Mejores destinos para pasar la Navidad

  • Visitar la casa de Papa Noel y vivir la noche polar mientras en cielo está cubierto por una aurora boreal es posible en Rovaniemi (Finlandia)
  • Pasar la Navidad en la playa en pleno verano y acudir a un festival es la forma más típica de celebrarlo en Nueva Zelanda

La Navidad es una época que anima a pasar tiempo con la familia y los amigos. Un parón al final del año que ayuda a descansar y disfrutar. Reencuentros, comidas, cenas, turrones, nieve… Pero ¿y si en vez de pasar las vacaciones de Navidad de forma tradicional pudieras elegir un destino en cualquier lugar del planeta? Disfrutar de estos días del año de forma diferente es algo especial y que hay que hacer, por lo menos, una vez en la vida. Y es que hay algunos sitios que en estas fechas tienen un encanto especial, bien porque reúnen todos los estereotipos navideños o bien por todo lo contrario.

Nueva York (Estados Unidos)

Si en un lugar se vive la Navidad de una forma especialmente intensa es en Nueva York. La ciudad de los rascacielos se llena de luces, decoración y ambiente navideño. Es especialmente característico el encendido del árbol gigante situado en el Rockefeller Center, una tradición que se remonta al año 1931 en la que el abeto más grande del mundo marca el comienzo de la Navidad. El pistoletazo de salida a unas fiestas que inundan las calles de espíritu navideño.

Pero no solo en Manhattan se celebran estas fechas por todo lo alto, sino que DykerHeights, el barrio italiano situado en Brooklyn, se convierte en un verdadero espectáculo. Y es que los vecinos parece que hacen  una competición para ver quién decora e ilumina más su casa, de tal forma que pasear por él es una experiencia de lo más divertida.

 

Rovaniemi (Finlandia)

En la ciudad finlandesa de Rovaniemi se encuentra la casa de Papá Noel. Situada al norte de Finlandia y actual capital de Laponia, es un lugar donde el viajero podrá disfrutar del verdadero invierno nórdico cuando la noche polar solo se ilumina con la claridad que da la nieve y las auroras boreales pueden presenciarse desde cualquier punto de la localidad. A Rovaniemi cada año llegan miles de personas de todo el mundo para visitar el Santa Claus Village, el poblado donde está Papá Noel y sus ayudantes, así como la oficina postal donde llegan las cartas desde todos los rincones del planeta.

Eso sí, si se quiere disfrutar del espectáculo boreal sin ningún tipo de contaminación lumínica, el viajero puede dirigirse al Artic Garden o a la cumbre del monte Ounasvaara. Son dos de los lugares más emblemáticos de la ciudad para ver auroras boreales ya que el viajero puede hacerlo sin problemas de luces que molesten. Al tratarse de un fenómeno físico totalmente incontrolable, las autoridades de Rovaniemi ponen a disposición del visitante una web en la que, tras una inscripción previa, se envía un aviso cada vez que hay una aurora boreal y se informa desde qué punto de la ciudad puede verse con más facilidad.

Estrasburgo (Francia)

 

Estrasburgo tiene uno de los mercados de Navidad más antiguos de Europa: desde el año 1570 el Christkindelsmärik (el mercado del Niño Jesús) ocupa varias plazas de la ciudad. Aunque la parte más extensa se sitúa en la Plaza Broglie y en la de la Catedral, los más de 300 puestos que lo componen se extienden por toda la ciudad. Pasear por las calles iluminadas, ir de puesto en puestoy llegar a la Plaza Kleber, donde se sitúa un gran abeto decorado, puede convertirse en algo muy especial. En el Christkindelsmärikse pueden degustar pasteles alsacianos, buñuelos, vino caliente y cerveza, además de encontrar juguetes hechos a mano, especias para cocinar, así como todo tipo de objetos navideños para decorar el árbol y el pesebre. Tal es el encanto del mercado que fue elegido Mejor Mercado de Navidad de Europa 2015 y recibe cerca de 2 millones de visitas cada temporada.

 

Tokio (Japón)

Una forma diferente de pasar esta época del año es viajar a Japón, un país de tradición budista y sintoísta donde la Navidad no tiene ninguna connotación religiosa. Sin embargo, los nipones tiran la casa por la ventana y visten las calles con todo tipo de decoraciones y luces. Son especialmente singulares los denominados Christmas Illuminations, que se llevan a cabo en espacios públicos y que son un auténtico despliegue de imaginación. Además, es bastante común poder ver muñecos de nieve hinchables y gente con gorros por las calles de Tokio.

La mayor traición de esta época se vive la noche de fin de año, cuando se celebra un ritual conocido como Osouji (Gran limpieza). Básicamente consiste en hacer un lavado profundo de la casa para desprenderse de todo lo negativo. Una vez hecho, se colocan adornos fabricados con Kadomatsu (ramas de pino, bambú o ume) en la puerta de la vivienda, que, según la tradición, sirven para recibir a los espíritus ancestrales. Cuando termina la cena de fin de año, los nipones escuchan el joya no kane, que son 108 campanadas que se llevan a cabo en los templos budistas. Y es que el Oshōgatsu (año nuevo) es una de las fiestas más importantes para los japoneses y las celebraciones se alargan durante 4 días.

Auckland (Nueva Zelanda)

Pasar la navidad en pleno verano es algo bastante exótico. Por ello, uno de los mejores destinos para poder hacerlo es Nueva Zelanda. El pequeño país ofrece al viajero una experiencia de lo más especial ya que no solo promete un clima de lo más agradable, sino que, además, la mezcla con la cultura maorí le aporta un punto singular.

Poder disfrutar de las playas mientras se espera la llegada de Papá Noel, en pleno diciembre, es una experiencia única. Además el buen clima ofrece al viajero la posibilidad de hacer actividades al aire libre, como recorrer la isla desde Auckland hasta Wellington haciendo paradas en sitios tan espectaculares como la Champagne Pool en Wai-O-Tapu (Agua Sagrada en maorí), un lago de aguas termales en la región de Waikato donde la temperatura del agua se sitúa entre 73ºC y 75ºC. La visita la forman 3 lugares: la zona geotermal de Wai-O-Tapu, el géiser de Lady Knox y la Mud Pool, una piscina de barro.

 

Un plan que se adapte a ti

Nieve, playa, tradición o no, lo importante es pasar unos días de relax disfrutando de la manera que más te guste. Así que sea cual sea el destino elegido para celebrar la Navidad, lo mejor es que se adapte perfectamente a lo que tienes en mente. Por ello, tener un buen plan de viaje es fundamental: desde el transporte hasta el alojamiento. Es importante no dejar nada al azar y que puedas pasar unas vacaciones para el recuerdo.

Diciembre de 2017


COMPARAR VUELOS, HOTELES Y VIAJES

¿Te ha resultado interesante?

¡Gracias por darnos tu opinión!