La distancia de frenado: qué es y de qué depende

Cuando una persona se sienta al volante existen multitud de factores que pueden modificar su conducción. Encontrar un animal en la carretera, un peatón que cruza la vía o un semáforo en rojo son algunos de los motivos que pueden llevarle a tener que detener su vehículo, incluso de manera apresurada. La distancia que se recorre desde el momento en el que se detecta el obstáculo hasta que el coche o la moto se para totalmente es la denominada distancia de detección, y se calcula teniendo en cuenta la distancia de reacción y la de frenado.

El tiempo de reacción es el que tardas en pisar el freno desde que ves el obstáculo, un tiempo que ronda un par de segundos pero que puede verse incrementado por la inexperiencia, el cansancio o las sustancias estupefacientes. Sobre la segunda distancia, la de frenado, influye tu pericia, pero también el estado del propio vehículo. Ten en cuenta que unos metros más o unos metros menos pueden marcar la diferencia entre un accidente serio o un susto. Te contamos qué es la distancia de frenado y de qué factores depende para que puedas disminuir tu distancia de detección y evitar así accidentes.

¿Qué es la distancia de frenado?

La distancia de frenado es el trayecto que recorre un vehículo desde el momento en el que su conductor comienza a frenar hasta que se detiene por completo. Estos metros que necesitas para detener el vehículo pueden salvar vidas o ponerlas en peligro, sin embargo, no dependen directamente de ti. Si bien es cierto que gracias a tus reflejos puedes disminuir la distancia de detección al reaccionar de manera inmediata también lo es que la capacidad de los frenos, el agarre al pavimento y otros factores se escapan de tus manos.

Lo que sí puedes hacer es adecuar tu conducción y tu vehículo para disminuir la distancia de frenado al mínimo. La velocidad, los frenos y los neumáticos son algunos de los puntos fuertes para disminuir o reducir la distancia de frenado. Si quieres garantizar tu seguridad en la carretera realiza una conducción responsable y cuida todos los elementos del vehículo para mejorar la capacidad de tu coche y reducir, en la medida de lo posible, esos tiempos.

¿De qué depende la distancia de frenado?

Los factores que influyen en el trayecto que realizará tu coche antes de detenerse pueden estar relacionados directamente con el propio coche (componentes físicos del mismo) o bien con la propia conducción:

  • Velocidad.
  • Estado de la calzada.
  • Estado de los neumáticos.
  • Eficiencia de los frenos.
  • Suspensión.
  • Carga del vehículo.
  • Condiciones ambientales.

 

El coche y la distancia de frenado

Como decimos, la distancia que se recorre hasta llegar a los 0 km/h depende de varios factores, muchos de ellos relacionados directamente con el propio vehículo. El mantenimiento correcto del coche puede hacer que los metros que transcurren en ese tiempo se reduzcan.

Estado de los frenos

Los frenos guardan una relación muy importante con esa distancia ya que son los encargados de trasladar la fuerza de frenado a los discos de freno de las ruedas. Con el uso sufren un desgaste que va disminuyendo paulatinamente su efectividad, por lo que si no los mantienes en perfecto estado y los sustituyes cuando corresponde puedes estar poniendo en peligro tu seguridad y la de los que te rodean.

Los frenos sufren un desgaste con su uso que disminuye su efectividad

El uso continuado de las pastillas de freno las va estropeando, endureciendo y cristalizando, por eso es importante que las revises y reemplaces de manera regular una vez al año o bien cada 15.000 kilómetros recorridos, aunque no hagan ruidos ni parezcan desgastadas. Además, en el caso de que notes que la distancia de frenado aumenta o que se escucha un sonido chirriante al frenar cámbialas, aunque no hayas recorrido esos kilómetros ya que es posible que estén gastadas o estropeadas y que, por lo tanto, su fiabilidad se haya reducido.

Además de garantizar el buen estado de las pastillas de freno también debes asegurarte de que los discos y el disco de freno están en perfectas condiciones. Cada 2 cambios que realices en las pastillas cambia los discos, y sustituye el líquido de freno cada 2 años o bien cada 30.000 kilómetros.

Neumáticos

Al igual que en el caso de los frenos, si el estado de los neumáticos no es óptimo la distancia de frenado aumenta debido a que la adherencia al terreno se reduce. Cuando se trata de las ruedas de tu vehículo debes ser consciente de que su mal estado puede, incluso, triplicar el trayecto que realizas hasta que te detienes por completo. Si los neumáticos de tu coche cuentan con un inflado correcto, la distancia será mucho menor que si están mal inflados, pero no sólo influye este factor, también lo hace el tipo de neumático que utilices y su desgaste.

El neumático y su influencia en la frenada

Si quieres conducir manteniendo tu seguridad debes saber que el desgaste de los neumáticos tiene un peso considerable sobre ello. Como sabrás, para poder circular por las carreteras públicas del país tu vehículo debe disponer de ruedas con dibujo, y éste debe tener, como mínimo, una profundidad de 1,6 milímetros. Estas marcas permiten, entre otras cosas, la evacuación del agua, evitando así que se reduzca el contacto de las ruedas con el asfalto. Cuanto menos dibujo tiene un neumático menor es la adherencia y el agarre de la rueda al suelo, y, por lo tanto, mayor es el riesgo.

