Guía para pedir un préstamo personal

11 minutos
  • Si lo que deseas es comprar una vivienda, un coche, o tienes que hacer frente a un gran gasto y no cuentas con todo el dinero la mejor opción que tienes es pedir un préstamo
  • Si lo que quieres es un “colchón” de dinero del que poder disponer en caso de que te veas apurado, lo más recomendable será un crédito

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Pedir un préstamo o un crédito está a la orden del día. Raro es el que no ha tenido que acudir en alguna ocasión a un tercero en busca de dinero para hacer frente a un gasto inesperado.

A no ser que seas precavido y ahorres todos los meses una parte del sueldo para posibles gastos, no sería extraño que tuvieras que acudir a financiación externa para pagar imprevistos o compras de importe elevado.

Este tipo de préstamos a los que recurres para hacer frente a un gasto concreto reciben el nombre de préstamos personales, y entre ellos, dependiendo de cuál sea la finalidad que le vayas a dar al dinero, puedes optar por distintos tipos: estudios, reforma de hogar, viaje, consumo o coche, entre otros.

Pedir un préstamo en ocasiones es inevitable pero, antes de decidir dónde o a quién acudir, es importante valorar algunos puntos como a qué tipo de prestamista recurrir o conocer de antemano qué tipo de documentación exigirán las entidades. En Rastreator.com te damos todas las claves para que puedas solicitar tu préstamo personal sin complicaciones.

¿Dónde puedo pedir un préstamo personal?

Cuando decides solicitar financiación lo primero que deberás preguntarte será a dónde o a quién tendrás que acudir para conseguirla. Si ya eres un veterano en esta tarea seguro que sabes perfectamente qué hacer, pero, si por el contrario, es la primera vez que te encuentras en esta situación lo más seguro es que estés un poco perdido.

En España son varios los prestamistas a los que puedes acudir para solicitar dinero, aunque en función de distintas variables y de tu perfil de cliente habrá algunos que se adapten a ti mejor que otros. Puedes acudir principalmente a las siguientes entidades:

  • Bancos: tanto los españoles como los extranjeros con representación en España te ofrecen una amplia oferta de préstamos personales.
  • Cajas de ahorro.
  • Cooperativas de ahorro y crédito.
  • Prestamistas privados (empresas de capital privado): los productos que caracterizan esta fuente de financiación son los créditos o préstamos rápidos, los minicréditos o minipréstamos, y los créditos online.
  • Grandes superficies, supermercados y tiendas: estos establecimientos no te ofrecen una cantidad de dinero como tal, sino que financian la compra de determinados productos. La gran ventaja con la que cuentan es que el tipo de interés suele ser del 0% durante los primeros meses.
  • Empresas de tarjetas de crédito apoyadas por instituciones financieras.
  • Plataformas que gestionan préstamos entre particulares.

Requisitos para pedir un préstamo personal

Antes de acudir a alguna de estas entidades a solicitar financiación, deberás tener en cuenta que dependiendo del importe que pidas y el tipo de préstamo tendrás que cumplir con una serie de requisitos. Entre estos, los más comunes son:

  • Ser mayor de edad.
  • Tener un documento de identidad en vigor (DNI, pasaporte, carnet de conducir…)
  • Explicar la cantidad exacta que necesitas y el fin para el que vas a usar el dinero.
  • Demostrar solvencia.
  • No superar tu capacidad de endeudamiento máximo.
  • Garantía de devolución de la deuda. En la mayoría de los casos, con los préstamos personales, no se suele pedir que alguien te avale por lo que, en caso de que no pagues, serás tú y no otra persona la que responda con todos los ingresos, derechos y bienes presentes y futuros.
  • Solicitud justificante de ingresos. Si eres autónomo necesitarás aportar tu certificado de alta de autónomo, la cuota a la seguridad social o tu última declaración del IVA, mientras que si trabajas por cuenta ajena bastará con que muestres tus dos o tres últimas nóminas. Si, por el contrario, no estás trabajando pero cuentas con ingresos recurrentes también deberás demostrarlo.
  • Fotocopia de la declaración del IRPF, es decir, la declaración de Hacienda.
  • Contrato de trabajo. En ocasiones es posible que te pidan una copia del contrato de trabajo. Que sea indefinido o no será una de las claves que se tendrán en cuenta a la hora de aprobarte o denegarte el préstamo.
  • No estar incluido en ninguna lista de morosos como ASNEF o RAI.
  • No tener deudas actuales con impagos.
  • Escrituras de tu casa, contrato de alquiler, declaración de bienes o declaración jurada de tu patrimonio, en ocasiones.

