Exclusiones del seguro de hogar: el conflicto está servido

El ramo de los seguros del hogar es uno de los que más conflictos generan entre aseguradoras y titulares de pólizas, debido fundamentalmente a que muchas veces se ignora las exclusiones y limitaciones que imponen las cláusulas del contrato. Los problemas más habituales suelen ser: discrepancias en la valoración del siniestro, que afectan al perjudicado; desacuerdo con el informe pericial presentado por la aseguradora, discrepancia con la reparación del siniestro y falta de información e inadecuado asesoramiento al asegurado en la fase previa a la contratación. El consumidor o tomador del seguro tiene la posibilidad de recurrir a diferentes vías para presentar sus quejas o reclamaciones: Departamentos y servicios de Atención al Cliente y Defensor del Cliente, Dirección General de Seguros, Sistema Arbitral de Consumo y Tribunales competentes.

El mayor inconveniente de las pólizas multirriesgo del hogar es la dificultad con la que el usuario se encuentra al intentar descifrar qué riesgos están cubiertos y cuáles excluidos. Los contratos de seguros son contratos de “adhesión”, lo que significa que el tomador acepta las condiciones determinadas por el asegurador, es decir, da su conformidad, con su firma, al contrato preparado por la compañía aseguradora, por lo que es muy importante conocer que, legalmente, la póliza ofrecida por el asegurador al tomador debe redactarse de forma clara y precisa, de tal forma que el asegurador tiene la obligación de destacar de modo especial las cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados. Y es que las pólizas multirriesgo suelen contener cláusulas que enumeran una serie de riesgos no cubiertos. En Rastreator te resumimos los supuestos más comunes:

Vicio o defecto propio de los bienes asegurados, error o defecto de construcción, fabricación o colocación.

Uso inadecuado, falta de mantenimiento, mala conservación o desgaste.

Siniestros provocados intencionadamente por el tomador-asegurado, sus familiares o personas que con él convivan o estén a su servicio como asalariados, o cuando hubieren actuado como cómplices o encubridores.

Daños sobre objetos que sean propiedad de terceros y que se encuentren en poder del asegurado por cualquier concepto o motivo.

Riesgos localizados en espacios no dedicados a vivienda (usos profesionales).

Daños provocados por la contaminación, corrosión o polución.

Conflicto armado, así como los daños calificados por el Gobierno como “catástrofe, calamidad nacional o terrorismo”.

Siniestros producidos antes del pago de la primera prima.

Riesgos extraordinarios, sin perjuicio de la cobertura que corresponda al Consorcio de Compensación de Seguros.

¿Qué sucede si no he firmado las cláusulas limitativas?

Tanto las condiciones generales de la póliza como las condiciones particulares pueden contener este tipo de cláusulas, las cuales, sin ser lesivas y sin vulnerar la ley, sí que recortan los derechos de los asegurados en el contrato de seguro (es decir, son cláusulas válidas, pero si no estuviesen incluidas en la póliza, se aplicaría el régimen previsto en la ley, el cual resultaría más beneficioso para el tomador). Es muy importante señalar que, para que las cláusulas limitativas sean válidas y puedan aplicarse por la entidad aseguradora, es imprescindible que estas cláusulas se señalen de forma destacada en la póliza y que conste, mediante firma del tomador, que el tomador las acepta. Si falta alguno de los dos anteriores requisitos (cláusula destacada o firma del tomador), la entidad aseguradora no podrá aplicar las cláusulas limitativas.


COMPARAR SEGUROS DE HOGAR

Rastreator Rastreator.com


Seguro que te interesa...

Más información sobre Seguros de hogar