Energías renovables: qué son y cómo generan electricidad

Noviembre de 2013

  • Las energías renovables se caracterizan por no emitir dióxido de carbono (CO2) al generar electricidad.
  • Son energías limpias, que no producen contaminación.

Existen varias fuentes de energía renovables cuya principal función es la de generación de electricidad. Principalmente, las energías renovables, caracterizadas por no aportar CO2 a la atmósfera, son las siguientes:

  • Energía hidráulica
  • Energía nuclear
  • Energía eólica
  • Energía solar fotovoltaica
  • Energía solar termoeléctrica
  • Energía de la biomasa
  • Energía geotérmica
  • Energías marinas de olas y corrientes oceánicas

¿Por qué se les llama renovables?

El término “renovables’ proviene del hecho de que para generar electricidad estas fuentes no emiten dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, que es el gas que provoca en la Tierra el efecto invernadero (el calentamiento global causante del cambio climático).

Las energías renovables, también denominadas alternativas, son energías limpias, es decir, que no emiten ningún tipo de contaminación, frente a las fuentes tradicionales como el carbón o el gas.

De una forma sencilla, la producción de electricidad consiste en conseguir hacer girar un generador que produce energía eléctrica. Para ello se utilizan distintos procesos a partir de diferentes fuentes de energía, como puede ser el agua de un río, el viento o el sol…

Tipos de energías renovables

Cada fuente renovable produce energía eléctrica de una manera diferente, aunque hay ciertos aspectos que tienen en común. No todo lo que rodea a estas fuentes de producción de energía es bueno. En ciertas ocasiones no se dan las condiciones necesarias para su utilización, su implantación es demasiado costosa y poco rentable o incluso no son del todo aceptadas.

Estas son las diferentes fuentes de energía más frecuentes:

La energía hidráulica

La energía hidráulica consiste en aprovechar la fuerza del agua para producir electricidad. Este tipo de energía se genera dentro de centrales hidráulicas, que necesitan de una presa que almacene el agua.

Producir electricidad a través de la fuerza del agua se puede hacer mediante 2 formas: aprovechando la altura (energía hidráulica potencial) o la velocidad (energía hidráulica cinética).

En la energía hidráulica potencial se aprovechan los saltos de agua y en el momento en el que ésta pasa de una altura mayor a otra menor es entonces cuando se genera electricidad. Por su parte, la energía hidráulica cinética se vale de la velocidad. En este caso, las instalaciones necesarias son más pequeñas y baratas y reciben el nombre de centrales mini-hidráulicas.

La energía nuclear

La energía nuclear genera electricidad a través de la producción de vapor de agua a gran presión y temperatura con barras de uranio en estado puro. El uso de uranio entraña un grave problema ya que una vez que su vida útil llega al final se convierte en residuo radiactivo.

Esta energía no está exenta de peligros, al contrario. Al problema asociado a la radiactividad de las barras de uranio hay que unirle la probabilidad de que se produzca en el interior de las centrales una reacción nuclear no controlada.

Esto fue lo que sucedió hace unos años en Fukushima, o anteriormente en Chernóvil. Sus consecuencias todavía están presentes entre la población de las zonas cercanas a la central nuclear.

La energía eólica

La energía eólica aprovecha la fuerza del viento para la producción de electricidad. ¿Cómo lo hace? Para ello es necesario agrupar varios aerogeneradores formando un parque eólico. La velocidad del viento mueve las aspas de estos molinos que activan un aerogenerador que es el que produce electricidad.

La energía eólica es limpia, autóctona y gratuita aunque tiene un “pequeño problema’. Necesita de primas y subvenciones para ser competitiva y además, depende 100% de “cómo y cuánto sopla el viento’.

La energía solar fotovoltaica

La energía fotovoltaica produce electricidad a través del efecto que producen los rayos solares en el interior de un material semiconductor, como es el silicio. Para generar electricidad es necesario construir una capa semiconductora y si ésta se expone a la luz del sol, en su interior se genera un voltaje eléctrico que da lugar a la electricidad.

Este tipo de energía es barata de producir y además las instalaciones necesarias son muy sencillas de construir. Pese a estas ventajas, la energía solar fotovoltaica no es competitiva en estos momentos.

La energía solar termoeléctrica

La energía solar termoeléctrica genera electricidad mediante la concentración de los rayos del sol en un punto con el fin de crear temperaturas elevadas con las que se produce vapor de agua.

Esta energía se puede generar incluso de noche ya que se utilizan sistemas de almacenamiento de calor.

La energía de la biomasa

La biomasa es un material orgánico que proviene de cultivos, pastos, o restos forestales que son quemados en una caldera. Se calienta agua en el interior de ella hasta que se convierte en vapor, que es usado para generar electricidad.

Para generar energía mediante biomasa se necesita una cadena logística extremadamente complicada de construir. Sin ella, no se podría asegurar a la central eléctrica la biomasa suficiente para producir energía.

La energía geotérmica

La energía geotérmica consiste en el aprovechar el calor que del interior de la Tierra para producir electricidad.

Esta fuente de energía es muy específica de lugares concretos del planeta. Algunos países que cuentan con un importante número de instalaciones de este tipo son Italia, Islandia, Nueva Zelanda. También algunas zonas de Estados Unidos.

Energía marina de olas y corrientes oceánicas

La energía de las olas consiste en aprovechar el movimiento de las corrientes marinas con el fin de producir electricidad. También es posible realizar un dique en la costa que recoja el agua de las olas. De momento se encuentra en fase experimental.


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María TorralboRastreator.com


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