Reformar una casa: ¿hipoteca o préstamo?

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  • La reforma integral de una vivienda de unos 90 metros cuadrados cuesta una media de 26.000 euros.
  • Dependiendo de la cantidad a la que asciendan las obras, solicitar un préstamo hipotecario puede ser más rentable que un préstamo

hipoteca-reformaLa reforma integral de una vivienda de unos 90 metros cuadrados cuesta de media unos 26.000 euros, según un estudio realizado por la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Material de Construcción (Andimac). En cualquier caso, la cantidad de dinero que necesites dependerá de las obras que quieras acometer.

Si la cantidad que necesitas es bastante alta, deberás valorar si te conviene solicitar una hipoteca o ampliar la que ya tienes, que son más baratas que los préstamos al consumo y, además, las cantidades que financian y los plazos de devolución son mayores. No obstante, se trata de que hagas bien los números y te decantes por la opción que más beneficie a tu bolsillo y que mejor se adapte a tus circunstancias.

Es cierto que las hipotecas tienen un tipo de interés más bajo que los préstamos personales, pero también es verdad que en el mercado la oferta de hipotecas para reformas no es tan amplia como la de compra. Con todo, se trata de comparar las ofertas que ofrecen los diferentes bancos porque, aunque no todos publicitan este tipo de producto, hay entidades que cuentan con préstamos hipotecarios que también tienen como finalidad la reforma de la vivienda.

Intereses más altos que para la compra de vivienda

En muchas ocasiones, las hipotecas para reforma tienen unos intereses algo más altos y a un plazo más reducido que los ofertados para la adquisición. Es el caso de la hipoteca Naranja de ING, que ofrece la posibilidad de rehipotecar tu vivienda para reformas. Pero, en ese caso, el tipo de interés es 20 décimas superior al que te pedirían para financiar la compra de vivienda.

Además, te puedes encontrar con que el banco te exija cumplir con una serie de condiciones de solvencia o de ingresos. Y no solo eso, si pides una hipoteca para pagar la reforma de tu casa o la rehipotecas, tendrás que hacer frente a los gastos que lleva asociados la constitución de la misma, como las posibles comisiones o la tasación de la vivienda. Esto puede elevar el coste de la operación. Con lo cual, aunque el tipo de interés sea más bajo que en un préstamo personal, deberás hacer bien las cuentas para ver qué tipo de producto te interesa más para financiar las obras de tu casa.

Ampliación de tu actual hipoteca

Si sigue sin convencerte la posibilidad de contratar un préstamo al consumo y tienes hipotecada tu casa, otra opción con la que cuentas para hacer frente al gasto de la reforma es ampliar la cantidad del capital que pediste. Se trata de una alternativa por la que optan muchas personas, pero que dependerá de que tu banco autorice la operación, porque no tiene ninguna obligación de hacerlo. Para ello, tendrá en cuenta factores como tu nivel de riesgo, el tiempo que llevas pagando la hipoteca o tu edad.

Además, es posible que tu entidad financiera aumente unas décimas el diferencial de tu préstamo, de modo que tendrás que devolver al banco unos intereses totales mayores. También puede exigirte añadir alguna garantía nueva (por ejemplo, un aval) y, si la incluye,  tendrás que hacer frente a la comisión por novación, que no puede superar el 0,1% del capital pendiente, y de otros gastos del cambio de hipoteca.

Por eso, es recomendable hacer una ampliación cuando la cantidad que necesitas para tu reforma es considerable y te quedan pocos años para terminar de pagar la hipoteca. De esta manera, pagarás unos intereses menores sobre la nueva deuda adquirida. De esta forma, si el banco acepta llevar a cabo una novación, tienes los ahorros necesarios para afrontar los costes y estás en la recta final de la hipoteca, la ampliación de capital resultaría la manera más barata de conseguir financiación.

Reformar la vivienda con un préstamo

La mejor alternativa para financiar la reforma de tu casa dependerá de tu caso concreto, y es que no siempre compensa solicitar una hipoteca o pedir una ampliación de la que tienes. En la actualidad, los préstamos personales han visto cómo bajaban sus precios. Eso sí, no hay que olvidar que pocos préstamos están por debajo del 6%, un tipo de interés muy superior al que ofrecen las hipotecas hoy en día. Pese a esto, dependiendo de la cantidad de dinero que necesites, te puede resultar más económico pedir un préstamo personal. Es verdad que son más caros que los hipotecarios, pero los gastos que llevan asociados son bastante menores. Y eso, a la larga, te puede suponer un ahorro dinero.

Además, el préstamo personal es la alternativa de financiación con la que cuentas si no te conceden una hipoteca para pagar tu reforma o si tu banco te deniega una ampliación del capital de la que ya tienes. En ese caso, para obtener el mayor beneficio del préstamo para la reforma, tendrá que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Intereses: la mayoría suelen tener un interés a tipo fijo. Sin embargo, el porcentaje de cada uno puede variar en relación a muchos factores como, por ejemplo, el dinero que solicites o el plazo en el que lo quieras devolver.
  • Amortización:normalmente el tiempo máximo de amortización ronda entre los cinco y los ocho años, aunque también puedes encontrar alguno a 10 años. El método de pago suele ser por medio de una cuota fija mensual. Además, es habitual que las entidades te ofrezcan cierta flexibilidad a la hora de elegir el día del mes en el que quieres hacer el pago, así como el periodo de tiempo en el que lo quieres devolver.
  • Cantidad: la cantidad máxima que ofrecen muchos de los préstamos destinados a reformas es de 60.000 euros. Aunque los hay también que llegan hasta los 90.000 euros.
  • Comisiones: las comisiones que suelen llevar incluidas este tipo de préstamos son las mismas que suele tener cualquier otro préstamo tradicional. Algunos suelen contar con una comisión de apertura y otra de cancelación. Si se incluyen estas dos, en muchos casos, la de estudio queda exenta del pago, aunque esto es algo que puede variar de una entidad a otra. Además de estas comisiones, algunos bancos pueden imponer la condición de contratar otros de sus productos como puede ser un seguro de Hogar, para que el préstamo sea concedido. Los gastos de apertura son notablemente menores que los de una novación. Existen incluso multitud de opciones que no aplican comisiones de apertura. Contratar el préstamo personal con la misma entidad que la hipoteca permite evitar los costes de los seguros vinculados que, en ocasiones, son requeridos para adquirir un crédito.
  • Requisitos:hay una serie de condiciones generales necesarias para obtener un préstamo que no suelen variar, independientemente de cuál sea su fin. Además de estas, algunas entidades pueden solicitar documentos específicos adaptados al fin para el que se concede.

Comparar, comprender y prever

Sea cual sea la vía de financiación que elijas para realizar la reforma de tu casa, no debes quedarte con la primera oferta, ya que cada entidad cuenta con distintos productos y diferentes condiciones en cuanto a intereses, comisiones o la obligación de contratar otros productos. Para evitar pagar más de lo necesario, es importante comparar los productos que ofrecen las distintas entidades. En Rastreator.com es posible encontrar en sólo unos minutos, la forma más económica de financiar las reformas del hogar.