Diabetes, cuando el azúcar y la insulina no se ponen de acuerdo

Noviembre de 2013

  • La diabetes es una enfermedad que puede manifestarse en personas de cualquier edad y aparece debido a la insuficiencia de insulina en el organismo.
  • Las personas que tienen diabetes deben cuidar su alimentación, comer regularmente, hacer deporte y aprender a administrarse la medicación, en caso de necesitarla.

Millones de personas en todo el mundo tienen diabetes, aunque muchas de ellas todavía no lo saben. Esta enfermedad no tiene cura por eso es tan importante saber qué es y cómo tratarla, y, sobre todo, saber qué tipo de diabetes es la que se padece. No todas las clases de diabetes son igual de graves, y por eso la manera de afrontarla no es la misma en todos los casos.

En España, según datos de la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE), a día de hoy más de 5.300.000 personas padecen esta enfermedad, y hay un 6% que no sabe que la tienen.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes consiste en tener niveles altos de azúcar en la sangre y está relacionada con la manera que tiene el cuerpo de generar insulina, que es una hormona producida en el páncreas encargada de transportar la glucosa (azúcar) de la sangre hasta las células del cuerpo. Las personas diabéticas no producen suficiente insulina o su organismo no la utiliza de la manera correcta.

Una persona que padece diabetes no consigue absorber de manera adecuada la glucosa, por lo que ésta se queda dando vueltas en la sangre y poco a poco, con el paso del tiempo, acaba dañando los tejidos.

Tipos de diabetes

Existen 3 tipos diferentes de diabetes, y no todos son igual de graves ni requieren los mismos tratamientos. Las personas que padecen diabetes tipo 1 pueden llegar a morir si no tienen insulina, mientras que los de tipo 2 pueden pasarse años sin saber que son diabéticos. La tercera clase es la diabetes gestacional, diagnosticada a las mujeres durante el periodo de embarazo.

DiabetesTipo 1

La diabetes de tipo 1 puede manifestarse en cualquier edad aunque suele ser común diagnosticarla en niños, adolescentes o adultos jóvenes. En este tipo de pacientes la diabetes surge debido a la falta de insulina. Las células beta del páncreas, encargadas de generar esta hormona, producen poca o nada de insulina.

Debido a esta insuficiencia, la glucosa en vez de entrar en las células se queda estancada en el torrente sanguíneo, haciendo imposible que el cuerpo la utilice para generar energía. Como consecuencia de la insuficiencia de insulina, los niveles de azúcar se elevan por encima de los recomendados llegando a provocar problemas de salud.

DiabetesTipo 2

La diabetes tipo 2 se suele dar en personas mayores de 40 o 45 años, aunque cada vez se da en personas más jóvenes, y se produce por lo que se denomina resistencia a la insulina. Con este tipo de diabetes, la grasa, el hígado y las células musculares no responden a la insulina.

Como el azúcar no entra en las células, ésta se acumula en la sangre en niveles muy por encima de los aconsejados. La diabetes tipo 2 suele diagnosticarse en personas con sobrepeso, ya que uno de las consecuencias del aumento de grasa en el cuerpo dificulta que éste haga un uso correcto de la insulina.

También suele aparecer si existen antecedente familiares, si la dieta alimentaria es deficiente y falta de las vitaminas y nutrientes esenciales, la presión arterial es elevada o si se lleva una vida sedentaria (falta de ejercicio físico).

Diabetes Gestacional

Consiste en la presencia de altos niveles de azúcar y es un tipo de diabetes que se diagnostica durante el periodo de gestación. Esta clase también recibe el nombre de Intolerancia a la glucosa durante el embarazo. La diabetes gestacional desaparece una vez que la mujer da a luz.

Las causas que dan lugar a esta variedad de diabetes son, según SaludUnivision:

  • Que la madre tenga más de 25 años en el momento de quedarse embarazada.
  • Antecedentes de familiares con esta enfermedad.
  • Sufrir hipertensión arterial.
  • Tener demasiado líquido amniótico.
  • Sobrepeso en la madre antes del embarazo.
  • Dar a luz a un bebé de más de 4 kg.
  • Que la embarazada haya sufrido algún aborto.

Síntomas

Pese a que cada tipo de diabetes tiene sus propias características, afecta a diferentes personas y los tratamientos son distintos, los síntomas que te ayudan a saber si padeces o no esta enfermedad son muy similares.

  • Sentirse fatigado y cansado.
  • Estar más sediento y hambriento de lo normal.
  • Tener visión borrosa.
  • Padecer infección de vejiga, riñón o incluso de la piel.
  • Tener dolor o estremecimiento de pies y manos.
  • Orinar con mayor frecuencia.
  • Perder peso sin proponérselo, en el caso de la diabetes de tipo 1.

Pruebas y exámenes para diagnosticar la diabetes

Hay distintas pruebas para diagnosticar la diabetes, en cualquiera de sus tipos, y su realización es muy sencilla.

