Pero a veces que la señal del router no llegue al ordenador no tiene nada que ver con la casa. Y es que la dispersión de las señales de radio, por la que funciona el router, es una tecnología asombrosa, pero que tiene algunos puntos débiles.

El router

El router es el primer punto que hay que comprobar si algo no va bien. Casi todo el mundo tiene en su casa el que le regala el operador de telefonía y, por desgracia, a veces no son de la mejor calidad.

Los estándares

El WiFi funciona en distintos estándares que se han ido actualizando con el tiempo. Se los reconoce con el número 802.11 seguido por una letra. El 802.11 b es el más antiguo que todavía se encuentra con facilidad, seguido por el 802.11 g y el 802.11 n. El 802.11 ac es el más novedoso, y además trabaja en un espectro de frecuencias distinto que los anteriores. Cada uno de ellos es más rápido que el anterior, pero no siempre son compatibles. Algunos routers y aparatos pueden funcionar con distintos estándares. Por ejemplo, el iPhone 6 puede funcionar con todos ellos y hasta con el antiguo estándar a, que ya casi ha desaparecido. Esto se indica con la inscripción WiFi 802.11 a/b/g/n/ac. Sin embargo, hay muchos equipos que sólo son compatibles con algunos de ellos y así lo indican. Así que hay que asegurarse de que el router y los dispositivos que queremos conectar funcionan con los mismos estándares. Para ello puedes mirar en las cajas de los dispositivos, en las que se suele especificar este dato. Normalmente los routers funcionan de manera mixta en varios estándares. Si todos los equipos de casa utilizan el mismo, especialmente si son los más nuevos, se puede configurar para que emita sólo en éstos.

La potencia

En los routers se puede configurar la potencia de la trasmisión de la señal. En ocasiones no está configurado por defecto al 100%, por lo que se pueden estar desperdiciando las capacidades del equipo. Aumentar la potencia al máximo es una de las maneras más sencillas de aumentar la cobertura.

Los canales

Los canales de emisión son uno de los asuntos más complejos y que más problemas crean a los usuarios de WiFi, especialmente a los que viven en ciudades. El WiFi funciona emitiendo ondas en una determinada frecuencia. La mayor parte de los equipos lo hacen en torno a los 2,4 GHz, en un espectro de 14 canales de 5 Mhz cada uno. En Europa los usuarios pueden usar 13 de esos canales, con una distancia de 5 Mhz entre cada uno. No obstante, la señal de WiFi necesita 22 MHz para funcionar, por lo que las emisiones en un canal se “cuelan” en los 3 canales aledaños por cada lado. Cuando hay muchos routers WiFi en un espacio limitado, como por ejemplo en un bloque de vecinos, las señales pueden “molestarse” las unas a las otras. Dado que cada emisión interfiere con los canales aledaños, en la práctica sólo se utilizan 3 canales: el 1, el 6 y el 11, para dejar suficiente espacio entre ellas sin molestarse. Es posible que el canal que utilice tu router esté especialmente saturado. Para saberlo, existen multitud de aplicaciones que pueden mostrar cuantas conexiones están utilizando cada canal en un determinado punto. De esta manera, puedes identificar cuáles están más libres y configurar tu router para que emita en uno de ellos. Además, muchos routers permiten saltar de un canal a otro automáticamente dependiendo de la disponibilidad de cada uno. No obstante, puede que varias redes de una misma comunidad de vecinos estén saltando constantemente de canal para buscar uno libre, generando retrasos y que el resultado acabe siendo peor.

Interferencias de otros aparatos

Los routers no son el único equipo que emite ondas electromagnéticas. Algunos de los dispositivos más frecuentes en una casa pueden causar severas interferencias que afectan mucho a la claridad con la que se recibe la señal WiFi. Todos los aparatos eléctricos emiten ondas electromagnéticas, pero algunas afectan más que otras a la señal WiFi. En general, la cocina es un mal lugar para situar el router, pero hay que tener especial cuidado con alejarlo del microondas. Y es que ambos aparatos emiten en una frecuencia similar, por lo que es fácil que se produzcan interferencias si están cerca. Otro de los aparatos que más interfiere con el router es el teléfono inalámbrico, que también conviene alejar del router, así como los dispositivos inalámbricos que funcionan por bluetooth como auriculares, teclados, ratones y altavoces.

Contratar Internet en casa

En cualquier caso, para contar con cualquier tipo de conexión a Internet, es fundamentar contratarla. En el mercado existen todo tipo de ofertas con distintas tecnologías, velocidades y packs con teléfonos móviles y televisión de pago. Por eso, lo mejor es comparar entre todas las opciones antes de decidirse por una. Con Rastreator es más fácil decidirse por alguna de estas ofertas. Y es que con los distintos comparadores de telefonía, es más sencillo encontrar el servicio que más se adapta a las necesidades de cada uno en apenas unos minutos.
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Javier BarrosoRastreator.com


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