Además, como podrás comprobar, no es de extrañar que para dar unas condiciones más favorables o incluso para que te aprueben la concesión “exijan” o “aconsejen” que contrates con ellos otros productos o que lleves allí tu dinero. Por ejemplo, pueden solicitarte:

Si incumples alguna de ellas no pienses que está todo perdido y que no vas a poder obtener financiación. No obstante, es cierto que las condiciones para darte dinero podrán ser más duras, exigiendo avales o aplicando unos intereses y comisiones más elevados.

¿Es mejor solicitar un préstamo o un crédito?

Una vez has decidido que necesitas financiación y tienes una idea aproximada de la cantidad que vas a pedir deberás estudiar si te conviene contratar un préstamo o un crédito. Aunque creas que se trata del mismo producto y uses ambos términos indistintamente, en realidad no son lo mismo.

Entre pedir un préstamo o solicitar un crédito hay varias diferencias y, en función de la cantidad de dinero que necesites, el uso que le vayas a dar o la documentación que tengas que aportar, te convendrá elegir uno u otro.

¿Cuándo pedir un préstamo?

Si lo que deseas es comprar una vivienda, un coche, o tienes que hacer frente a un gran gasto y no cuentas con todo el dinero la mejor opción es pedir un préstamo. Este tipo de financiación se utiliza cuando sabemos que necesitaremos una cantidad concreta de dinero elevada y que tendremos que devolver en un periodo de tiempo largo. Por eso, será imprescindible firmar un contrato en el que se detallen los años de amortización, los intereses, las comisiones y la cuota mensual.

Una vez que aprueben la concesión, te ingresarán la cantidad en tu cuenta bancaria y podrás disponer del dinero. A partir de ese momento tendrás que empezar a devolverlo junto con los intereses fijados previamente.

¿Cuándo pedir un crédito?

Si lo que quieres es un colchón de dinero del que poder disponer en caso de que te veas apurado a la hora de llegar a fin de mes o si tienes que hacer frente a un gasto inesperado, la mejor opción es pedir un crédito.

El límite de crédito del que podrás disponer varía en función de la entidad o del tipo de financiación que te hayan concedido, pero puede ascender hasta los 3.000 o incluso 6.000 euros.

Según mi perfil, ¿me conviene contratar un préstamo o un crédito?

Llegados a este punto, ya se tienen que haber resuelto muchas de tus dudas. Ahora bien, si aún no lo tienes del todo claro, desde Rastreator.com hemos analizado algunos de los supuestos más comunes para ayudarte a decidir.

Préstamo para comprar un coche

Uno de los préstamos personales más comunes es el destinado a la compra de un coche. ¿Qué es lo que más te conviene en estos casos? Existen varias opciones.

Por un lado, puedes acudir a un banco o caja de ahorros y pedir un préstamo personal. Si cumples con todos o casi todos los requisitos anteriores y la entidad te ve como un cliente solvente y de confianza lo más probable es que te concedan el préstamo.

