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Cómo hacer la declaración de la Renta 2018 si eres millennial

7 minutos
  • A primeros de abril arranca la campaña de la Renta de 2018 y se prolongará hasta el próximo 1 de julio
  • Quizás por tu nivel de ingresos no estés obligado a presentarla, pero conviene repasar el borrador y analizar tus circunstancias para descubrir si te conviene o no hacerlo
Alrededor de 20 millones de contribuyentes están llamados a hacer la declaración de la Renta de 2018. Comienza una campaña que se prolongará hasta el próximo 1 de julio, aunque aquellas personas a las que les toque pagar deben presentar su declaración antes del 26 de junio. Si el resultado te sale a devolver, Hacienda tiene hasta el próximo 31 de diciembre para liquidar la deuda que tiene contigo. Si no lo hace, deberá enfrentarse a unos intereses de demora del 3,75%. A estas alturas poco puedes hacer para rebajar la cuota del impuesto que te corresponde pagar. Sin embargo, puedes repasar aquellos ingresos por los que estás obligado a declarar y aquellas deducciones que te permitirán ahorrar. Quizás por tu nivel de ingresos y circunstancias ni si quiera estés obligado a hacer la declaración este año, pero aunque la ley te exima, quizás te resulte rentable presentarla. En Rastreator repasamos los principales puntos que afectan a los millennials para que puedan enfrentarse a esta campaña y salir airosos velando por sus finanzas.

¿Estás obligado a presentar la declaración de la Renta de 2018?

Si todos tus ingresos provienen de tu trabajo y ganas menos de 22.000 euros brutos anuales, debes saber que no tienes obligación de presentar la declaración de la renta de 2018, siempre y cuando no hayas tenido más de un pagador. Si durante el ejercicio has trabajado para varias empresas, esa cuantía exenta es mucho menor. En concreto, todos aquellos que tengan más de un pagador y hayan obtenido más de 1.500 euros anuales del segundo y restantes pagadores, tendrán que presentar la declaración si sus ingresos anuales superan los 12.643 euros. También tendrás que presentar la declaración de la renta en los siguientes casos:
  • Si has tenido pagadores que no te han retenido nada o lo han hecho a tipo fijo.
  • Si has obtenido rendimientos de capital mobiliario por encima de los 1.600 euros.
  • Si tienes una vivienda que genere rendimientos del capital inmobiliario por encima de los 1.000 euros.
  • Si has tenido ganancias patrimoniales superiores a 1.000 euros o pérdidas de más de 500 euros. Es decir, aunque hayas perdido dinero al vender tu coche, deberás declararlo ante Hacienda si supera cierta cantidad.

Aunque no estés obligado, ¿compensa presentar la declaración?

Al contrario de lo que pueda parecer, presentar la declaración de la Renta puede suponer un ahorro. A veces conviene hacerlo aunque no estés obligado ya sea porque te han retenido más de lo que corresponde o porque puedes beneficiarte de algunas deducciones. Para saber qué es lo que más te interesa, es recomendable que pidas el borrador y lo repases a conciencia. Puede que te lleves alguna sorpresa y, en contra de tus expectativas, te salga a devolver. Pedir el borrador no implica en ningún caso tener que presentarlo, por lo que una vez que lo obtengas, puedes decidir qué hacer en función de tus intereses. Además, puedes obtener el borrador sin necesidad de salir de casa. A través de la web de la Agencia Tributaria podrás descargarlo si tienes DNI o certificado electrónico de identificación, con clave PIN o número de referencia. La presentación también puede hacerse a través de Internet.

¿Cuáles son las principales desgravaciones de las que puedes beneficiarte?

Aunque las desgravaciones por arrendar la vivienda habitual desaparecieron, hay que recordar que si tu contrato está vigente desde antes del 1 de enero de 2015 aún puedes beneficiarte de una deducción. Los alquileres firmados con anterioridad a esa fecha pueden deducirse un 10% de las cuotas, sobre una base máxima de 9.040 euros. La condición es que no superes los 24.107,20 euros de base imponible. Además de esta deducción de carácter estatal, existen otras autonómicas. Cada región cuenta con unos beneficios y fija sus propias condiciones, por lo que conviene consultarlas en cada caso. Otra de las maneras más fáciles de desgravarte es mediante las aportaciones a partidos políticos, federaciones, coaliciones o agrupaciones electorales, que dan derecho a la reducción del 20% de las cuotas con un límite de 600 euros al año. Por su parte, las donaciones a entidades beneficiarias de actividades y programas prioritarios de mecenazgo recogidas en la Ley 49/2002 permiten una reducción del 75% de la cantidad aportada hasta los 150 euros y del 30% para el resto de la base imponible. El resto de donaciones originan el derecho a deducciones de hasta el 10%.

¿Hay que tributar por haber obtenido una beca para estudiar?

Cómo hacer la declaración de la Renta 2018 si eres millennialEn 2018 como novedad se incrementa el límite exento para las becas para cursar estudios tanto públicas como aquellas concedidas por entidades beneficiarias de mecenazgo. Concretamente la cantidad exenta de tributación pasa de los 3.000 euros a los 6.000. En el caso de que el objeto de la beca sea compensar gastos de transporte y alojamiento para la realización de estudios reglados, no tendrás que pagar nada si la cantidad percibida no supera los 18.000 euros al año o los 22.000 si se realizan en el extranjero. Si tienes una beca para realizar un doctorado, la cifra exenta se eleva a 21.000 euros si se cursan en España y a 24.600 euros si estás en el extranjero.

¿Y por los ingresos obtenidos por prácticas empresariales?

Es necesario distinguir las prácticas curriculares de las extracurriculares. En el primer caso, se trata de becas formativas de carácter obligatorio dentro de un plan de estudios -si no se realizan es imposible obtener un título universitario- y no tributan. En el segundo, implica que la universidad realice un convenio con una empresa. A pesar de que las retribuciones no suelen ser muy elevadas, en muchas ocasiones tributan. Así, el dinero obtenido tributaría dentro de las rentas del trabajo.

¿Qué pasa si trabajas en el extranjero?

Si tienes nacionalidad española debes tributar en España independientemente del país en el que hayas obtenido tus ingresos… por mucho tengas tu residencia habitual en el país, es decir, si permaneces al menos 183 días al año en el territorio nacional. No obstante, existen una serie de exenciones de las que podrás beneficiarte. La Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas permite la exención de hasta 60.100 euros anuales si se trabaja para una empresa no residente en España o para un establecimiento permanente con sede en el extranjero. Tampoco tendrás que tributar por los servicios prestados en aquellos países en los que exista un impuesto de la misma naturaleza que el IRPF español, siempre y cuando no se trate de un paraíso fiscal.

Comparar los mejores productos de finanzas

Aunque no estés obligado a presentar la declaración de la renta este año, puede que te convenga hacerla. Para saber si te sale a devolver, puedes pedir el borrador a través de Internet de manera rápida y fácil y presentarla únicamente si te resulta beneficioso. Invertir en productos adecuados gracias al asesoramiento de expertos te permitirá sacar el mayor beneficio a tus recursos. Si tienes un perfil más conservador, las cuentas remuneradas y los depósitos pueden ser una buena opción para ti. El comparador de Rastreator.com pone a tu alcanza opciones muy variadas porque trabajamos con las principales entidades. Abril 2019

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