Viajar a las islas en ferry

Junio de 2015

  • Baleares y Canarias reciben millones de turistas por sus aeropuertos, pero hay otras maneras de llagar hasta allí.
  • Con los ferrys es posible llevarse el coche para seguir el viaje por carretera.

Las Islas Canarias y las Baleares son 2 de los destinos turísticos más conocidos de España. Todos los años llegan a estos destinos varios millones de viajeros a través de los aeropuertos. Sin embargo, para algunos el avión no es una opción. Puede que se le tenga miedo a elevarse por encima de las nubes, que las aerolíneas no sean capaces de transportar todo su equipaje, o que, simplemente, se prefiera un viaje más lento, con los pies en el mar y el coche en la bodega.

Para estos casos, varias compañías ofrecen trayectos de ferry para llegar a las islas, además de otros destinos aislados de la península como las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Son mucho más lentos que los aviones, y no necesariamente más baratos. A cambio, los que tienen pánico a los aviones se ahorrarán el mal rato y, sobre todo tendrán la oportunidad de viajar con un equipaje mucho más grande, pesado y voluminoso, tanto como un coche.

El Ferry

Viajar en barco no es una experiencia habitual para mucha gente. El tipo de acomodo depende del barco y de la duración de la travesía que se vaya a realizar. En general no existen grandes lujos en los ferrys que viajan a las islas españolas, ya que ejecutan viajes cortos. No obstante, es posible optar entre distintos grados de confort.

En la mayor parte de los barcos se encuentran 3 tipos básicos de acomodo: lobby, butaca y camarote. No todos los barcos cuentan con todas las categorías y algunos distinguen entre varios niveles dentro de las mismas, pero éstas son las más comunes.

Los pasajeros que compren un billete de “lobby” no tendrán derecho a un sitio fijo, sino que viajarán en las dependencias de la cafetería o restaurante, o bien en las cubiertas del buque. Es el pasaje más barato.

La butaca es un escalón superior, ya que el viajero cuenta con un asiento cómodo en algún punto del barco en el que pasar el viaje. En ocasiones, las compañías diferencian entre butacas normales y “premium”, de un nivel de confort superior.

Los camarotes son, normalmente, el pasaje más caro y apropiado para viajes largos. Los hay de distintos tipos, como una habitación de hotel, dependiendo del tamaño del barco, las camas y las comodidades que se encuentren en el mismo.

El viaje

El viaje en ferry es mucho más lento que en avión o por carretera. Los llamados “ferrys rápidos” alcanzan una velocidad máxima en torno a los 35 nudos, unos 65 kilómetros por hora. Por eso no es el tipo de transporte más adecuado si se tiene prisa por llegar. Los ferrys tampoco son un crucero y la diversión a bordo es un poco escasa, ya que el trayecto no es demasiado largo y las navieras no ofrecen demasiados servicios de este estilo. No obstante, cuentan con un bar o cafetería y siempre se puede salir a las cubiertas exteriores a pasear.

El mareo puede ser un compañero de viaje desagradable para algunos pasajeros. No obstante, los ferrys suelen ser buques muy grandes y el movimiento es escaso, aunque está muy condicionado por el estado de la mar. Las personas que tienden a marearse en un coche en marcha experimentarán problemas similares en un buque, pero la medicación adecuada para un caso también es la indicada para el otro.

El coche

Pero si hay una ventaja fundamental para elegir este medio de transporte es sin duda la posibilidad de llevar el coche. Muchos viajeros necesitan hacer uso de su vehículo en las islas, bien sea porque se trasladan o por las características de su viaje. Alquilar uno en el destino puede ser una opción interesante para unos días, pero si la estancia se alarga es mejor contar con el propio coche.

Los ferrys permiten embarcar el propio vehículo a un precio razonable para poder continuar con el viaje en el destino deseado. Además, de esta forma se puede llevar mucho más equipaje que si se viaja en avión.

Los coches no son los únicos vehículos que se pueden trasportar en ferry. La mayor parte de las compañías también se ofrecen a transportar caravanas, autocaravanas, motocicletas o bicicletas. No obstante, es importante que siempre haya un conductor que acompañe al vehículo. En caso contrario se considera un porte de carga y se debe gestionar de otra manera.

Los seguros de coche no cubren los daños que se produjeran si se hundiera el barco, pero las navieras cuentan con pólizas obligatorias para garantizar estas pérdidas si hubiera una catástrofe. Los que sí que tienen que estar atentos son los que viajen con un coche de alquiler. Muchas agencias no permiten abandonar la península con sus vehículos y algunas prohíben expresamente embarcarlos en ferrys.

Baleares en ferry

Baleares es el destino favorito de vacaciones para viajar en ferry desde le península. Los barcos con destino a Mallorca, Menorca o Ibiza parten de varios puertos de la península, como Valencia, Barcelona o Denia.

Algunos ferrys rápidos pueden cubrir el trayecto entre la península y las islas en apenas 4 horas, aunque los más asequibles tardan algo más. Entre 7 y 8 horas suele ser el  tiempo habitual para cubrir, por ejemplo, un trayecto entre Valencia e Ibiza. Hay que tener en cuenta que este periodo se refiere solo al viaje, y hay que añadir las esperas para embarcar o desembarcar, especialmente si se lleva un coche.

Del coche también depende mucho también el precio. El billete por persona oscila dependiendo de la disponibilidad y la época del año, pero ronda los 70 euros por un trayecto entre la península y las islas. A esto habría que sumarle en torno a 200 euros si se desea transportar un coche.

Canarias en ferry

Las Islas Canarias son también un destino habitual para viajar en ferry desde la península, ya que el coche es un gran aliado para recorrer las islas. Sin embargo, la distancia es mucho mayor, por lo que el tiempo de viaje es también mucho mayor. Un trayecto entre Huelva (de donde parten casi todos los ferrys a las islas) y Tenerife se demora unas 37 horas, más de un día y medio.

Sin embargo, los precios no son mucho más caros que en un trayecto entre la península y Baleares. Un billete para el trayecto Huelva – Tenerife para un adulto con un coche ronda los 300 euros dependiendo de la época del año.

Comprar billetes de Ferry

Exiten varias compañías que operan ferrys entre la península y las islas. También trabajan otros destinos como Ceuta y Melilla, países del Mediterráneo y otros puntos de Europa y África. Cada una tiene precios, trayectos y destinos diferentes, por lo que es interesante comparar entre ofertas.

Al igual que con los vuelos, existen comparadores de billetes de ferry como Rastreator, con el que se puede ahorrar mucho tiempo y dinero y encontrar el pasaje que mejor se adapta a las necesidades de cada viajero.
COMPARAR VUELOS, HOTELES Y VIAJES

Javier BarrosoRastreator.com


Seguro que te interesa...