Si te lo deniegan o buscas otras opciones también puedes informarte directamente en el concesionario sobre los planes de financiación con los que cuentan, es más, ellos mismos te mencionarán la posibilidad de adherirte a uno. No te sientas presionado por el vendedor para aceptar dicho crédito, ya que te puede resultar más caro que el que te ofrezcan en otra entidad. Mira bien el interés y la TAE (Tasa Anual Equivalente) que vas a tener que pagar y los años de amortización. Una vez que hayas hecho números, entonces ya puedes decidir.

Pedir un crédito para compras

Si lo que quieres es comprar un ordenador, una televisión o un frigorífico, por ejemplo, existen varias opciones. La más beneficiosa suele ser un crédito al consumo de los que conceden algunas grandes superficies, establecimientos o incluso algunas pequeñas tiendas. Estos créditos te dan la facilidad de pagar tu compra en diferentes plazos que pueden ir desde los seis hasta los 18 meses.

Préstamo de estudios

Casarse, hacer un máster o irse al extranjero a estudiar tienen un coste bastante elevado. A no ser que tengas ahorros, es posible que necesites acudir a una entidad financiera para pedir prestado dinero si quieres llevar a cabo estos proyectos. Al tratarse de una cantidad más o menos elevada una de las mejores opciones es pedir un préstamo personal.

Compara los que ofrecen los distintos bancos y cajas, especialmente los que ofrece tu entidad, ya que la mayoría aplica tipos de interés y TAE más bajos a aquellos clientes que tienen domiciliada su nómina y un mínimo de recibos.

Asegúrate también de consultar las ofertas de otras entidades, en especial aquellas que son online, pues los intereses suelen ser reducidos ya que ofrecen muchos productos sin comisiones.

Solicitar dinero rápido

¿Y si tienes que hacer frente a un gasto inesperado y necesitas dinero urgentemente? Si te encuentras en este caso existen dos opciones: o “tirar de tarjeta” y hacer uso de dinero a crédito o bien pedir un crédito rápido o un minicrédito.

Si tienes la posibilidad de pagar con un crédito bancario, esta sería la opción más recomendable. Además, si la cantidad no es muy elevada podrás devolverla íntegra al mes siguiente o en varios plazos.

Si no tienes crédito bancario y crees que no tienes posibilidades de conseguir uno es posible pedir un minicrédito al instante si la cantidad que necesitas es inferior a 600 euros, o un crédito rápido si necesitas más de 600 euros (con un tope de 5.000 o 6.000 euros), dependiendo de la empresa prestataria.

Tendrás que acudir a una financiera o empresa de capital privado para solicitarlo y te ingresarán el dinero en tu cuenta en un corto plazo de tiempo, incluso en sólo una hora. Como desventaja, tendrás que devolverlo en un periodo muy corto de tiempo, en torno a 30 días, y los intereses serán muy elevados.

Pedir un préstamo estando en ASNEF

Si estás en una lista de morosos como ASNEF tienes vetado el acceso a un crédito o préstamo “convencional” pero no a los microcréditos de las empresas de capital privado. No todas, pero algunas sí te pueden ofrecer financiación aun estando en un fichero de morosos.

Ahora bien, deberás saber que los intereses son muy elevados y tener claro los que tendrás que pagar si te retrasas. Además, algunos de ellos te exigirán presentar garantías como, por ejemplo, una vivienda.

Préstamo sin nómina ni aval

En esta misma línea, también puedes encontrar algunas compañías de capital privado que se saltan algunos requisitos básicos exigidos a la hora de conceder préstamos. Si careces de nómina o aval, también podrás acceder a algunas de ellas para “pedir prestada” una cantidad de dinero, pero no todas son tan permisivas.

Comparar los mejores préstamos

Encontrar la financiación que más se ajuste a las necesidades del usuario puede llegar a ser una tarea complicada, ya que las entidades cuentan con productos similares pero con características y condiciones diferentes. El comparador de préstamos personales de Rastreator es una herramienta útil en la que el usuario podrá estudiar todas las opciones ajustadas a su perfil y decidir la que más se adapte a él.

 

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