Préstamos con el coche como aval

Enero 2015

  • Las empresas que ofrecen préstamos avalados con el coche se han multiplicado en los últimos años.
  • Tras algunos productos se esconden intereses abusivos y estafas.

Los carteles que lo anuncian están repartidos por toda la geografía española. Ofrecen préstamos inmediatos poniendo el coche como aval del crédito y con la posibilidad de seguir circulando con él, sin necesidad de dejarlo en depósito.

El crédito inmediato es un reclamo al que muchos acuden cuando necesitan liquidez rápidamente, una situación que se ha repetido bastante en los últimos años. Pero algunas de las empresas que ofrecen estos productos incluyen clausulas ocultas o aplican intereses encubiertos desorbitados.

Empeñar un bien para ofrecer liquidez a cambio es una práctica muy antigua y en muchas ocasiones puede salvar de algún apuro económico. Pero también es un tipo de préstamo que suele tener condiciones más duras que un crédito tradicional con una entidad bancaria. No obstante, son más sencillos de conseguir, ya que hay que presentar menos garantías de pago. En este caso, la propiedad del coche es suficiente para que los prestamistas consideren que el dinero puede ser devuelto.

Sin embargo, no todas las empresas que ofrecen dinero con el coche como aval funcionan como prestamistas, sino que otras optan por una fórmula diferente que puede llevar a engaño. Se trata de compañías que compran los coches dejando abierta una opción de recompra. Además, entre un momento y otro alquilan el vehículo al antiguo propietario, de manera que puede seguir, al menos temporalmente, circulando con él.

Los préstamos con el coche como aval tienen, por tanto, bastantes peculiaridades y es importante que el usuario tenga claro cuándo puede pedir uno y en qué condiciones, para evitar desagradables consecuencias en el futuro.

Cuándo pedir un crédito con el coche como aval

Para este tipo de créditos, el vehículo es la garantía para la compañía de que el cliente abonará el importe del préstamo. Por eso, el requisito fundamental para solicitar uno de estos préstamos es ser el propietario de un coche, aunque algunas entidades permiten hacerlo también con una moto e incluso maquinaria agrícola.

Estos créditos están destinados a aquellas personas que no pueden obtener financiación a través de créditos personales, ya que no cumplen los requisitos para acceder a los servicios de la banca tradicional. Suelen ser personas que no tienen una fuente regular de ingresos (como una nómina o pensión) y que creen que pueden hacer frente a los pagos.

No obstante, los expertos recomiendan no solicitar nunca un crédito si no se tiene claro cómo se va a devolver, especialmente fuera de las entidades bancarias, ya que los intereses a los que se hace frente suelen ser más elevados.

El préstamo

Las entidades que conceden un préstamo con el coche como aval funcionan de la manera tradicional: el cliente obtiene una cantidad y se compromete a devolverla con una serie de intereses. En este caso, el coche funciona como una garantía de pago, es decir, en el caso de que no se abonen las cuotas, se podría vender para obtener dinero con el que pagar la deuda.

No obstante, el prestamista no puede quedarse con el coche directamente en ningún caso. La ley prevé que el coche se venda en subasta pública, con beneficio para el propietario. Una vez vendido, dispondría de dinero para hacer frente a la deuda acumulada.

En este caso, se respeta la fórmula habitual y el producto que se vende es un préstamo. Por eso, para publicitarlo, la empresa debe mostrar obligatoriamente la Tasa Anual Equivalente (T.A.E.), que indica los intereses a los que tiene que hacer frente el cliente.

Es muy habitual que las empresas que ofrecen este tipo de producto exijan intereses muy altos, ya que se prestan cantidades pequeñas durante un periodo de pequeño de tiempo. De esta manera, el cálculo de la T.A.E. puede resultar muy llamativo, con valores de más de 4.000%.

La compra-venta

Pero muchos de los “créditos con el coche como aval” que se anuncian no son tal, sino que utilizar otra fórmula diferente. El procedimiento es similar para el cliente, obtiene un capital inicial para después hacer frente a unas cuotas, pero en realidad no accede a un préstamo, sino que vende su vehículo.

La operación es más compleja que un crédito avalado por el coche. El cliente vende su coche a la empresa por un capital determinado, en torno a un 40% del valor real del coche, con una opción de recompra pasado un determinado tiempo. Durante el tiempo que dure el contrato, el cliente tiene la opción de seguir conduciendo el coche, pagando por él un alquiler mensual, para, al vencimiento del préstamo, tener que devolver el capital inicial más los intereses.

El problema es que, dado que no se trata de un préstamo, sino de una compraventa, la empresa no está obligada a anunciar el interés aplicado, con lo que en ocasiones se escatima información fundamental al cliente.

Además, se han reportado multitud de casos en los que el cliente ha pensado que estaba suscribiendo un préstamo y que el alquiler mensual del vehículo que estaba pagando se correspondía con las cuotas del mismo. Por eso, al vencimiento, se han encontrado con que en realidad seguían debiendo el total del crédito más los intereses y en muchos casos han perdido su vehículo. Esta práctica bordea la legalidad y, si no se informa correctamente al cliente, se convierte en un fraude. Por eso, las organizaciones de consumidores han advertido de estos casos a los usuarios.

El crédito personal

En caso de necesitar un importe pequeño, como el que se puede obtener a cambio de un coche, para una necesidad puntual, la mejor opción es solicitar un crédito personal con una entidad bancaria. Y es que si se acude a un banco se cuenta con que en general los intereses van a ser más bajos que con uno de estos prestamistas.

Para encontrar el crédito personal que más se ajusta a las necesidades de cada usuario y con los mejores intereses, es aconsejable utilizar el comparador de préstamos personales de Rastreator, dónde se puede comparar las distintas opciones que proponen bancos de reconocida solvencia y transparencia.

Javier BarrosoRastreator.com


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