Las enfermedades raras en el seguro de salud

3 minutos
  • Existen entre 5.000 y 7.000 enfermedades raras que afectan a entre un 6% y un 8% de la población mundial
  • Las enfermedades raras pueden ser consideradas como ‘preexistentes’ en el seguro de salud y, por tanto, no estar incluidas si ya han sido diagnosticadas
  • Si el paciente ya tiene el seguro contratado y sospecha que puede tener una enfermedad rara, podrá hacer uso total de su póliza para acudir a especialistas

Se calcula que entre un 6% y un 8% de la población mundial padece una enfermedad rara, lo que se traduce en más de 3 millones de españoles y cerca de 100 millones de personas en todo el mundo. Además, la media de tiempo desde que aparecen los primeros síntomas hasta que se obtiene un diagnóstico, son cinco años, según los datos publicados en el Estudio sobre situación de Necesidades Sociosanitarias de personas con Enfermedades Raras en España.

¿Qué es una enfermedad rara?

Según la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) una enfermedad es considerada rara cuando afecta a un número limitado de la población total, definido en Europa como menos de 1 por cada 2.000 ciudadanos. Los pacientes y las asociaciones que los apoyan ponen de manifiesto que es crucial darse cuenta de que “le puede ocurrir a cualquiera, en cualquier etapa de la vida. Es más, no es extraño padecer una enfermedad rara.”

¿Cuántos tipos de enfermedades raras existen?

Actualmente, existen entre 5.000 y 7.000 enfermedades raras en todo el mundo que afectan a los pacientes en sus capacidades físicas, habilidades mentales y en sus cualidades sensoriales y de comportamiento. Aunque suelen tener síntomas comunes, cada una de ellas presenta manifestaciones diferentes dependiendo del paciente. Por ello, aunque dos de cada tres casos son diagnosticados antes de los dos años, el tercio restante puede tardar varios años en tener un diagnóstico claro.

¿Los seguros de salud cubren enfermedades raras?

Cuando se trata de una enfermedad previa a la contratación de la póliza, esta estaría catalogada como enfermedad preexistente y, por tanto, tendría que ser la aseguradora contratada la que especifique qué cubre y qué no cubre. De hecho, dependiendo de la enfermedad que sea, es posible que la compañía decida finalmente no realizar el seguro o, en caso de hacerlo, optar por fijar una prima excesivamente elevada.

Por otra parte, si el paciente ya tiene el seguro contratado y sospecha que puede tener una enfermedad rara, podrá hacer uso total de su póliza para acudir a especialistas que le ofrezcan un diagnóstico. Una vez recibido el mismo, recomendamos ponerse en contacto con la aseguradora para comprobar que las condiciones de contratación continúan siendo las mismas.

¿El seguro médico cubre el diagnóstico de una enfermedad rara?

En ocasiones, el diagnóstico de una enfermedad rara puede complicarse bastante y alargarse en el tiempo. Además, el paciente tendrá que pasar por varios médicos diferentes, pedir segundas opiniones y someterse a multitud de pruebas hasta poder encontrar el diagnóstico correcto y, con él, el tratamiento adecuado. Todo este proceso estaría cubierto por el seguro médico, aunque no podemos perder de vista, que es posible que dependiendo del tipo de póliza, así como de la cantidad y el tipo de pruebas requeridas, podría conllevar un coste extra además de la propia prima de la póliza.

Esto siempre va a depender del tipo de seguro de salud que haya contratado. Por ejemplo, si el paciente cuenta con un seguro de cuadro médico sin copago, tendría que abonar menos costes que alguien que haya contratado un seguro de cuadro médico con copago, en cuyo caso pagaría una cantidad establecida por cada prueba realizada y cada consulta a la que tenga que acudir.

Tampoco hay que perder de vista los periodos de carencia y las autorizaciones. Al contratar un seguro médico, existe un plazo de tiempo en el que no podrás acceder a determinadas pruebas o consultas. Esto se conoce como periodo de carencia y cada compañía establece los suyos. Con respecto a las autorizaciones, has de saber que algunas aseguradoras exigen la emisión de una autorización para poder acceder a algunas pruebas. Así que, es posible que haya algunos casos en los que tu aseguradora no te cubra los gastos de determinados análisis.

Elegir un seguro médico

Tanto si tienes una enfermedad rara como si no, lo mejor es cuando elijas un seguro médico tengas claro cuál contratar. Actualmente en el mercado de los seguros de salud existen varias pólizas diferentes:

  • Seguro médico sin copago: son aquellos seguros en los que pagas una prima única y te ofrecen la posibilidad de acudir a cualquier consulta médica u hospital incluido en el cuadro médico, tantas veces como sea necesario.
  • Seguro médico con copago: es una póliza con una prima única, en la que además tendrás que abonar una cantidad de dinero cada vez que hagas uso del seguro.
  • Seguro médico sin hospitalización: incluye tan solo consultas a especialistas y urgencias.
  • Seguro médico de reembolso: con esta póliza podrás elegir cualquier especialista (aunque esté fuera del cuadro médico) y la propia aseguradora se encargará de abonarte el importe de la consulta.
  • Seguro médico baremado: es un tipo de seguro de salud bastante parecido al de cuadro médico con copago, con la diferencia de que en este caso el coste a abonar por el asegurado por acudir a las consultas es bastante más elevado y la prima anual más baja.
  • Seguro dental: es un producto que proporciona a los asegurados el acceso a servicios bucodentales de una manera más económica.

Elijas la póliza que elijas, recuerda que lo ideal es elegir el mejor seguro para ti, es decir, el que se ajuste perfectamente a lo que necesitas. Ya que el mercado es muy amplio, te recomendamos que te apoyes en herramientas como el comparador de seguros de salud de Rastreator.com, ya que con tan solo unos clics te ayuda a encontrar la póliza que necesitas.