La primera seria un análisis de sangre para comprobar el nivel de glucemia. Éste se puede realizar en ayunas o sin ayunar, aunque el que opta por la segunda, debe contrastar los resultados con otro estudio realizado en ayunas. También es posible determinar si se tiene o no esta enfermedad mediante una prueba oral de tolerancia a la glucosa. La última prueba que se puede hacer una persona es un examen de hemoglobina A1c. Hay ocasiones en que también se puede determinar mediante un examen de cetonas para lo que se necesitará una muestra de orina o sangre.

Comidas recomendables

La base de la alimentación de una persona con diabetes deben ser las legumbres, el pan, el arroz, la pasta y las verduras con almidón. Además, de alimentos con fibra como galletas sin azúcar, cereales o pan integral.

Es recomendable comer unas 5 piezas de hortalizas al día, sobre todo las de color verde como la lechuga, las espinacas y acelgas, el brócoli… La fruta también es esencial en la alimentación de los diabéticos junto con el pescado y la carne sin piel o grasas. La leche y los yogures deben ser descremados.

No abusar de grasas saturadas, alcohol y dulces. Evitar o en su defecto limitar, las comidas con demasiadas grasas como la mantequilla o el queso. Los dulces no son un plato prohibido, pero se recomienda comer siempre una porción pequeña ya que estos alimentos son ricos en azúcar.

El alcohol no es nada aconsejable, aunque de tomarlo, lo mejor es acompañado de las comidas y siempre previa consulta con el médico. En el caso del vino o la cerveza, no se debe tomar en exceso, aunque dos vasos diarios y siempre acompañando las comidas no es perjudicial.

Soy diabético… ¿y ahora qué?

Las personas diabéticas tienen que aprender a pasos agigantados todo lo relacionado con su enfermedad, sobre todo, de cómo se trata, porque son ellos los encargados de administrarse la medicación.

Uno de los puntos más importantes con el que tiene que familiarizarse un enfermo de diabetes es la insulina y la manera de administrársela. La función de ésta es bajar el nivel de azúcar de la sangre permitiendo que ésta deje de estar acumulada en el torrente sanguíneo y pase a las células.

Tratamiento para diabetes tipo 1

Los diabéticos tipo 1 tienen que tomar insulina todos los días, y la manera es inyectándosela ellos mismos debajo de la piel. Esta enfermedad no tiene cura aunque los últimos estudios se muestran alentadores en cuanto a la mejora de su calidad de vida.

  • Tener que aprender a inyectarse insulina todos los días.
  • Ajustarse a una dieta diseñada especialmente para diabéticos.
  • Comprobar sus niveles de azúcar en sangre varias veces al día.
  • Realizar ejercicio de manera regular.
  • Aprender dónde comprar los suministros y dónde y cómo guardarlos.
  • Aprender a llevar los días en los que se está más enfermo.

Tratamiento para diabetes tipo 2

En el caso de los enfermos de este tipo, el tratamiento principal es una dieta apropiada y practicar ejercicio de manera regular. Entre las cosas a las que tienen que estar pendientes es:

  • Al tipo de comida que pueden comer y en qué momento.
  • Aprender a tratarse los niveles altos y bajos de glucemia y como evaluarla.
  • En el caso de necesitar medicación, aprender cómo sumistrarla.

Un poco de luz al final del túnel

La diabetes no tiene cura, es decir, no puede desaparecer de la noche a la mañana. Los diabéticos no corren peligro de muerte, siempre y cuando se cuiden adecuadamente, ni tienen una calidad mala de vida, sólo deben aprender a vivir con su enfermedad y a administrarse su medicación. Pero la medicina avanza a pasos de gigante, y lo que hace unos años parecía que no tenia cura puede que ahora estemos cerca de alcanzarla.

El diario El Mundo avanzó hace unos meses que la vacuna contra la diabetes era cuestión de tiempo. Para realizar esa afirmación se basó en los resultados publicados por un equipo de investigadores de la Universidad de Standford en la revista “Science Translational Medicine’.

En otra dirección, aunque parecida, se ha movido un equipo de investigadores del Hospital Germans Trias i Pujol de Barcelona que ha logrado detener el desarrollo de la diabetes de tipo 1 en un grupo de ratones de laboratorio “reeducando su sistema inmunitario”, informa el diario ABC.

Tómate la diabetes en serio

La diabetes afecta en España a más de 5 millones de personas de todas las edades. Pese a no ser una de las enfermedades más graves, sí que es cierto que los pacientes que la padecen deben extremar sus cuidados al máximo. Un mal seguimiento de la enfermedad puede desencadenar en problemas más serios, e incluso en la muerte.

El seguimiento por parte del médico es esencial para este tipo de enfermos, por eso es bueno estar en las mejores manos. Si estás buscando un seguro de Salud, entra y compara en Rastreator.com. ¡Encuentra el que más se adapte a ti!


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María TorralboRastreator.com


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