Préstamos de Estudios

  • Los préstamos de estudios son un tipo de financiación destinada a estudiantes de entre 18 y 30 años
  • Estos productos tienen como objetivo ofrecer una ayuda económica extra para cursos de idiomas, una carrera universitaria o estudios en el extranjero

Rastreator_prestamos-para-estudiarAcceder a una carrera universitaria es una tarea que, cada vez, resulta más complicada para los estudiantes españoles. La dura competencia así como los elevados precios en tasas y los costes que conllevan el desplazamiento y manutención en una ciudad diferente suponen un desembolso que en muchas ocasiones es difícil de afrontar.

Matrícula, tasas, libros, material, transporte y comida son algunos de los gastos que se restan de las cuentas bancarias de los estudiantes que, en numerosas ocasiones, pasan por dificultades económicas. Si, a todo ello, se suma el hecho de realizar su carrera o posgrado en una universidad extranjera, o hacer parte de la misma, estos costes se pueden incrementar considerablemente.

Si para comprar una casa, un coche, reformar la vivienda o amueblar la cocina son muchos los que piden un préstamo, esta es una de las soluciones que se plantea también para los universitarios. Con el objetivo de hacer frente a sus necesidades de financiación, las entidades bancarias cuentan con productos específicos destinados al estudio tanto en España como en el extranjero. Se trata de préstamos personales con características similares a los tradicionales, aunque con algunas particularidades. Aquí te contamos quiénes lo pueden solicitar y cuáles son sus requisitos.

Préstamos para estudiar en España

Los préstamos de estudios tienen como objetivo financiar la totalidad o una parte de, entre otros, cursos escolares, carreras universitarias, cursos de idiomas, posgrados o doctorados. Este tipo de productos pueden ser concedidos por las entidades bancarias u organismos oficiales de crédito y suelen tener, por lo general, condiciones de financiación más ventajosas respecto a las fórmulas tradicionales. Y es que los tipos de interés suelen ser más competitivos y, además, cuentan con plazos de amortización de hasta diez años y amplios periodos de carencia.

Dentro de los préstamos de estudios, la mayoría de las entidades bancarias diferencian entre distintas modalidades en función de lo que se vaya a estudiar o de aquello para lo que se necesite el dinero. Entre las más utilizadas destacan:

Préstamo matrícula

Destinado a financiar la matrícula ya sea de una carrera universitaria, un máster o un curso de idiomas, entre otros. Este tipo de préstamos también pueden incluir una cantidad para pagar la manutención, el alojamiento o el material escolar.

Préstamo máster

Estudiar un máster es una opción a la que cada vez recurren más personas. Por lo general, suelen ser estudiantes que acaban de finalizar sus estudios de grado y quieren ampliar sus conocimientos y especializarse en determinadas áreas para ser más competitivos cuando llegue el momento de enfrentarse al mercado laboral. Para ellos existe un producto específico, que son los préstamos máster y que están pensados para financiar exclusivamente este tipo de estudios o los de doctorado.

Préstamo beca

Se trata de adelantar al alumno la cantidad con la que ha sido becado para que este pueda hacer frente a sus gastos hasta que la ayuda económica le sea entregada. Y es que desde que el alumno tiene conocimiento de que la beca le ha sido concedida hasta que esta se hace efectiva en su cuenta bancaria, pueden pasar varios meses.

Préstamo Renta Universidad ICO

En el ámbito más público también han existido algunas alternativas, aunque con el paso de los años han ido perdiendo fuerza. Además de las becas que se ofrecen actualmente, en el pasado se llegaron a impulsar préstamos para ayudar a los universitarios a costear los estudios de posgrado. Los créditos Renta Universidad, impulsados por el Ministerio de Educación en colaboración con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y varios bancos, suponían la posibilidad de solicitar hasta 22.800 euros para pagar la matrícula de un máster y tener una renta mensual. Se trataba de una financiación sin intereses que solo se devolvería cuando el estudiante consiguiera un trabajo con el que ingresara más de 22.000 euros al año. De lo contrario, la deuda podría quedar condonada a los 15 años. Sin embargo, estas ventajas se fueron recortando paulatinamente hasta que se optó por dejar de ofrecerlos.

Préstamos de estudios en el extranjero

Aunque la oferta de préstamos para estudiantes universitarios es muy amplia, hay una parte que concentra la gran mayoría de adeptos. Se trata de los préstamos para estudiar en el extranjero, que permiten a los jóvenes con dificultades económicas salir fuera para mejorar su historial académico y afrontar con mejores perspectivas de garantía el reto de encontrar empleo en el futuro. Con este escenario, los estudiantes  buscan incrementar su nivel de formación y acudir para ello a universidades de prestigio que suponen un gran desembolso para el alumno.

Aunque muchos utilizan los préstamos como una fórmula para hacer brillar sus expedientes con doctorados o máster internacionales, hay otros que recurren a ellos como una medida temporal para poder financiarse parte de sus estudios Erasmus en el extranjero. Y es que pese a conseguir becas para salir fuera del país, éstas se han visto recortadas en los últimos años tras la crisis, por lo que no todos los estudiantes pueden permitirse una estancia en el exterior.

¿Es suficiente el dinero para un estudiante Erasmus?

Pedir un préstamo para poder irse de Erasmus es una de las fórmulas más recurridas entre los estudiantes que quieren tener una experiencia en el extranjero. Y es que la financiación que reciben en forma de becas llega tarde (cuando el estudiante está ya en el país de destino) o de una forma muy reducida.