Para lograr un buen agarre y minimizar la distancia de frenado debes <ahref=”http://www.rastreator.com/neumaticos/guias/como-cambiar-neumaticos-coche.aspx” title=”¿Cómo cambiar los neumáticos del coche?”>cambiar las gomas de tu vehículo cuando la profundidad del dibujo se acerque a los 1,6 milímetros, aunque si deseas una mayor seguridad es mejor que lo hagas cuando aún quedan 3 milímetros, 4 en el caso de los de invierno, y también cuando sufra desperfectos.

Categoría de los neumáticos

Desde el año 2012 los neumáticos disponen de una etiqueta de eficiencia, muy similar a la que indica la certificación energética de las viviendas, que permite a los usuarios conocer el nivel de agarre de la rueda en superficies mojadas y el ruido externo que ésta provoca. La clasificación va desde la A hasta la G, siendo la primera la de mayor calidad y prestaciones.

Por ejemplo, la diferencia de respuesta de frenado si se circula a 80 km/h con un neumático de la categoría A y uno de la F es de unos 18 metros cuando el suelo está mojado, aunque, como estamos viendo, existen otros factores que influyen directamente.

Condiciones ambientales

Debes tener en cuenta que no es lo mismo que circules sobre un asfalto seco que si lo haces por uno con humedad, nieve, arena, hielo o con otros elementos.

Son muchas las circunstancias ambientales que pueden modificar la distancia de frenado de tu vehículo. Por ejemplo, en condiciones de lluvia la adherencia se puede reducir en casi un tercio en comparación con una carretera seca, por lo que puede aumentar considerablemente. Esto puede comprometer tu seguridad y la del resto de los ocupantes del vehículo creando situaciones de riesgo que podrías evitar con otros neumáticos. La calidad de las ruedas influye directamente en tu seguridad, por lo que compara los disponibles y elige el que más te convenza. Según un estudio de Michelin y RACC, en suelo mojado si equipas tu vehículo con ruedas A necesitarás para detenerte una distancia un 30% inferior a la que requerirías con ruedas tipo G.

Cambiar los neumáticos de tu vehículo según la estación del año también es una manera de mejorar tu seguridad al volante. Si usas neumáticos estándar y circulas a 80 km/h con bajas temperaturas necesitarás 40 metros para poder frenar, mientras que con unos de invierno sólo requerirías 34 metros, pero la cifra aumenta considerablemente si conduces sobre nieve. 32 metros son los que necesitas para frenar en nieve con ruedas de invierno, frente a los 63 metros con cubiertas convencionales. Y no vale con sustituir alguno de tus neumáticos por unos de invierno, sino que debes hacerlo con las 4 ruedas.

Amortiguadores

Otra de las piezas del coche que inciden en esta distancia es el amortiguador. Este recambio mantiene el neumático en contacto con el suelo y contribuye a mantener la estabilidad del coche. Además, unos amortiguadores en buen estado contribuyen a disminuir los metros necesarios para frenar y a mantener la trayectoria mientras realizas maniobras de emergencia.

Si por cualquier razón tuvieras que realizar una maniobra imprevista, unos amortiguadores desgastados pueden convertirla en un accidente al aumentar la distancia y dificultarte el control del propio vehículo. Para que te hagas una idea: al viajar a 100 km/h por una superficie lisa necesitarás cerca de un 4% más de distancia de frenado si los amortiguadores de tu vehículo han recorrido 65.000 kilómetros que si son nuevos.

La conducción y la distancia de frenado

A todos estos factores que influyen en la distancia de frenado debes añadir las condiciones climatológicas, el estado de la vía, la carga de tu vehículo y, sobre todo, la velocidad a la que circulas.

Velocidad y frenado

Ten en cuenta que cuanto mayor sea la velocidad mayor será la cantidad de metros que necesitarás para detenerte desde que pisas el freno, y si además el suelo está mojado se multiplicarán. En las mismas condiciones, si vas a 90 km/h y frenas tardarás 60 metros en detenerte, mientras que si vas a 120 serán 108 los metros que recorrerás antes de que el coche se pare por completo. Sin embargo, como decimos, sobre pavimento mojado la distancia de frenado puede llegar a duplicarse.

Es importante que cuando conduzcas lo hagas con atención (para no aumentar el tiempo de reacción) y consciente del entorno en el que lo haces. La misma velocidad, según en qué circunstancias, puede tornarse peligrosa e incluso ir a 20 km/h pueden ser peligroso si te encuentras en una zona con retenciones y con lluvia.

Conducir seguro

Aunque cada día realices el mismo trayecto en coche las circunstancias pueden variar. Cada vez que te pongas al volante debes ser consciente de que es posible que te encuentres con la necesidad de realizar un frenazo brusco y de los riesgos que esto puede conllevar.

Respeta la distancia de seguridad y auméntala en el caso de que percibas que la distancia de frenado puede aumentar, bien sea por la lluvia o por cualquier otro factor. Anticípate para evitar reacciones y acciones erróneas, adecúa la velocidad al estado de la vía y al clima y revisa tu vehículo periódicamente. Además, asegúrate de que tus neumáticos, frenos y amortiguadores están en buen estado y podrás conducir tranquilo y seguro.

Al volante cualquier prevención es poca, y por eso el seguro que cubre tu coche es muy importante. Además de contratar la garantía obligatoria de Responsabilidad Civil puedes protegerlo con otras muchas coberturas (Terceros Ampliado o a Todo Riesgo). Entra en Rastreator.com, compara los seguros de Coche que te ofrecen las aseguradoras y contrata el que más se adapte a ti.

Octubre de 2014


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Eva GonzálezRastreator.com


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