Cómo comprar una casa sobre plano

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  • En 2019, la compra de viviendas de segunda mano cayó un 4,2%, mientras que en el caso de las de obra nueva creció un 1,2%
  • Comprar una vivienda sobre plano tiene muchas ventajas, pero también algún que otro inconveniente

comprar-casa-sobre-planoComprar una vivienda sobre plano suele ser más económico, pero tiene algunos inconvenientes que merece la pena conocer. Te contamos todo lo que debes saber si están pensando en comprar tu casa de este modo.

Cada vez son más las personas que optan por comprar su vivienda sobre plano. A medida que la recuperación económica ha ido haciéndose un hueco en el sector inmobiliario son muchas las constructoras y promotoras que vuelven a lanzar promociones de viviendas de obra nueva en muchos municipios españoles.

La profesionalización del sector ha favorecido que los compradores de viviendas vuelvan a confiar en estas empresas y se lancen de nuevo a adquirir viviendas sobre plano. De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), mientras que las ventas de viviendas de segunda mano cayeron un 4,2% durante 2019, las de obra nueva crecieron un 1,2%.

Qué debes tener en cuenta antes de comprar sobre plano

Comprar una vivienda sobre plano tiene ventajas, pero también algunos inconvenientes frente a las de segunda mano. La principal desventaja es que no ves el resultado final de la construcción hasta que esta termina. Además, tienes que hacer un desembolso previo de dinero a la constructora, la promotora o la cooperativa –en función de cómo se haya constituido la construcción.

En muchas ocasiones, desde que se publicita la promoción de viviendas hasta que te entregan las llaves transcurre un mínimo de dos años. Y hay que contar siempre con algunos retrasos en el acabado de la obra. Pero adquirir una vivienda sobre plano puede ser una buena opción si tienes en cuenta algunos aspectos.

Tal y como explica la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), una vez elegida la promoción, el futuro comprador debe informarse sobre la promotora de las viviendas. Además, conviene exigirle que acredite la propiedad del solar en el que se va a construir, según recomienda el Consejo General de Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (Coapi). Es conveniente, además, pedir a la empresa la licencia de obra, para ver que está todo en curso.

Una vez tomada la decisión, hay que firmar un contrato con la promotora. En el documento debe incorporarse el precio de la vivienda con IVA aparte y la fecha de entrega de las llaves. Además,  es recomendable explicitar en el contrato las penalizaciones para el promotor en caso de que se retrase la obra (pueden incluir también el pago de un alquiler durante ese periodo de retraso). Lo mejor es que consultes la operación siempre con un asesor inmobiliario o con un abogado para evitar problemas

Conviene recordar que toda la documentación publicitaria y de promoción que nos haya entregado la constructora o la promotora hay que guardarla para poder comprobar si finalmente coincide con la obra acabada. Todos estos documentos tienen valor contractual.

Además, tienes que prestar especial atención a la hipoteca. Lo futuros propietarios suelen pedir un 80% y el 20% restante lo abonan durante el tiempo que está en construcción la vivienda, por lo que puedes permitirte comprar una casa sin necesidad de disponer de grandes ahorros. Los préstamos para comprar una vivienda sobre plano no se diferencian de los que se dan para comprar una casa de segunda mano ni tienen condiciones especiales. Sin embargo, el promotor de la construcción necesita financiación de un banco determinado y este puede dar buenas condiciones a las personas que quieran comprar estos pisos, aunque no es obligatorio tener el préstamo hipotecario con esta entidad financiera.

Ventajas de comprar una casa sobre plano

Una de las mayores ventajas de comprar una vivienda sobre plano es que se puede adaptar a las necesidades de cada propietario. Las promotoras son cada vez más flexibles en este sentido y en muchas ocasiones permiten realizar ciertas modificaciones sobre el proyecto inicial de la obra. Siempre y cuando se soliciten con antelación.

Independientemente de esto, siempre debes pedir los planos y la memoria de calidades de la vivienda. Puede ayudarte a decidir entre dos viviendas de similares características. Ante la duda, consulta siempre con un arquitecto que te ayude a leer los planos y a reconocer los materiales de mayor calidad.

Cuando llegue el momento de la entrega de llaves, es muy importante revisar bien la vivienda y ver que lo descrito en la memoria se cumple antes de firmar las escrituras de compraventa, para poder reclamar cualquier anomalía o problema que existiera antes de firmar.

¿Qué inconvenientes tiene?

Uno de los mayores inconvenientes o temores a la hora de adquirir una vivienda sobre plano es el desembolso económico que hay que realizar antes de comenzar la construcción. Las promotoras piden una entrada -que puede alcanzar el 30% del precio final de la vivienda- y ciertas cantidades a cuenta para poder comenzar la obra. Uno de los riesgos a los que se expone el comprador es no recuperar ese dinero si al final el proyecto no se realiza.

Para que esto no ocurra, debes asegurarte de que esas cantidades solo se van a destinar a pagar los gastos de la construcción. Otra fórmula es exigir un aval a la constructora o promotora, que deberá constituirlo para toda la promoción de viviendas.

Para que estés más tranquilo, cada comunidad autónoma cuenta con una normativa que recoge los derechos de los compradores y las responsabilidades de los promotores.

Tras la entrega de llaves

Una vez que la obra ha concluido y todo está correcto, hay varias cosas que debes solicitar al promotor antes de disfrutar de tu nueva casa. Lo primero es la licencia de primera ocupación. Sin este documento no podrás entrar en tu vivienda. Este documento lo suele expedir el Ayuntamiento del municipio en el que se encuentre la casa.

Tampoco hay que olvidar el certificado de eficiencia energética y su etiqueta energética, así como la cédula de habitabilidad en aquellas comunidades autónomas en las que es obligatoria. También conviene tener a mano las garantías de la vivienda (como el seguro decenal del edificio).

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