En líneas generales, los estudiantes de este programa, recientemente conocido como Erasmus+, obtienen financiación pública por medio de dos vías (tres en años anteriores):

  • A través del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y de la Unión Europea. La cuantía de las ayudas varía en función del país de destino, por lo que estos organismos, que ahora ofrecen la ayuda conjuntamente, establecen tres grupos. Estos estarán cubiertos con una ayuda que será de 200, 250 o 300 euros mensuales y que podrá extenderse durante siete meses para el caso de los estudiantes que residan en el extranjero por un curso completo.
  • Mediante la Comunidad Autónoma. Dependiendo del presupuesto de cada región los estudiantes recibirán una mayor o menor financiación, que podrá ser recibida durante un plazo máximo de nueve meses. Estas ayudas podrán ir desde los 80 euros mensuales hasta los 250 o 300.

De este modo, los estudiantes que más dinero perciban podrán recibir en torno a 600 euros mensuales si se encuentran en países cuyos niveles de vida son altos. De lo contrario, podrán disponer de unos 300 euros cada 30 días.

Características de los préstamos universitarios

Rastreator_prestamos-para-estudiantesEstos préstamos están enfocados, principalmente, a financiar los estudios universitarios y postuniversitarios nacionales o internacionales y son un producto específico para estudiantes. La edad que deben tener los beneficiarios o solicitantes se sitúa entre los 18 y 30 años, aunque esta horquilla puede variar dependiendo del tipo de préstamo.

Importe

El importe máximo que puede pedir un cliente no lo elige él sino que es uno de los factores establecidos por el banco. La cantidad puede ir desde los 6.000 euros hasta los 60.000 aproximadamente.

Esta gran diferencia se debe al tipo de estudio que se vaya a realizar. No precisará la misma suma de dinero el que solo necesite pagar la matrícula de un año en una universidad pública que el que quiera costearse un máster en el extranjero.

Tipo de interés

El tipo de interés de un préstamo de estudios, que suele oscilar entre el 5% y el 7%, puede ser fijo o variable y de ello dependerá que el cliente sepa, o no, qué va a pagar exactamente cada mes. También es posible que el préstamo ofrezca unos intereses fijos durante un periodo de tiempo y una vez transcurrido se le aplique el tipo variable. Sea como sea, estos costes suelen ser menores respecto ala financiación convencional, cuyo tipo de interés suele rondar el 10%.

Comisiones

Como cualquier otro préstamo, su contratación lleva consigo unas comisiones. La gran mayoría de las entidades dejan exentos a los clientes que soliciten financiación del pago de la comisión de estudio, aunque también hay algunas que hacen lo mismo con otras como puede ser la de apertura o la de cancelación anticipada. Sin embargo, lo más común suele ser encontrar alguna como la de apertura.

La existencia o no de estos costes adicionales es un elemento esencial a la hora de contratar un préstamo ya que pueden hacer que este se encarezca considerablemente.

Carencia

Muchas entidades incluyen en su condicionado la posibilidad de aplicar al préstamo un periodo de carencia que puede ser de un par de meses o de incluso más de dos años. Durante ese plazo el usuario podrá pagar únicamente los intereses generados (parcial) o aplazar totalmente los pagos hasta que finalice sus estudios o venza el plazo pactado (total).

La carencia no suele encarecer el coste del préstamo aunque sí que es posible que alguna entidad varíe la Tasa Anual Equivalente (TAE) en función de si la financiación contempla o no esta posibilidad.

Plazo de devolución

El plazo que tendrá el estudiante para devolver el préstamo dependerá de la entidad en la que lo solicite y de la cantidad de la que haya dispuesto. Este tiempo, que suele incluir los periodos de carencia, oscila entre los seis meses y los diez años. Aquellos destinados a financiar una carrera universitaria suelen tener un plazo máximo de amortización de cinco años, su periodo de duración oficial.

Requisitos y documentación para pedir un préstamo

La documentación que suele exigir una entidad para conceder un préstamo de estas características es casi idéntica a la requerida en el caso de cualquier préstamo personal, pero con alguna peculiaridad.

  • DNI o pasaporte de la persona que vaya a solicitar al préstamo. El titular no puede ser menor de edad, por lo que en esa situación serán los padres o el tutor legal los titulares.
  • Últimas nóminas del titular. Por lo general, las entidades solicitarán a los estudiantes la copia de sus últimas nóminas para que demuestren que pueden devolver el préstamo sin problema alguno. Sin embargo, en muchas ocasiones los alumnos dedican la mayor parte de su tiempo al estudio y no les queda opción para tener un trabajo con el que recibir ingresos. En estos casos, los padres podrán ser los avales de sus hijos para que estos puedan acceder a la financiación.
  • La declaración de IRPF del último ejercicio, si la poseen.
  • Copia de la matrícula o preinscripción que sirva de prueba de que se va a realizar el curso. Este requisito será fundamental ya que permitirá al estudiante demostrar para qué utilizará el dinero recibido y podrá así beneficiarse de las condiciones de este tipo de préstamos.

Comparar los mejores préstamos

Estudiar una carrera universitaria, un máster o un doctorado puede suponer un gran desembolso económico. Si, además, el estudiante decide cursar sus estudios en el extranjero el esfuerzo se incrementa considerablemente.

Por este motivo, al igual que las entidades bancarias lanzan productos destinados a la financiación de un coche o una vivienda, también existen préstamos personales pensados para los estudios universitarios. No obstante, con la oferta tan amplia que existe actualmente en el mercado no es de extrañar que sea complicado elegir el más conveniente. En el comparador de préstamos Personales de Rastreator.com el cliente podrá estudiar todas las opciones existentes y elegir la que más se adapte a sus necesidades.

Junio 2018


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Asunción InfanteRastreator.com