Todas las ayudas económicas del Gobierno por el coronavirus

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  • El Estado ha puesto en marcha una batería de medidas para ayudar a paliar los efectos del coronavirus
  • Flexibilización de ERTES,  prestación por desempleo a autónomos y trabajadores, moratoria en el pago de las hipotecas, suspensión de los desahucios y prohibición de los cortes de suministros básicos, entre otras cuestiones

ayudas-económicas-coronavirusEl impacto de una pandemia como la del coronavirus va más allá de las repercusiones sanitarias. Y es que los efectos económicos de esta crisis sanitaria también avanzan a pasos agigantados. Y no solo en las bolsas. Con el fin de intentar paliar las negativas consecuencias económicas del Covid-19, el Gobierno ha aprobado dos decretos ley, uno el 17 de marzo y otro el 29 de marzo, con una serie de medidas para ayudar a empresas, trabajadores, autónomos y ciudadanos.

En Rastreator, hemos recopilado las ayudas más importantes puestas en marcha por el Gobierno para paliar las consecuencias económicas de la crisis del coronavirus y todo lo que debes saber sobre ellas.

Flexibilización de los ERTE, permiso recuperable y bajas por coronavirus

Con el objetivo de evitar la posible destrucción de empleo como consecuencia de la crisis del coronavirus, el Gobierno aprobó una serie de medidas para facilitar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). El objetivo es que aquellas empresas que han visto paralizada su actividad por la declaración del Estado de Alarma (por ejemplo, establecimientos de hostelería o comercios no alimentarios) puedan despedir de forma temporal (y no definitiva) a sus trabajadores o reducir sus jornadas.

Los trabajadores afectados por un ERTE recibirán una prestación por desempleo, aunque no tengan derecho a ella por no haber cotizado lo suficiente. En concreto, cobrarán el 70% de la base reguladora, aunque la empresa puede complementar esta cantidad. Además, el subsidio que se cobre durante el Estado de Alarma no se restará del acumulado hasta ese momento y no contará en futuras situaciones de desempleo a la hora de calcular cuánta prestación han gastado. En el caso de que el empresario decida realizar una reducción horaria temporal, él se hará cargo del porcentaje de la nómina que le corresponda, mientras que el Servicio Público Estatal de Empleo (SEPE) se encargará del restante.

Además, las empresas de menos de 50 trabajadores que hayan solicitado un ERTE por causa de fuerza mayor no tendrán que pagar las cuotas de la Seguridad Social durante el tiempo de reducción o despido temporal. Si su plantilla es mayor, tendrán que abonar el 25% de esas cotizaciones.

Ante el constante incremento de afectados por el virus y el riesgo de colapso sanitario, el Consejo de Ministros aprobó el pasado 29 de marzo nuevas medidas para endurecer el confinamiento y decretó la paralización de la actividad en sectores no esenciales hasta el 9 de abril. En este caso, los trabajadores afectados por esta medida se quedarán en casa, pero seguirán cobrando su sueldo íntegro, ya que esos días contabilizarán como permiso retribuido recuperable. Eso sí, una vez superado el Estado de Alarma, los trabajadores deberán recuperar esas horas antes de que acabe el año.

Por otro lado, las bajas de los trabajadores contagiados por el coronavirus o las de aquellos en cuarentena forzosa tendrán la consideración de bajas por enfermedad profesional y no por enfermedad común. De esta manera, cobrarán la prestación desde el primer día y, además, la ayuda económica es mayor: el 75% de la base reguladora.

Subsidio para los trabajadores temporales, prestación extraordinaria para las trabajadoras del hogar y rescate de planes de pensiones

El Ejecutivo ha aprobado un subsidio extraordinario por desempleo de un mes –ampliable- de 440 euros (el 80% del IPREM) para aquellos trabajadores que tuvieran un contrato temporal de, al menos, dos meses de duración que haya terminado durante el Estado de Alarma y que no han generado derecho a cobrar ninguna prestación.

El Gobierno también ha dado luz verde a un subsidio de desempleo temporal que pueden solicitar las empleadas de hogar que cotizan a la Seguridad Social si se quedan en el paro o ven reducidas sus horas de trabajo en esta crisis del coronavirus. Hasta ahora, este colectivo no tenía derecho a paro si se quedaban sin trabajo. La prestación tiene una duración de un mes y equivale al 70% de su base de cotización, con un límite máximo de 950 euros (importe del Salario Mínimo Interprofesional).

Los autónomos que hayan cesado su actividad por el coronavirus o los trabajadores afectados por un ERTE que estén en desempleo y que tengan suscrito un plan de pensiones podrán rescatar sus ahorros, con una serie de condiciones, para aliviar sus necesidades de liquidez.

Autónomos: cese de actividad, moratoria del pago de la cuota, pago de deudas tributarias y líneas de avales

Para aquellos trabajadores por cuenta propia que hayan tenido que cerrar su negocio o aquellos que puedan demostrar que sus ingresos se han reducido como mínimo un 75% respecto a la media de los últimos seis meses a causa de la crisis del coronavirus, el Gobierno ha facilitado el acceso a la prestación por cese de actividad, el famoso “paro de los autónomos”. Se trata de una ayuda excepcional que durará hasta el último día del mes que finalice el Estado de Alarma.

