Cómo elegir un seguro de viaje

Lo más importante para elegir un buen seguro de viaje es evaluar los riesgos se deseas cubrir en cada caso particular, y así buscar el costo mínimo. La comparación es algo más difícil cuando el seguro incluye asistencia en viaje -que es bastante más costosa- y útil. Por ejemplo, un seguro sin asistencia no proporciona compensación económica en caso de emergencia médica, a menos que la póliza lo indique, pero en su lugar reembolsa el dinero gastado.

En caso que tengas un seguro ya contratado, confirma la cobertura específica para el viaje que vas a hacer. Por ejemplo, la mayoría de los seguros no cumplen con las exigencias mínimas obligatorias para ingresar a Europa (el llamado Seguro Schengen).

Al pagar con tarjeta de crédito, a veces se cuenta con un seguro gratuito, pero no siempre es el mejor, ni cubre lo que se desea cubrir; pida detalles de la cobertura.

  • Edad Límite y Deducibilidad: Los seguros suelen tener límites de edad mínimos o máximos, por lo general hasta los 60-65 años. Por encima de esa edad, la mayoría de los seguros o no se emiten, o se debe de pagar una prima mayor. Los seguros más económicos son para jóvenes, aunque tampoco cubren deportes/actividades de alto riesgo. Deducible es el monto que el asegurado debe cubrir con sus propios recursos y que no es cubierto por la aseguradora; sobre esa cifra, los costos son cubiertos por la empresa de seguros hasta el máximo establecido en la póliza.
  • Riesgos Cubiertos y No Cubiertos: Lo primero es ser consciente de aquellos riesgos que cubre y no el seguro. Si tienes alguna duda, debes consultar antes de contratar el seguro, una forma de hacerlo es a través de Rastreator.com. La mayoría de los seguros no cubre deportes de alto riesgo ni episodios de salud previos.

Dependiendo del país y la situación particular de cada uno, es importante que un seguro de viajes cubra:

  • Cancelación o modificación de la estancia por razones ajenas a quien contrata el seguro, como enfermedad, accidente o incidente de un familiar, pareja o compañero de viajes; si tienes que tomar parte en un juicio como testigo; incendio, robo o daño inesperado en tu domicilio; si pierdes tu trabajo… La mayoría de los billetes económicos no permiten cambio alguno y cualquier modificación supone la pérdida total del billete o, en el mejor de los casos, el pago de una multa.
  • Gastos médicos: suele referirse a los gastos básicos, pero no cubre una estancia prolongada, donde es preferible la repatriación.
  • Muerte, incapacidad permanente o repatriación: puede costar una verdadera fortuna en caso de no tener un seguro.
  • Pérdida de equipaje: normalmente cubre la pérdida, demora o extravío que afectan al 1% de los pasajeros de líneas aéreas. No suele cubrir transporte en tierra.
  • Quiebra de la línea aérea: en muchas ocasiones es innecesario, pues está cubierto por el seguro ordinario que la agencia de viajes pone a disposición de sus clientes.
  • Pérdida por robo o daños: suelen estar cubiertos de forma normalizada, salvo para América del Sur y otras zonas “calientes”, excepto si se los hechos se produjeron en el avión.

¿Los gastos se reembolsan una vez han sido pagados o el seguro lo paga en origen?

Por lo general, existe un grupo de seguros que reembolsa -a veces con una deducción- los gastos efectuados en atención a situaciones de emergencia. Otros, de mayor coste, complementan el seguro con asistencia al viajero durante las 24 horas, apoyándote en el momento que se produce tu emergencia.

Antes de partir

Comprueba que llevas la póliza original y los números de emergencia junto con tus documentos. Dejar copia de la póliza y documentos originales (lo idea: legalizados ante notario) a alguna persona de confianza es muy recomendable, así como subir una copia escaneada a tu cuenta de mail en internet, para echar mano de ella desde cualquier lugar.

Reclamaciones

Debemos conocer en detalle qué hacer cuando es necesario reclamar:

  • Comprueba que estás dentro del plazo límite.
  • Comprueba que el seguro cubre la situación por la que estás reclamando. Verifica especialmente las deducciones.
  • Inicia el proceso de reclamación inmediatamente después al suceso del siniestro llamando al número de emergencia.
  • Incluye copias simples de los documentos requeridos por el asegurador, especialmente recibos y comprobantes de gastos y pagos.
  • Ante una emergencia médica, contacta con el asegurador inmediatamente para obtener autorización de cara al tratamiento. El seguro no incluirá el pago de medicamentos que uses habitualmente.

COMPARAR SEGUROS DE VIAJE

Rastreator Rastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Seguros de Viaje