La cuantía de la prestación equivale al 70% de la base reguladora. Si no se puede acreditar el periodo mínimo de cotización de 12 meses, será el 70% de la base mínima de cotización en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia. Al estar fijada en 944,40 euros para 2020, serían 661 euros. Los autónomos que tengan derecho a esta prestación, tampoco pagarán las cotizaciones a la Seguridad Social que le corresponderían, pero se computará como si hubieran cotizado.

En esta línea, el Gobierno ha aprobado una moratoria de seis meses sin intereses para autónomos para pagar las cuotas a la Seguridad Social de mayo, junio y julio. En relación a las cuotas de afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos  (RETA) del mes de abril, podrán aplazar el pago a un 0,5% de interés.

Otra de las medidas contempla la posibilidad de que pymes y autónomos aplacen sus deudas con Hacienda de hasta 30.000 euros por un periodo de hasta seis meses, con tres de carencia, es decir, en los tres primeros no se devengarán intereses. Esto es aplicable a los procedimientos tributarios ya iniciados y a los que se vayan a iniciar este mes, pero no a las autoliquidaciones ni a las demás presentaciones de impuestos. En otras palabras, no a afecta ni a la Renta 2019, que ya se puede presentar, ni tampoco al IVA trimestral, que se deberá ingresar puntualmente.

Otra de las medidas lanzadas por el Gobierno es la aprobación de avales para facilitar el acceso de empresas y autónomos a financiación y contrarrestar la falta de liquidez a la que se pueden enfrentar por la crisis del coronavirus. El Estado avalará el 80% del riesgo de los préstamos que soliciten, con una línea de crédito, en un primer tramo, de hasta 10.000 millones de euros para pymes y autónomos y de otros 10.000 millones para empresas. Las entidades financieras se encargarán de gestionarlas y aprobarlas.

Moratorias: hipotecas, alquileres y préstamos al consumo

El Gobierno ha aprobado también una moratoria de tres meses del pago de la hipoteca sobre la vivienda habitual, tanto para trabajadores como para autónomos que hayan visto reducidos sus ingresos o se hayan quedado en situación de desempleo como consecuencia del impacto económico del coronavirus. La moratoria también se aplica a empresas y autónomos para las hipotecas de sus oficinas y locales comerciales. A esta medida se pueden acoger aquellos trabajadores que se hayan quedado en paro con motivo de la pandemia y empresarios o autónomos que hayan sufrido una caída sustancial de ingresos o ventas (de al menos el 40%). También se aplicará si la cuota hipotecaria a pagar es igual o superior al 35% de los ingresos que entran en el hogar en el mes anterior a la solicitud de la moratoria o si el esfuerzo de la carga hipotecaria sobre la renta familiar se multiplica por al menos 1,3.

El Ejecutivo central ha articulado también una serie de medidas para el alquiler. Así, aquellos inquilinos más vulnerables (parados, afectados por un ERTE o autónomos) podrán optar a microcréditos al 0% de interés y sin comisión a devolver en un plazo de hasta en 10 años para pagar sus mensualidades. El Estado asumirá la deuda si se mantiene la vulnerabilidad en el futuro. Además, se suspenden los desahucios hasta seis meses después de que haya finalizado el Estado de Alarma y se prolonga, durante este periodo, los contratos que venzan durante estos meses. Por otra parte, los grandes arrendatarios, como los fondos de inversión, deberán elegir entre cobrar la mitad de la renta o restructurar la deuda a plazos durante tres años.

El Gobierno también ha aprobado una moratoria de tres meses en el pago de todo préstamo o crédito al consumo para las personas consideradas en situación de vulnerabilidad económica.  Las condiciones y supuestos requeridos para poder acogerse a esta medida extraordinaria son idénticos a los establecidos en la moratoria de las hipotecas. Durante los tres meses de moratoria, el acreedor no podrá exigir el pago de la cuota ni de ninguno de los conceptos que la integran (amortización del capital o pago de intereses), ni íntegramente ni parcialmente. Tampoco se devengará ningún tipo de intereses, ni ordinarios ni de demora.

Prohibición de cortes de suministros

Los cortes de luz, gas, agua y telecomunicaciones en la vivienda habitual estarán prohibidos para el conjunto de la población mientras esté en vigor el Estado de Alarma. Además, se ha ampliado el bono social para que las personas que queden en situación de vulnerabilidad, como trabajadores afectados por despidos o autónomos que hayan tenido que cesar en su actividad, puedan acogerse a él.

Servicios no prestados

Otra de las cuestiones que aborda el Real Decreto-ley aprobado por el Gobierno el 31 de marzo es qué sucede con los servicios no prestados por causa del Estado de Alarma por coronavirus. En este sentido, hay que distinguir entre los servicios de tracto sucesivo, o sea, que implican el pago de unas cuotas (como el gimnasio, la residencia, la academia,…) y otros servicios, como un evento cultural o deportivo. Para los primeros, se paralizará el cobro de nuevas cuotas hasta que el servicio pueda volver a prestarse con normalidad. No obstante, el contrato no queda rescindido. En el caso de los segundos, el consumidor puede solicitar la resolución del contrato en un plazo de 14 días y, por su parte, la empresa podrá ofrecer al usuario una alternativa como la del bono o vale sustitutorio para usar en el futuro.

Por otro lado, en el caso de servicios que incluyan a varios proveedores, como los viajes combinados, se establece la posibilidad de que el organizador o minorista entregue un bono para ser utilizado por el consumidor en un año, desde la conclusión del Estado de Alarma. En caso de que no lo utilice, el usuario podría solicitar una devolución de lo pagado.